Sánchez no se plantea dimitir si no consigue gobernar

  • Está decidido a liderar el PSOE en el gobierno o la oposición
  • Configurará "un grupo parlamentario sólido que apoye al líder sin fisuras"

Con las encuestas en la mano, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calcula que el PSOE será la fuerza más votada en las próximas elecciones generales, aunque de ahí a poder formar gobierno, hay un trecho, según confiesan algunos de sus allegados. En los cuarteles generales del PSOE creen que obtendrán por encima de los 100 escaños y, aunque vaticinan un batacazo del PP, temen que la posible triple alianza entre PP, Ciudadanos y Vox  acabe colocando en el gobierno a Pablo Casado.

Por otra parte, los socialistas consultados por cuartopoder.es ven muy difícil la posibilidad de que el PSOE sume una mayoría absoluta con Unidos Podemos y sus confluencias. Así, aunque en el manual del candidato está escrito que ni se habla públicamente de alianzas, ni se admite la derrota jamás, algunos de los más cercanos a Sánchez sí confiesan en privado que la derrota es una opción a considerar entre los posibles supuestos que planteen los resultados electorales del próximo 28 de abril.

Lo que no contemplan y afirman los fieles a Sánchez que tampoco contempla en ningún caso el presidente del gobierno es la posibilidad de dimitir en caso de que no consiga formar gobierno. “Él ganó unas primarias – asegura un dirigente socialista – y él está decidido a liderar el partido, esté en el gobierno o en la oposición, pero no va a tirar la toalla”.

Nadie en la actual dirección del PSOE ve a Pedro Sánchez fuera de la secretaría general del partido pase lo que pase el 28 de abril y algunos de los consultados por este diario aseguran que “tenemos mucha tarea por delante en el partido, de adecuación a las necesidades de la sociedad, de una cierta renovación…”. No quiere hablar esta fuente de “renovación”, a quienes se han mostrado críticos con Sánchez o, incluso, a quienes se alinearon contra él y apoyaron a la secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, durante la campaña de primarias. Sin embargo, justifica absolutamente la remoción de sus puestos del ex presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, o de la diputada y ex portavoz del Grupo Socialista, Soraya Rodríguez.

“El escaño es del diputado, porque así lo dice el Tribunal Supremo, pero el cargo orgánico depende del partido y de la dirección del grupo parlamentario en este caso. Lógicamente, no vamos a mantener en esos cargos a quienes atacan a Pedro Sánchez públicamente”, argumenta el dirigente socialista con absoluta naturalidad. Por esta misma regla de tres, esta fuente admite que espera que en las listas que se van a presentar tanto al Congreso como al Senado, no habrá diputados hostiles y sí mucho adepto a la causa de Sánchez, aunque las federaciones tengan mucho que decir al respecto, porque “tendrá que ser un grupo parlamentario sólido y dispuesto a apoyar a su líder sin fisuras”.