Ángeles Férriz (PSOE-A): “Lo que yo he visto en Podemos y en IU es una izquierda inútil”

  • Entrevistamos a la número uno por Jaén en las próximas elecciones andaluzas.

“A la derecha la quiero cuanto más lejos mejor”. Ángeles Férriz (Sevilla, 1978) es número uno por Jaén en las próximas elecciones andaluzas y secretaria Formación y Nuevos Afiliados PSOE-A. Vive en La Carolina, municipio del que fue alcaldesa desde 2007 hasta 2009 y durante estas últimas dos semanas ha andado y desandado su tierra en busca del voto para el PSOE de Andalucía de Susana Díaz.

Con la seguridad que dan los sondeos a favor, se muestra preocupada porque Vox haya logrado mover hacia la derecha el discurso del PP y de Ciudadanos, el partido que sostuvo a Díaz en San Telmo durante la última legislatura y que ahora ve metamorfoseado bajo el yugo electoralista de Albert Rivera. Tampoco es más benevolente cuando mira a la izquierda:  “Los de Adelante Andalucía son más de dragones y Juego de Tronos, pero Andalucía no está para películas”.

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Viendo las encuestas parece difícil que Díaz pueda gobernar en solitario, mientras Ciudadanos amaga con no volver a pactar con el PSOE. Después de una legislatura con Teresa Rodríguez haciendo una oposición dura, ¿confían en que Adelante Andalucía sea un posible socio para un pacto poselectoral?

— Nosotros vamos a seguir respetando el día 2 de diciembre y confiamos en tener mayoría suficiente para gobernar. Sabemos que hay sondeos, pero la mejor encuesta es la del 2D. Nadie cuestiona que vamos a ganar y que somos el único partido con aspiraciones de gobernar. El resto de formaciones saben que no va a ganar y el único punto que llevan en el programa electoral, que sepamos, es el bloqueo en Andalucía. A mí me preocupan varias cosas. Primero, la radicalidad de derechas en la que ha caído Ciudadanos , que ha abandonado el centro porque está totalmente entregado a la estrategia estatal de Rivera. Andalucía pasa a segundo plano y es el segundo plato. Ni PP ni Ciudadanos niega que estén dispuestos a sumar sus votos a los de Vox. Estamos hablando de la ultraderecha que rompe la convivencia, que es racista, machista, que quiere levantar muros en Ceuta y Melilla y  acabar con la Ley contra la violencia de género. A mí me parece preocupante que Pablo Casado- no digo Juanma Moreno porque la campaña la hace Casado-no haya dicho abiertamente que esto vaya a ser así.

“Al final siempre vemos a Adelante Andalucía abrazados a la derecha”

Por la parte de Adelante Andalucía me preocupa otra cosa. En esta legislatura hemos visto que se pegan golpes de pecho de izquierda auténtica, pero al final siempre los vemos abrazados a la derecha. Ellos paralizaron este parlamento 80 días, votaron con el PP en contra a los presupuestos más sociales y progresistas de España… A mí no se me olvida cuando la lideresa de esta coalición dijo que “con el PSOE ni muerta”. Así que, en estas condiciones, entenderá que yo le pida el voto a la gente para ganar con una mayoría suficiente porque lo que menos necesitamos ahora mismo es inestabilidad.

La última vez hubo 80 días de bloqueo. Con las encuestas a favor, ¿es lo que más teme el PSOE de Andalucía?

—Estamos en un momento en el que la economía crece, el paro baja y los servicios públicos están garantizados porque gobierna el PSOE. Creemos que lo último que necesitamos en Andalucía es inestabilidad. La incertidumbre pone en riesgo ese crecimiento y empleo. Esa inestabilidad no perjudica a Susana Díaz ni al PSOE, sino a todo los hombres y mujeres de esta tierra. Si hay un partido con mayoría suficiente, lo que no es normal es que los demás estén ya dispuestos a bloquear. No nos vale con ganar, tenemos que ganar con una mayoría suficiente como para que no se produzca una parálisis. Queremos estar trabajando en enero a pleno rendimiento y no viendo si a uno le interesa más una segunda vuelta o si a otro le cuadra. Andalucía se ha ganado su autonomía y nos merecemos un poco de respeto y que esto no sea el laboratorio de ningún experimento.

