Oriol Junqueras: “Vienen tiempos difíciles, hace falta un progresismo valiente”

  • Entrevista al cabeza de lista de ERC al Congreso, que responde desde la cárcel

Oriol Junqueras (Barcelona, 1969) lleva en prisión provisional desde principios de noviembre del 2017. Encausado por rebelión, sedición y malversación en el juicio contra el independentismo que se desarrolla en el Tribunal Supremo, fue vicepresident y conseller de Economía y Hacienda de la Generalitat de Catalunya durante 2016 y 2017, hasta que el 27 de octubre de 2017, Mariano Rajoy disolviera el Parlament y el Govern y convocara elecciones catalanas con la aplicación del artículo 155.

Desde el año 2011, es el presidente de ERC y hoy es el cabeza de lista por este partido catalán, por la circunscripción de Barcelona, a las elecciones generales de este domingo, 28 de abril. Esta entrevista se produce en una situación de anormalidad. Se le envió una carta con las preguntas al candidato a través de su gabinete de prensa a la prisión de Soto del Real el 10 de abril y la devuelve respondida el 23 del mismo mes. El periodista no ha tenido oportunidad de repreguntar al entrevistado y, algunas preguntas posteriores hacen referencia a temas tratados por el entrevistado anteriormente, por si el lector notara que en algún momento el texto es reiterativo. Oscuros tiempos estos en los que candidatos a unas elecciones generales son, también, a juicio de este periodista, presos políticos.

Las encuestas señalan una victoria a ERC en las generales. Además, ERC y EH Bildu podrían conformar un grupo soberanista conjunto en el Congreso en la próxima legislatura. ¿Cuáles deben ser las líneas de trabajo de este grupo?

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— Le agradezco el optimismo que desprende su pregunta, pero la experiencia me dice que las encuestas sirven para describir momentos concretos, estados de opinión temporales o tendencias, pero no son garantía de ninguna victoria. La única encuesta que quiere ganar un partido histórico y con un proyecto sólido, como es Esquerra Republicana, es la que tendrá lugar el próximo 28 de abril. Y, créame, la única vía para ganarla es trabajando, sumando y avanzando.

Una de las formas que tenemos de trabajar, sumar y avanzar es, precisamente, a través de alianzas con otros movimientos soberanistas, republicanos y progresistas del resto del Estado. Esta es una dinámica que hemos generado en las elecciones generales del 28 de abril pero también en otras como las elecciones europeas del 26 de mayo. Es importante que aquellos movimientos que defienden el derecho a la autodeterminación y unas políticas indudablemente progresistas tengan una voz propia y fuerte en todas la cámaras donde se tomen decisiones.

Y lo es, no solo porque es urgente hacer frente a las dinámicas recentralizadoras de PP y Ciudadanos, sino porque hay que ser lo suficientemente fuertes para obligar al PSOE, en el caso que gane las elecciones, a actuar con mentalidad de izquierdas y con valentía, y esto implica respetar el derecho a la autodeterminación de los pueblos y poner fin a la represión. Ya son demasiadas las veces que hemos visto al PSOE siendo irrespetuoso con sus propias siglas y sus votantes.

Por lo tanto, vamos a Madrid a impedir que triunfe la coalición que piden las grandes oligarquías, que es la de PSOE y Ciudadanos. Vamos a confrontarnos con la extrema derecha y a impedir que no pueda haber un nuevo 155. Y, sobre todo, vamos a Madrid a forzar una negociación política para resolver de forma democrática el conflicto catalán porque solo si somos fuertes en el Congreso tendremos capacidad de influir en la agenda política del Estado.

— Otegi, en el Velódromo de Anoeta en 2016: “El día que comprobéis que es imposible la democratización del Estado, os pedimos que seáis honestos y os suméis a los procesos independentistas de Catalunya y Euskal Herria”. Sus socios piden a la izquierda española que empiece a hablar de repúblicas en plural. ¿Hasta qué punto ERC comparte esta estrategia?

