Operación Chamartín y política de alianzas, las disonancias del “debate” entre candidatos del PSOE de Madrid

Los tres candidatos en las primarias del PSOE-M al Ayuntamiento se han visto las caras este jueves en la sede del partido para el debate, dos días antes de que el sábado los militantes sean llamados a votar. El exentrenador Pepu Hernández, el concejal Chema Dávila y el abogado Manuel de la Rocha han explicado sus propuestas en un formato excesivamente rígido, que no convencía a los últimos dos aspirantes. Ha habido, por tanto, poco margen para confrontar. El tono positivo de Hernández sobre la "oportunidad" que supone la Operación Chamartín ha contrastado con las críticas de Dávila y De la Rocha. El exentrenador no ha querido aclarar su política de alianzas poselectorales a pesar de que el abogado laboralista ha insistido en este punto.

Tanto Dávila como De la Rocha han comenzado resaltando su condición de militantes frente a un Pepu Hernández sin carnet, mientras que el exentrenador ha optado por ofrecerse a "ayudar al partido" y a la ciudad. Los aspirantes quieren que haya la máxima movilización posible. Por ello, Dávila quería que el encuentro se celebrase en un medio de comunicación (y no cerrado en una sede y retransmitido por internet) y De la Rocha propuso establecer turnos de réplica para discutir argumentos, pero finalmente tampoco se aceptó. El debate se ha dividido en tres bloques (Modelo de ciudad, servicios sociales y empleo y vivienda) y ha estado moderado por la periodista de Europa Press Cristina Gil.

En los rasgos más generales, los candidatos coinciden: quieren una ciudad más verde con mejores servicios sociales, más vivienda pública y acabar con la desigualdad norte-sur. Sin embargo, en la Operación Chamartín sí que ha habido un tono diferente entre candidatos. Mientras Dávila ha señalado que el PSOE no debe dar su sí "si no se aceptan las alegaciones del grupo socialista", Pepu Hernández lo ha planteado en positivo: "Cuando oigo hablar de operación Chamartín, Operación Campamento o cualquier otra, lo traduzco como oportunidad", ha explicado.

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De la Rocha también ha insistido en saber cuáles serán las alianzas poselectorales que proponen sus rivales si llegan a ganar el proceso. Mientras Dávila ha rechazado pactar con Ciudadanos  y cree que el PSOE debe ser alternativa a "las tres derechas que si suman, van a gobernar"; el abogado laboralista cree que Pepu Hernández ha esquivado la pregunta: "No sé si quiere decir que está abierto a pactar con Ciudadanos y Villacís", explicaba Manuel de la Rocha en un encuentro con los periodistas tras el debate.

Un Madrid igualitario y sostenible

Los tres han coincidido en ideas más genéricas sobre la ciudad, como la necesidad de descentralizarla, de paliar la desigualdad entre los distritos o de caminar hacia la sostenibilidad. Dávila, que es concejal de Medioambiente, se ha mostrado más cómodo en sus propuestas para "reducir la contaminación de la ciudad de Madrid", que hace que mueran "más de 2.000 personas". De la Rocha, abogado laboralista, ha incidido en la pobreza, la desigualdad y en un "urbanismo que redefina nuevas centralidades", tras casi décadas de gobiernos del PP del "todo urbanizable", solo interrumpidos por la última legislatura de Ahora Madrid.

Hernández, que la mayoría del tiempo ha leído sus propuestas, ha apostado por una "ciudad de las personas".  Ha propuesto reclamar la gestión de Renta Mínima de Inserción y ha valorado como insuficientes los recursos de los que disponen los trabajadores sociales para atender las necesidades de la ciudad. También ha puesto el acento en el envejecimiento de la población: "Tratemos a nuestros mayores como nos gustaría que nos tratasen a nosotros".

Los votantes tendrán la oportunidad de demostrar qué proyecto les convence el próximo 9 de marzo, cuando más de 5.300 militantes serán llamados a las urnas socialistas. Si ningún candidato supera el 50% de los apoyos, habrá segunda vuelta.