Por lo que me dice, viendo cómo se han comportado los partidos que ahora forman Adelante Andalucía en el Parlamento, usted no descarta que pudiesen abrir la puerta a un futuro gobierno de derechas para desalojar a Díaz…

— Yo he estado en el Parlamento estos tres años y medio. He visto más hostilidad hacia el PSOE que hacia las políticas de derechas que dicen detestar. Han sido demasiadas ocasiones en las que hemos visto a Podemos e Izquierda Unida hacerle el caldo gordo a la derecha. Estamos hablando de formaciones que no han votado a favor de la Ley de Igualdad o de la de Discapacidad. Hay cosas que, incomprensiblemente, le han llevado a estas formaciones a que estén más obsesionados con adelantar electoralmente al PSOE  que en cambiarle la vida a la gente. La izquierda real es la que le cambia la vida a la gente, la que transforma la sociedad. La izquierda que yo he visto en Podemos y en IU es una izquierda inútil, que solo se acerca a los problemas a sacar tajada. Se han sumado a la derecha en la estrategia de desgastar al Gobierno a cualquier precio. Hay que poner los pies en el suelo. Yo entiendo que ellos son más de dragones y Juego de Tronos, pero Andalucía no está para películas. 

— La izquierda “inútil”, un calificativo muy duro.

— Sí, duro, triste y decepcionante. Entiendo que haya mucha gente decepcionada con esta coalición. Yo soy del PSOE y no voy a hacer un discurso triunfalista. Habrá muchas cosas que hayamos hecho bien y otras en las que nos hayamos equivocado. Gobernar no es fácil. Tampoco lo hemos tenido fácil. Teníamos una crisis muy potente y una losa encima llamada Mariano Rajoy, que nos machacaba y discriminaba sin piedad por el único motivo de que aquí gobernaba el PSOE. Me hubiera gustado encontrar alguna sensabilidad o complicidad en la citada formación, pero no hemos encontrado nada en tres años y medio. Yo no puedo entender que no voten a favor de una Ley de Igualdad, de la de Discapacidad o unos presupuestos que destinan el 86% a políticas sociales para brindar el Estado del bienestar. Yo entiendo que quieran más en unas políticas o menos en otras, pero no que voten en contra. Al menos, la abstención.Por eso me parece una izquierda inútil porque al final con eso no se le cambia la vida a la gente.

— Volviendo a la campaña. En el último debate, Susana Díaz ha insistido mucho en saber si PP y Ciudadanos van a pactar con Vox, ¿no es darle a la formación de ultraderecha un escenario mediático privilegiado que de otro modo no tiene?

 

“Ciudadanos y PP intentan blanquear el discurso de Vox”

— Creo que ese matrimonio de conveniencia entre Ciudadanos y PP ha tenido un niño que es Vox. El espacio no se lo damos nosotros. Aparecen en las encuestas y se lo están dando estas formaciones, que además intentan blanquear el discurso diciendo que hay argumentos que comparten. En política no todo vale. Aunque estemos en elecciones y los partidos estemos intentando convencer a la gente, no podemos perder de vista que estas formaciones no deberían tener un espacio político en la vida española. Los andaluces y españoles no tenemos nada que ver con las políticas de ultraderecha. No me preocupan como socialista, sino como ciudadana.

 

— Pasemos a otro asunto importante. ¿Cuando Andalucía ha reclamado la solidaridad territorial para temas como al migración o los MENA la ha encontrado en el resto de Comunidades Autónomas?

— Lo primero que hemos encontrado ahora es un Gobierno con el que podemos hablar.  A mí me parecía fundamental que Rajoy saliese del Gobierno. Nuestra consejera de Bienestar social e Igualdad le había mandado tres cartas al Gobierno de España para reunirse sin repuesta ninguna. Por lo pronto, ya hay un Gobierno al que dirigirnos, con el que hablar, que nos escucha y que además tiene cierta sensibilidad. Ya ha habido consejos donde se ha avanzado. Esto es un tema que se tiene que abordar desde la Unión Europea. Europa tiene que dar una respuesta integral. Tienen que sentarse los estados. Creo que se han dado algunos avances pero hay que seguir trabajando. No podemos normalizar y dar por cotidiano algo que nos tiene que dar escalofríos: cada mañana amanecemos con una muerte en el Estrecho. No podemos ser insensibles a esto. Por eso hemos reclamado al Gobierno de España que se haga cargo de esta situación, que no es solo de Andalucía sino que es de España y de Europa.