— Siempre pediremos a la izquierda española que se comporte como tal y, por lo tanto, que trabaje para beneficiar a las clases populares, a los autónomos, a las pequeñas y medianas empresas, que trabaje a favor de la diversidad, la justicia social y, por supuesto, que respete el derecho a la autodeterminación. Siempre pediremos a las izquierdas españolas que sean honestas con los valores progresistas.

Y, ciertamente, es necesario pedirles que sean honestos porque hubo un tiempo en que el PSOE hizo bandera del derecho a la autodeterminación, concretamente en el congreso de Suresnes, en 1974. Incluso en el año 2012, el PSC apoyaba el derecho a decidir. Pero cuando llegó el momento, el momento de la verdad, se olvidaron de ello y aplicaron un 155 en Catalunya. Tampoco hemos visto la reacción que esperábamos de la nueva izquierda, que a menudo no ha sido capaz de decir en público aquello que dice en privado. Vienen tiempos difíciles y hace falta un progresismo valiente, comprometido, convencido y determinado. Por esto es tan importante nuestra voz y nuestra fuerza en el Congreso.

— Héctor Illueca, candidato al Congreso por Valencia de Podemos, escribía en cuartopoder.es un artículo en el que dotaba a estas elecciones el carácter de constituyentes. Pablo Iglesias ha compartido esta reflexión en varios de sus últimos actos públicos. ¿Comparte también ERC esta reflexión?

— Estas elecciones son, básicamente, aquellas en las cuales el PSOE puede ser condicionado por Ciudadanos o por las fuerzas republicanas. Y por lo tanto la ciudadanía puede escoger entre inmovilismo y retroceso o garantía de derechos  y libertad.

— Viendo cómo ha surgido con fuerza un partido de ultraderecha en Andalucía y, previsiblemente, en el resto del Estado con un claro proyecto recentralizador. ¿Hasta qué punto la izquierda española de Unidas Podemos es un aliado de ERC y un adversario?

«Con Unidas Podemos compartimos una gran cantidad de objetivos»

— Con Unidas Podemos compartimos una gran cantidad de objetivos y seguro que podremos llegar a acuerdos que permitan una mayor redistribución de la riqueza; aplicar políticas más justas, feministas y ecologistas; o aprobar leyes contra la pobreza energética y la corrupción. Nosotros siempre estaremos al lado de aquellas políticas que beneficien a los ciudadanos porque la única y última intención que tiene Esquerra es la de garantizar una mejor calidad de vida y igualdad de oportunidades para todo el mundo. Por eso queremos la República catalana, sabemos que es la única manera de conseguirlo de verdad.

— ¿Cómo valora que Iglesias, líder de la tercera fuerza política en el Estado hasta el momento, le visitara en Lledoners para convencerle de su voto afirmativo a los presupuestos?

— Se lo agradezco, ya se lo dije en persona. De hecho, antes del 1 de octubre ya le advertí que el Estado español no podría evitar la tentación de encarcerlarnos, como así ha hecho. Somos el verdadero cambio al status quo del Régimen del 78. Nosotros no renunciaremos y no dejaremos de luchar por la democracia y nuestros derechos y los derechos de todo el mundo.

— ¿Se arrepiente de que ERC no apoyara los presupuestos y hayamos llegado a la “ruleta rusa” de estas elecciones generales?

— La decisión no fue de Esquerra Republicana, no fuimos nosotros quienes nos levantamos de la mesa de diálogo por miedo a la ultradercha. Una sola manifestación en la plaza Colón y algunas declaraciones de los varones fueron suficientes para que los socialistas abandonaran el diálogo y abocaran al Estado español a nuevas elecciones. Es una evidencia que al PSOE le falta valentía y sentido de la responsabilidad, quizá debe superar los complejos respecto a la derecha, sino no será creíble. La pregunta es qué hará ahora, ¿volverá a levantarse a la primera de cambio? Por eso es tan importante que ERC sea muy fuerte en estas elecciones, porque el PSOE no hace, al PSOE se le obliga.

