Incertidumbre en Unidas Podemos sobre las intenciones del PSOE ante la reunión de hoy

  • A las 16.30 comienza una reunión entre PSOE y Unidas Podemos marcada por las dudas sobre la voluntad de Sánchez de ir o no a nuevas elecciones

42 días después. Hoy retoman las conversaciones los equipos negociadores del PSOE y de Unidas Podemos. 42 días desde que el pasado 25 de julio la investidura de Pedro Sánchez resultara fallida. A las 16:30 horas, en el Congreso de los Diputados, reunión. Se reencontrarán, presumiblemente, Carmen Calvo, María Jesús Montero y Adriana Lastra, por parte del PSOE, y Pablo Echenique, Ione Belarra, Enrique Santiago, Jaume Asens, Yolanda Díaz y Juan López Uralde, por parte de Unidas Podemos.

Después de semanas de parón político, de silencio entrecortado por alguna declaración altisonante, como la comparecencia de Sánchez en Marivent subrayando la “desconfianza” en Pablo Iglesias para remarcar que ya no era posible un gobierno de coalición, la política vuelve al Congreso, las negociaciones a la mesa, el insomnio a los estrategas y analistas, los argumentarios a las apariciones en medios de comunicación, el estrés a la ciudadanía. El contador se apresura. Si el próximo 23 de septiembre no hay un nuevo gobierno conformado, automáticamente se convocan elecciones generales para el domingo 10 de noviembre.

El PSOE llega al encuentro de esta tarde después de presentar el martes sus 370 medidas “para un gobierno progresista” y de sumar ayer la promesa de que el PNV y ERC no entorpecerán una hipotética investidura si hubiera, finalmente, acuerdo entre los de Sánchez y los de Iglesias. Presión sobre Unidas Podemos. Los socialistas recuperan el relato de la pinza de los tiempos de Felipe González, José María Aznar y Julio Anguita.

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La oferta del martes incluía puestos para Unidas Podemos en altas instituciones del Estado, pero no en el Consejo de Ministros. Para Iglesias esto ha sido una línea roja hasta ahora. Unidas Podemos sigue reclamando un gobierno de coalición bajo el argumento de que un acuerdo de legislatura, programático, y no de gobierno ya se ha intentó en la pasada legislatura, tras la moción de censura, y no cuajó.

Ione Belarra declaraba en el Congreso ayer, tras la Junta de Portavoces, que eso sería “repetir un modelo fracasado que nos llevó a una enorme inestabilidad y no se pudieron sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado”.

Por su parte, Yolanda Díaz, portavoz de Galicia En Común, rechazaba esta oferta de puestos en la administración asegurando que la apuesta de Unidas Podemos es que para esos cargos se opte por perfiles técnicos y profesionales, en vez de integrantes de Unidas Podemos. Iglesias, el martes en una entrevista en TVE, aseguraba que él ya había dado un paso al lado tras el veto de Sánchez para que entrara en el Gobierno. “Me pueden humillar a mí, pero no a nuestros votantes”, decía, poniendo la línea roja en el gobierno de coalición.

“No vamos a aceptar votos gratis”, alertaba, por otro lado, Sánchez el martes. El escenario de que Unidas Podemos vote a favor de una investidura de Sánchez sin acuerdo programático, obligando a un gobierno socialista a negociar cada una de las medidas que quiera sacar adelante en minoría parlamentaria, podría no ser una opción deseada para el PSOE, quien tiene la llave de la convocatoria electoral, pues Sánchez no es candidato todavía y podría negarse a presentarse a un nuevo debate de investidura.

Las posturas, por lo tanto, parecen alejadas. Sin embargo, en Unidas Podemos reina la incertidumbre. Hay quien da por hecho que el PSOE quiere elecciones y lo demás es maquillaje. Los más optimistas ven en la propuesta de Sánchez de permitir entrar en el gobierno a ministros independientes y en instituciones gubernamentales a personas de Unidas Podemos una senda ya recorrida, la de julio. Para algunas fuentes consultadas del grupo confederal, el anuncio de Sánchez del pasado martes es un paso hacia atrás, una vía de escape que le acerca más a aceptar el escenario de la coalición.

El formato elegido el martes por Sánchez para lanzar su propuesta parecía el propio de un mitin electoral. Una simulación del pistoletazo de salida de una nueva campaña. Por ello, lo primero que quieren saber desde Unidas Podemos en la reunión es si el PSOE quiere o no ir a elecciones en noviembre, si existe voluntad real negociadora en Ferraz y en Moncloa o si, por el contrario, es un farol. Lo que es lo mismo, si el ambiente creado de que se inicia una nueva campaña ante unas inminentes elecciones es, efectivamente, eso o una estrategia para hacer justamente todo lo contrario, evitar en el último instante una vuelta a las urnas arrojando toda la presión sobre Unidas Podemos.

Las elecciones, para el grupo confederal serían una irresponsabilidad de Sánchez, pues el presidente en funciones podría perder el gobierno. A pesar de que las encuestas dan una cierta mejora del PSOE, la desmovilización y una entente de las derechas y ultraderechas en la fórmula España Suma en algunos territorios podría modificar el actual reparto parlamentario y llevar a la Moncloa a Pablo Casado. En agosto no se ha publicado CIS, en Unidas Podemos creen que el PSOE está esperando nuevas encuestas que podrían influir en su decisión final.

Hoy en la reunión se resolverán algunas dudas, pero la negociación está abocada al último instante, tal y como sucedió en julio. El pulso vuelve a comenzar, los codos están apoyados sobre la mesa y los equipos negociadores se preparan para una disputa en la que no gana quien empieza la partida con más fuerza, sino quien más capacidad de resistencia tiene. Vuelve la batalla por el relato, el ejercer la presión sobre el otro. Ambiente preelectoral, ¿real o una estrategia más?

Reacciones al “programa” de Sánchez

La propuesta programática de Sánchez lanzada el pasado martes ha tenido reacciones diversas. “Suena bien”, ha llegado a reconocer el propio Iglesias. Distintos colectivos han aplaudido algunas de las medidas más sociales, pero también ha tenido detractores entre movimientos sociales y organizaciones. Es el caso de Juventud por el Clima, los jóvenes que vienen manifestándose en favor de medidas para paliar la emergencia climática en la que se encuentra el planeta afean a Sánchez que no le han explicado sus propuestas. “Deje de hacer greenwashing con nuestra lucha”, le espetan.

Del mismo modo, Jon Ander, vicesecretario del Consejo de Estudiantes del Estado, critica públicamente la falta de inversiones para la universidad pública entre las medidas de Sánchez. Sobre la propuesta socialista en materia de vivienda, la PAH critica: “Se resume en un mero documento de buenas intenciones que abruma por su falta de concreción y la cero mención a medidas para evitar o dar solución a los casi 200 desahucios diarios, y por la falta de propuestas para enfrentarse a la banca, fondos buitre y oligopolio energético”. Por su parte, Rubén Sánchez, portavoz de FACUA considera que en la propuesta socialista no hay “nada sobre asumir competencias para multar fraudes masivos, poner topes a los precios de los alquileres, bajar las tarifas de la luz o mejorar la ley de seguridad alimentaria”.