Ángel Gabilondo en campaña, una cuestión de estilo

  • El candidato del PSOE en la Comunidad de Madrid quiere ser el aspirante más votado y liderar el bloque del cambio.
  • Dice que no pondrá cordones sanitarios, pero no buscará aliados en los que quieren mantener el modelo de ciudad diseñado por el PP.

Apostar por apuntalar el actual modelo "insostenible" que avanza por "inercia" o apoyar a fuerzas con un proyecto "progresista" y reformista para la Comunidad de Madrid. Esa es la disyuntiva a la que el PSOE de Ángel Gabilondo enfrentará a los madrileños llamados a las urnas el próximo 26 de mayo. De ahí parte su eslogan, "Contigo hay cambio". El próximo jueves, abrirá la campaña en Vicálvaro junto al candidato al Ayuntamiento, Pepu Hernández, al secretario de Organización, José Luis Ábalos, y la número dos al Parlamento Europeo, Iratxe García.

Todo parece indicar que las elecciones de mayo heredarán la lógica de bloques que dominó en la campaña de los comicios generales. Los socialistas consideran que Ángel Gabilondo es una apuesta segura. A pesar de no tener carnet del partido, muchos compañeros de la formación lo consideran un referente "político y moral" y en 2015 se quedó a un diputado de sumar con Podemos la mayoría absoluta. Por eso, la campaña explotará al máximo la imagen del candidato y rebajará el aroma personalista con ese "contigo" del eslogan con el que quiere hacer partícipe a la ciudadanía.

Además de su propia imagen, esta hoja de ruta también estará marcada por el estilo moderado del candidato, que rechaza ser una "víctima del marketing". Pese a llevar años en política, Ángel Gabilondo no se ha deshecho del estilo reflexivo de su etapa de profesor y lo exhibe en sus discursos y en su oferta política. Tampoco es amigo de los titulares polémicos ni las formas histriónicas, aunque ello le lleve a salirse a veces de plano mediático. Su estilo político es sereno y cordial. Ejemplo de ello es su participación en las últimas primarias del PSOE al Ayuntamiento de Madrid, durante las que asistió a la presentación de los cuatro candidatos, pese a que Ferraz señalaba como favorito a Pepu Hernández.

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Diferenciarse de la crispación generada por las tres derechas (PP, Ciudadanos y Vox), que se encuentran en competición, es una estrategia que ya le funcionó a Pedro Sánchez durante las generales. También seguirán la línea positiva y "propositiva", como explicó el lunes en Ferraz su director de campaña Borja Cabezón, que aterriza en la Comunidad desde Moncloa.

Gabilondo sale a ganar y por tanto, tendrá que intentar conseguir cierta transversalidad y convencer al centro o incluso a aquellos indecisos que pueden dudar entre apoyar al PSOE o a otras formaciones a su derecha. No solo aspira liderar el bloque progresista sino también a ser el candidato más votado. Aunque los resultados de las generales "no son extrapolables" a las autonómicas, el PSOE recuperó el liderazgo el pasado 28 de abril en Madrid aglutinando el 27,28% de los votos, seguido de Ciudadanos (20,93%) que le arrebató la segunda plaza al PP (18,64%).

En estos cuatro años, el catedrático de Metafísica ha tenido tiempo para conocer bien la Comunidad de Madrid. Por ello, su equipo ha diseñado una campaña en la que ha tenido en cuenta necesidades territoriales y problemas específicos de Madrid, pero también ha hecho un cuidadoso estudio demoscópico, que puede llevar a Gabilondo a dar un mitin en Vallecas o a visitar Majadahonda para atraer hasta el último voto. Aunque puede que la alta movilización del pasado 28 de abril no se repita, apelarán a ella para intentar llevar a las urnas a cada indeciso.

Desigualdad, vivienda y movilidad

Aunque aún no se han hecho públicas las más de 660 medidas que el PSOE tiene en su programa madrileño, en el encuentro del lunes, los periodistas tuvieron acceso a un tríptico con un pequeño resumen. A la preocupación por la desigualdad, uno de los mensajes troncales de los socialistas, se le unen dos grandes problemas que Gabilondo detecta en la región: la vivienda y la movilidad. Por ello, en el citado documento promete un "parque público de vivienda en alquiler a precios asequibles", "un tiempo máximo de espera de Metro en hora punta de 3 minutos" y transporte público gratuito en episodios de alta contaminación.

Entre otras medidas, también se encuentran el establecimiento y control de "tiempos máximos en las listas de espera", "dignificar los centros de salud y crear 30 más" o "universalizar la educación de 0 a 3 años". La lista la completan la promesa de una "ley de industria", el incremento del presupuesto en I+D+I  "hasta el 2%" o crear un abono cultural, entre otras muchas.

La política de pactos poselectorales

La tensión entre los dos bloques que dominó las generales se mantiene en las autonómicas y los socialistas aspiran a liderar uno de ellos. Pese a los resultados del 28 de abril, creen que el sorpasso de Ciudadanos al PP es complicado en la Comunidad de Madrid y, por ello, Gabilondo asegura que no hay que "infravalorar" a la formación que lidera Isabel Díaz Ayuso, tras 24 años de gobierno de su partido en Madrid.

Si en Ferraz creyeron durante las generales que el cordón sanitario que Albert Rivera le puso a Pedro Sánchez les dejó el camino del centro libre, el hecho de que Ignacio Aguado quiera repetir la jugada en Madrid con Ángel Gabilondo creen que es un error mayor de los naranjas, que juegan ahora a arrebatarle el liderazgo al PP por la banda derecha. Consideran que el marco en el que Ciudadanos intenta dibujar a Gabilondo, como un aliado de los independentistas y un radical, no calará.

"No excluimos a nadie para ese cambio", afirmaba Gabilondo a la vez que aseguraba que no va "a buscar aliados en los que quieren mantener este modelo" implantado por el PP. Por tanto, esperan hallar esos aliados en formaciones que deseen "reformar, transformar y modernizar" Madrid. Tampoco descartan que pasados los comicios, los naranjas puedan cambiar su posición. De hecho, los socialistas sí piden que Ciudadanos y PP aclaren ya con quién van a construir su mayoría en Madrid en el caso de sumar, confiados en que los de Santiago Abascal serán más exigentes si sacan un buen resultado. El aspirante socialista ya se ha anticipado: "Nosotros no queremos una mayoría con Vox".

Quizá el impedimento de la Junta Electoral de que Íñigo Errejón participe en los debates con la formación Más Madrid haga que se visibilice más el ticket progresista "Carmena-Gabilondo". Por lo pronto, el socialista se muestra predispuesto a acudir a los dos debates planteados por Telemadrid y El País. Solo faltan unas horas para que empiece, de nuevo, la campaña.