— Ensanchar la base: conseguir mayores apoyos sociales en Catalunya al proyecto independentista. ¿Cree que el independentismo ha de intentar ensanchar la base de “amigos” en el resto del Estado? ¿Se ha explicado bien el proyecto independentista al resto del Estado?

— No hay ningún proyecto político en el mundo que no quiera ser más y nosotros tampoco, queremos seguir sumando y sumando gente. Es lo que hemos hecho siempre, cuando éramos muy pocos y también ahora que somos una gran mayoría en Catalunya. Y en España ya hay mucha gente que nos entiende y defiende que podamos votar y decidir nuestro futuro. No queremos que los ciudadanos españoles se conviertan en independentistas, solo queremos que sean demócratas, tanto com David Cameron, por ejemplo.

«Nosotros no nos levantamos de la mesa por miedo a la ultraderecha»

Por otro lado, seguro que siempre nos podemos explicar más y mejor y como usted me da la oportunidad de hacerlo, voy a aprovechar este espacio. El independentismo que defiende Esquerra es un proyecto que tiene como finalidad la creación de una República catalana basada en un modelo de sociedad justa, inclusiva, igualitaria, progresista, feminista y sostenible. Y creemos que, para llegar a este ideal de sociedad, necesitamos todas las herramientas de un Estado.

Este es un proyecto en el cual queremos que quepa todo el mundo hable catalán, castellano, chino, árabe o suahili; vengan del norte o del sur; amen a un hombre o a una mujer; o sean cristianos, musulmanes, budistas, hinduistas o ateos. Este modelo de sociedad que defendemos no va de banderas sino de personas, porque en el centro de todas las decisiones que tomamos como partido y, si me permite, como movimiento, están las personas y su bienestar. Está su futuro y el de las siguientes generaciones. Por lo tanto, es un proyecto que aspira a construir una República para todas y todos los catalanes y que pueda tener una relación fraternal con España.

— Front Republicà tiene opciones de entrar en el Congreso. Han advertido que bloquearán cualquier gobierno, si tienen la posibilidad de hacerlo, que no acepte el derecho a la autodeterminación de Catalunya. ¿Comparte ERC esto o priorizan evitar que las derechas y ultraderechas gobiernen en España?

«Vamos a bloquear el 155, la extrema derecha y un pacto PSOE-Cs»

— Vamos al Congreso a bloquear el 155, la extrema derecha y un posible pacto entre PSOE y Ciudadanos porque creemos que todo esto es perjudicial para el futuro de Catalunya e incluso para la calidad democrática del Estado. Y, por otro lado, vamos a promover el diálogo y la negociación y a aprobar políticas sociales y progresistas que beneficien a la mayoría social de este país la cual ha sido a menudo olvidada por los gestores del Régimen del 78.

Es obvio que cuanto más fuerte sea el republicanismo catalán y, en este caso, Esquerra Republicana, más capacidad tendremos a la hora de bloquear lo primero y promover lo segundo. Como suele decir el compañero Gabriel Rufián, “el PSOE no hace, se le obliga a hacer” y por esto necesitamos ser fuertes. Si lo somos, estaremos más cerca de forzar una solución democrática y de pasar del referéndum imposible que dice el PSOE al referéndum inevitable que dice Esquerra.

— Ciudadanos ha tenido un discurso muy duro contra el independentismo. Algunos le sitúan en el centro del espectro político. Otros en la derecha y ultraderecha, incluso. ¿Cómo definiría a este partido, le considera usted también ultraderecha?

— No tenemos por costumbre hablar sobre el resto de los partidos. Preferimos centrarnos en nosotros mismos y en intentar ser una herramienta útil para todas aquellas personas que quieren construir una sociedad más justa, más social y más próspera.

