Otro año más sin un debate sobre el estado de la nación

  • Pedro Sánchez no tiene "ninguna previsión" de convocar este debate "en este momento".
  • Se cumplirían ya casi tres años sin que se celebre esta cita parlamentaria, que solía convocarse cada curso político.

La nación está en estado de agitación. 2018 ha sido un año político frenético, con moción de censura incluida. Sin embargo, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez no tiene “ninguna previsión” de convocar un debate de estado de la nación “en este momento”, tal y como ha respondido por escrito a una pregunta parlamentaria registrada por el diputado de Foro Isidro Manuel Martínez. Se cumplirían ya casi tres años sin que se celebre esta cita parlamentaria, que solía convocarse cada curso político. En esta legislatura no ha tenido lugar ninguno.

La razón que alega el Gobierno para no convocarlo a corto plazo es que los ministros no llevan aún ni seis meses trabajando. El diputado de Foro consideraba urgente que el Ejecutivo acuda a dar explicaciones sobre los “desafíos independentistas”, “el paulatino deterioro económico”, “el aumento del desempleo”, la subida de precios o “el empeoramiento general de la vida cotidiana de los españoles”, tal y como explica en la pregunta. En junio, el PP ya pidió a Sánchez que se organizara este debate.

El último debate del estado de la nación se celebró en febrero de 2015. Después hubo dos elecciones generales (2015, 2016) y Mariano Rajoy repitió en la presidencia, aunque ya no volvió a convocar un debate en la nueva legislatura. No faltaron grandes discursos en la cámara como las dos mociones de censura, la de Podemos en 2017 y la del PSOE en 2018. El presidente del PP tampoco encontró el momento con la crisis territorial en Catalunya en plena ebullición. Ante la negativa en 2017 de celebrarlo, Unidos Podemos presentó el pasado enero una proposición no de ley por la que se instaba al Gobierno a que pusiera fecha y que fue apoyada por la Cámara. Aún así, Rajoy hizo caso omiso.

El primer debate tuvo lugar en el año 1983 y fue Felipe González el que se subió a la tribuna. Desde entonces, existe la práctica (no regulada) de celebrar uno al año, menos cuando hay convocatoria electoral, como en 2016, cuando la cita que acapara todos los focos es la de la investidura.

En el debate sobre el estado de la nación se abarcan los grandes temas, desde la marcha de la economía hasta asuntos europeos. Por ello, el primer turno del presidente suelen extenderse una hora, aunque no está tasado. El día se alarga entre los parlamentos del líder del Ejecutivo y las réplicas de los distintos grupos parlamentarios, que aprovechan este día para interrogarle con todo tipo de cuestiones.

Además, es una práctica que también se celebra en comunidades autónomas y en el propio Parlamento europeo, ya que se entiende que es una herramienta del poder legislativo para poder ejercer control sobre el Ejecutivo. Con el cambio de Gobierno en junio, este año tampoco habrá debate.

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