Contra la legalización de OTRAS: motivos para rechazar el manifiesto

  • El manifiesto también recibía el rechazo de varias asociaciones que trabajan contra la trata y la explotación sexual
  • “Nosotras contamos con 14 supervivientes de trata que logran hablar con unas 200 víctimas al día en clubs, calles, prostíbulos etc. y nos dicen que ninguna de ellas lo hace libremente, sino que tienen detrás a la madame o al proxeneta”

La Audiencia Nacional analiza este miércoles las demandas contra la Organización de Trabajadoras Sexuales (OTRAS), el sindicato de prostitutas que el Ministerio de Trabajo inscribió “por error”. El sector regulacionista ha sacado toda la artillería con un manifiesto que aboga por “la defensa de todas las mujeres a sindicarse libremente” y pide que se retiren las denuncias al sindicato. Más de 300 mujeres, entre ellas reconocidas feministas como Yayo Herero, Justa Montero y Elena Poniatowska, han respaldado con su firma el contenido de la misiva.

Muchas de las feministas que abogan por la abolición de la prostitución han hecho público su desacuerdo con el manifiesto a través de las redes sociales. La activista a favor de los derechos LGTB de Podemos Beatriz Gimeno explica a cuartopoder.es las dudas que le despierta el sindicato y los intereses de quienes se encuentran detrás. “Un sindicato se hace para defenderse de los empresarios. Al crearlo reconoces al proxenetismo como patronal y el proxenetismo debe estar prohibido”, explica. “Me da igual la prostitución, pero no admito que nadie se lucre con el cuerpo de una mujer”, manifiesta tajante.

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El texto también arremete contra el Ejecutivo socialista, que remitió un escrito a la Fiscalía General del Estado para que impugnara el registro del sindicato. “El Gobierno es abolicionista, entiende que es violencia mercantilizar el cuerpo de las mujeres, más aún si nuestra tarea es impulsar políticas públicas de igualdad. Imposible aceptar la prostitución”, ha publicado la secretaria de Estado de Igualdad, Soledad Murillo, en su cuenta en Twitter.

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En contra del manifiesto y de la legalización de OTRAS, las feministas abolicionistas se movilizan en las redes sociales este martes para apoyar a la plataforma 8M Sevilla, la Plataforma Estatal de Organizaciones de Mujeres para la Abolición de la Prostitución y L’Escola, que este miércoles presentan su demanda en contra del sindicato. Piden sumar firmas a otro manifiesto “en contra de un sindicato que pretende legalizar el proxenetismo y la violación sexual de las mujeres”. Denuncian que hay una campaña interesada en tratar de hacer creer que “abolicionismo es prohibicionismo” y que más de 6.500 feministas firmaron un documento el pasado 8M declarándose abolicionistas.

En medio del la polémica que despertaba el manifiesto en las redes sociales, hasta tres de las firmantes han pedido que se retire su nombre de la lista de apoyos al texto. La diputada de Podemos Rita Bosaho y la escritora feminista Coral Herrera han admitido haberse sumado por equivocación al manifiesto, al no haberse percatado de que se trataba de un escrito regulacionista, cuando ellas se consideran abolicionistas. A su vez, la senadora de la formación morada Pilar Lima ha negado haber firmado el documento y ha denunciado públicamente la situación.

El debate en los sindicatos está sin cerrar y también desde el abolicionismo se ha recordado que mientras UGT apoyó claramente el postulado abolicionista del Gobierno, CCOO apostó por abrir el diálogo, CGT manifestó sus dudas respecto a este sindicato en concreto: “las afirmaciones realizadas desde diversos medios de comunicación, así como el trabajo que hemos realizado, nos generan graves dudas sobre cuáles son los fines reales de “OTRAS” y los intereses que les mueven, cuando se ha detectado que algunas de las personas que promueven dicho sindicato tienen claros vínculos empresariales, lo cual es absolutamente contrario a los intereses de cualquier organización sindical y, por supuesto, de la nuestra”, publicaron el pasado mes de septiembre.

El manifiesto también recibía el rechazo de varias asociaciones que trabajan contra la trata y la explotación sexual. Es el caso de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP). Su presidenta, Rocío Nieto, cree que las firmantes del texto “no conocen la realidad que existe” en la calle. Según asegura que ha podido comprobar su asociación y corrobora la Policía y la Guardia Civil, “el 90% de las mujeres que se prostituyen están en situación de trata” por lo que el foco mediático estaría equivocado.

“Nosotras contamos con 14 supervivientes de trata que logran hablar con unas 200 víctimas al día en clubs, calles, prostíbulos etc. y nos dicen que ninguna de ellas lo hace libremente, sino que tienen detrás a la madame o al proxeneta”, explica Nieto. “Primero hay que abolir la trata y luego ya podremos hablar de regular y reglamentar. Si este mundo se regula tal y como está ahora, se regalaría un sello de calidad a los proxenetas, que camparían a sus anchas”, explica la Nieto. Eso sí, subraya que en ningún caso se debe criminalizar a las que se prostituyen y que es un deber del Gobierno poner en marcha una ley integral contra la trata que proteja a las mujeres y acabe con “la esclavitud del siglo XXI”.