— El Tribunal Supremo permitirá que recoja su acta de diputado si resulta elegido. ¿Se plantea dejar su candidatura a las europeas y mantenerse como diputado en el Congreso?

«Nos quieren silenciados, las urnas nos volverán a dar voz»

— En Esquerra Republicana hemos decidido que mi candidatura, tanto al Congreso como al Parlamento Europeo, es la forma más efectiva y útil de denunciar aquí y en el resto del mundo la vulneración de derechos civiles y políticos. Es la mejor manera de luchar contra la represión. Nos quieren silenciados y apartados y serán las urnas las que nos volverán a dar voz.

Ya he anunciado que recogeré mi acta de diputado en el Congreso y que no pienso renunciar a mis derechos políticos aunque me quieren silenciar. Lucharé en cada una de las elecciones para derrotar la represión y ponerle un espejo al Estado español delante de toda Europa.

— Como candidato europeo, ¿cuáles serán las líneas de trabajo de ERC en el Parlamento Europeo? ¿Hasta qué punto el proyecto de la Unión Europea está en declive? ¿Qué soluciones encuentra a esta crisis comunitaria?

«No nos sobre ni un solo demócrata»

— El mundo occidental, en el cual Europa juega un papel fundamental, se ha caracterizado por construir estructuras sociales y económicas inclusivas e integradoras. Desafortunadamente, el mundo está sufriendo hoy en día una ola de dinámicas excluyentes que se traducen en movimientos de extrema derecha y populistas. ¿Qué tiene de nuevo esta ola excluyente? Básicamente, su extensión geográfica. Incluso en las épocas más oscuras de la historia, como en la Segunda Guerra Mundial, hubo al menos algunos países, como los Estados Unidos o Gran Bretaña, que seguían siendo inclusivos y garantizaban la continuidad de los valores democráticos, los derechos y las libertades sociales.

Desgraciadamente, esto no está pasando a día de hoy y vemos que esta ola excluyente ha llegado a todos los rincones del planeta, incluso en los países anglosajones que antes le comentaba. Vemos el caso de Trump, Bolsonaro, Orbán, Salvini, el del Brexit o el de la coalición que está formando la extrema derecha en Europa bajo el paraguas de Steve Bannon. Vemos cómo se levantan muros, físicos e ideológicos, y cómo el Mediterráneo se ha convertido en el cementerio más grande del mundo. Vemos cómo se cierran las puertas a refugiados que huyen de guerras en las cuales se asesinan con armas que venden, precisamente, los países del primer mundo. Y vemos con preocupación cómo, en España, esta ola excluyente ha llegado con la coalición de PP, Ciudadanos y Vox en Andalucía.

En definitiva, vemos cómo los derechos y las libertades están sufriendo una de las peores regresiones de las últimas décadas a nivel global. Nuestra cárcel no es más que un síntoma de esta regresión democrática. Y aún así, no renunciaremos a nuestra voluntad de querer ser los garantes de los valores inclusivos y, por esto, necesitamos el apoyo de todo el mundo. No nos sobra ni un solo demócrata.

Por esto considero que es tan importante que la coalición Ahora Repúblicas, en la cual se encuentra ERC, saque unos resultados históricos en el Parlamento Europeo. Somos la forma más efectiva de parar los pies al autoritarismo y de decir al mundo que hay una parte importante de la ciudadanía del Estado (y hablo de Estado porque en el Parlamento Europeo se vota en circunscripción única) que no quiere sucumbir delante de esta ola de autoritarismo y populismo, sino que se quiere erigir como garante de la democracia y los valores europeístas que han definido nuestra sociedad las últimas décadas.

Esto significa que iremos a la Eurocámara a defender un modelo de Europa federal en cuanto a la cuestión territorial; justa, equitativa, tolerante y feminista en cuanto a lo social; verde en cuanto a la cuestión medioambiental; y progresista y redistributiva en cuanto a la económica.