— En el debate, Susana Díaz también dijo que Andalucía iba a tener que volver a defender su autonomía, ¿qué les preocupa?,¿creen que Casado tiene un afán recentralizador?

— Casado y Rivera no entienden Andalucía y le faltan el respeto constantemente. Andalucía se ganó su autonomía en la calle. Algunos en esa época, como la derecha, querían que Andalucía fuera de segunda, pero los andaluces lo dijeron alto y claro: no querían ser más que nadie pero tampoco menos que nadie. Ya está bien de insultar a esta tierra y que el señor Casado tenga que decirnos que votamos mal o que somos de peor condición porque no votamos a la derecha. Ya está bien que vengan a insultar a nuestros hijos y a tildarlos de analfabetos y de torpes, ya está bien de que se metan con nuestro acento, de insultos a la presidenta o de meterse con nuestra autonomía. No solo el PSOE, sino toda Andalucía no va a permitir que nadie cuestione nuestro autogobierno, nuestra autonomía y nuestra libertad. Lo que deberían hacer Marín y  Moreno, que se han convertido en dos peones que no pintan nada en el tablero de ajedrez en el que Casado y Rivera han convertido Andalucía, es alzar la voz, que les salga un poquito de sentimiento andaluz. Les interesa más quedar bien con sus jefes.

— Hablando de las veces que se ha tratado a Andalucía como una comunidad de segunda, ¿qué postura tiene actualmente con respecto a la financiación autonómica?

— La postura es exactamente la misma, esa es la credibilidad del PSOE. Nosotros no cambiamos de postura en función de quién haya en el Gobierno. Si reclamamos mejoras para Andalucía, las reclamamos esté Rajoy o esté Pedro Sánchez. La única diferencia es que gobernando Sánchez hay alguien que nos escucha, con el que hemos podido hablar. Lo que no es normal es que hubiera un Gobierno del PP en España que se haya cebado con Andalucía. Nos han negado planes de empleo, cuando negociaron la PAC beneficiaron a todas las comunidades menos a la nuestra, nos han quitado el 36% de la inversión, un andaluz tiene 42 euros menos que cualquier otro español en los PGE…

En el tema de la financiación hubo un acuerdo, al que Ciudadanos no se sumó porque le venía mal para su estrategia nacional, en el que hay un compromiso por parte del Gobierno de España. El consejero Arellano se reunió con la ministra Montero y ya tenemos la garantía de que los próximos presupuestos se va a respetar el 18% de nuestro Estatuto de autonomía . También hay un compromiso de que se abordará la financiación. Lo que no pueden pretender el resto de partidos es que nosotros hagamos en cuatro meses lo que los demás se han negado a hacer en siete años. Y más cuando los partidos no han votado a favor del limite de déficit que darían 370 millones de euros más para Andalucía. Para que podamos eliminar los agravios que nos han hecho hace falta aprobar unos PGE justos. Es fundamental que tengamos una financiación justa para mantener los servicios públicos. Queremos que esa financiación garantice la igualdad de los territorios.

— El PSOE ha estado casi 40 años en el Gobierno. En esta tierra aún vemos tasas de pobreza altas y tasas de paro preocupantes, ¿qué puede hacer el PSOE en una nueva legislatura continuista?

— Nosotros llevamos 37 años gobernando porque lo han querido los andaluces. Algo habremos hecho bien. Yo le hago la pregunta al revés a todos estos partidos: si en 37 años no han gobernado, algo han hecho rematadamente mal. Nosotros lo que hemos intentado en un contexto de crisis y con esa losa llamada Rajoy es que en Despeñaperros hubiera un dique a los recortes y que Andalucía siguiese siendo un territorio libre de la derecha. Hemos puesto en marcha políticas de empleo, de apoyo empresarial y de emprendedores. Tan mal no nos ha debido de ir cuando tenemos el PIB al 12%, un PIB histórico, y cuando somos la segunda comunidad en exportaciones. ¿Eso quiere decir que estamos conformes? Por supuesto que no. Mientras tengamos esta tasa de paro en Andalucía no podemos estar contentos. Sin embargo, lo que no podemos compartir es esa visión catastrofista de los que solo se sienten cómodos vendiendo ruina. Hemos crecido por encima de la media de España y de la media europea. Queremos seguir creciendo y en ese crecimiento hay muchas cosas que tenemos claras. La primera, que hay que luchar contra la precariedad y que hay que acabar con la herencia de la reforma laboral. Por eso, nuestro programa electoral tiene medidas para luchar contra la temporalidad, que obligará que las empresas que contraten con la Junta tengan que respetar unos salarios y convenios.

