Frenazo en la negociación del Gobierno con el independentismo

“El marco trazado que hemos hecho no es aceptado por los partidos independentistas”, con esta frase la vicepresidenta Carmen Calvo ha anunciado que las negociaciones entre el Ejecutivo de Pedro Sánchez y los partidos que sostienen la Generalitat han encallado. La línea roja que el Gobierno no quería traspasar es la negociación de un referéndum de autodeterminación “que no es aceptable” para el Gobierno central.

La vicepresidenta comparecía de nuevo este viernes tras el Consejo de Ministros para ponerle el broche a una semana en la que se ha visto obligada a dar muchas explicaciones sobre la “mesa de partidos” y la figura del “relator”, que ha desatado las furias tanto de la oposición de derechas como en su propio partido. De hecho, Moncloa ha repartido a los periodistas la Declaración de Pedralbes

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, que considera el marco válido de las negociaciones, y donde se reconoce la existencia de “un conflicto sobre el futuro de Cataluña”, se apuesta por un “diálogo efectivo” y se compromete a avanzar en “una respuesta democrática a las demandas de la ciudadanía de Cataluña, en el marco de la seguridad jurídica”.

Calvo ha asegurado que “este Gobierno tiene la firme decisión y vocación de establecer todos los puentes posibles que la ley nos permita para que el diálogo se produzca”, pero la negociación ha terminado encallando. La vicepresidenta también ha recordado cuáles han sido esos “puentes” que hasta ahora han dado pocos frutos como la Comisión de Evaluación del Modelo Territorial del Congreso de los Diputados o la mesa de partidos en Catalunya.

Por tanto, los esfuerzos del Gobierno se centrarán la semana que viene en conseguir que se aprueben los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso, donde la posición de ERC y PDeCat serán clave: “Los independentistas tendrán que explicar a Cataluña por qué anteponen otras cosas a los problemas de los catalanes”, ha argumentado Calvo sobre las enmiendas que los grupos han presentado esta semana.