— El otro día dijo Sánchez que iba a tomar prestado el copyright de Díaz, ¿que políticas de esta legislatura se pueden exportar al Estado?

“Los derechos no son derechos eternos, solo hace falta que venga un partido de derechas y nos los arrebate”

— Yo me siento muy orgullosa de que el sello de identidad de Andalucía sean las políticas sociales. Hemos hecho un trabajo enorme. No solo hemos frenado los recortes de Madrid, hemos creado nuevos derechos, hemos aprobado leyes de servicios sociales: Discapacidad, Igualdad, LGTBI, Memoria histórica y democrática, Cambio climático… Estamos a la cabeza de España, abriendo camino y siendo ejemplo de otros territorios y partidos. Somos el bastión de este país en materia de derechos. Hemos demostrado al resto de comunidades autónomas que se podía salir de la crisis, no a costa de la gente, sino con la gente. Una de las mejoras ha sido la gratuidad de la matrícula universitaria. Mientras Rajoy expulsaba universitarios, nosotros hacíamos que por siete euros alguien pudiera tener un curso pagado. Siete euros es lo que les costó el Big Mac a Casado y Moreno Bonilla. En Madrid se paga en torno a 1.200 euros y en Andalucía siete. Cuando hemos tenido un poquito de recuperación económica, hemos intentado volcarlo en las familias porque son las que han aguantado la crisis.

En el ámbito sanitario está la bomba flash, que ya existe para los menores de 16 y que la vamos a ampliar al resto. Tampoco me quiero olvidar del paquete de aula matinal, transporte escolar, libros gratuitos de texto… Algunas veces la gente piensa que esos derechos son nuestros y que nadie nos los puede quitar. No son derechos eternos, solo hace falta que venga un partido de derechas y nos los arrebate. Creo que la gente tiene que ser consciente. Si aquí ha habido una educación pública o una sanidad en la que los mayores de 65 tienen un examen de salud, existen programas de atención precoz del cáncer de mama, atención bucodental gratuita, etc. es porque hay un gobierno socialista que los ha mantenido a pulmón.

— Usted habla de una “Andalucía libre de derechas”, ¿cómo es compatible esa afirmación con gobernar apoyados por Ciudadanos?

— Nosotros estuvimos paralizados 80 días. Ya nos hubiera gustado que hubiera sido Podemos o Izquierda Unida los que se hubieran puesto de acuerdo con nosotros, pero estaban más dedicados a otras cosas. Nosotros hemos reconocido a Ciudadanos que tuviera la responsabilidad de permitir que hubiera gobierno. Este Gobierno no ha sido de coalición, sino con un pacto de investidura que ha permitido gobernar tres años y medio. En ese pacto no hay ninguna medida de derechas. De hecho, a lo largo de esta legislatura no hay nada más que ver las políticas del PSOE para darse cuenta de que no hay ni un atisbo de derechas en esta tierra.  

“Aspiramos a gobernar y vamos a dialogar con todo el mundo”

Durante estos años, Ciudadanos ha tenido un comportamiento responsable y nos hemos podido entender con ellos porque no encontrábamos en esa izquierda tan verdadera de los golpes de pecho una complicidad para votar los presupuestos con ellos. También le digo que el Ciudadanos que yo he visto en el Parlamento no es este Ciudadanos que decidió romper un acuerdo porque le beneficiaba electoralmente y que se ha radicalizado completamente porque, insisto, la estrategia de Ciudadanos es la de Albert Rivera. Ciudadanos Andalucía ha pasado a un segundo plano, Juan Marín es un peón y Rivera está jugando a su estrategia personal.

Yo lo lamento. A la derecha la quiero cuanto más lejos mejor, creo que es lo peor que le puede pasar a la tierra en la que vivo, pero nosotros aspiramos a gobernar y vamos a dialogar con todo el mundo. Primero, porque es lo que esperan los ciudadanos y segundo, porque nosotros sí respetamos lo que la gente vota. Si votan a otras fuerzas, tendremos que sentarnos con ellas. Ahora, nuestro límite está clarísimo: los intereses de Andalucía por encima de los de cualquier partido. Si hemos aguantado una crisis y a Rajoy,  nadie nos va a decir que demos un paso atrás en el Estado del Bienestar que nos ha costado muchísimo mantenerlo en Andalucía.