Ética, estética y aritmética del “voto útil” en Madrid

  • Si no existiera Madrid En Pie, seguramente muchas de esas personas se abstendrían en las municipales

Toño Hernández. Excoordinador del exgrupo municipal de Ahora Madrid

Primero, te engañan;
luego, te ningunean;

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más tarde, te arrinconan;
después, te humillan y echan.
Intentas ponerte en pie, con dignidad,
y te pisotean e invisibilizan.
Y encima debes pedir perdón
y sentirte culpable.

Hace unos días publiqué El “voto útil” a Más Madrid podría dar a la derecha la alcaldía de Madrid, artículo que ha provocado algunas reacciones que creo merece la pena responder.

Hemos leído epítetos, de quienes nos apelan al “voto útil” hacia Más Madrid (+M), del tipo que votar a Madrid en Pie (MEP) será “voto basura”, “voto inútil”, “voto delirante”, “voto a mala leche” “voto de izquierdistas que prefieren que gane la extrema derecha”, “voto tozudo”, “voto inflexible”, “voto suicida”, “voto enfadado”, entre otras lindezas como “sinvergüenzas”, “gentuza”, “tóxicos”, “repulsivos”, “odiosos”, “representáis lo peor de entre lo peor”. Y luego están quienes les piden guardar las formas pero “comprenden” y comparten su “indignación” y visión.

Que haya personas capaz de calificar así lo que es la máxima expresión de la libertad política individual, sí es un problema muy serio de pérdida de perspectiva política, además de una total falta de respeto a los votantes. Pensar que sólo es “correcto” que se vote tú opción, y que hacerlo a otras es tirarlo a la basura, es de una mezquindad anti-democrática muy preocupante políticamente.

Para asentar esa idea de “votos basura” se apela a lo sucedido en 2015 con IUCM, cuyos porcentaje de votos (4,14%) menores al 5%, supuestamente permitieron que la derecha gobernara la Comunidad de Madrid. Y se echa la culpa a quienes decidieron votar a dicha opción.

Yo no les voté, no por razones utilitaristas, sino porque en aquel momento IUCM representaba una cultura política vinculada a casos de corrupción y con prácticas de democracia interna muy cuestionables. Con toda probabilidad hubo gente que les votó con inercia y con la nariz tapada y que, a la vista de los resultados, se arrepintiera de su voto.

Pero si analizamos el asunto matemáticamente, ¿qué habría sido mejor para la izquierda, más útil y más realista? ¿que ese 4,14% hubiera votado a Podemos o PSOE, o que un 0,86% que votó a los anteriores hubiera votado a IUCM, obteniendo ésta automáticamente 6 ó 7 diputados que sin duda hubieran dado una mayoría clara a la izquierda?

Este es el asunto central, desde el punto de vista de los números, de lo que puede suponer el “voto útil” a Más Madrid el próximo domingo.

Empezando por el contexto. Quienes vamos a votar a MEP lo hacemos por convicción política, no por inercia. Vivimos en un modelo económico y urbano que apuesta por el extractivismo y saqueo de recursos públicos a costa de precarizar, desahuciar, y perseguir a quienes se oponen a dicha dinámica. Creemos que hacen falta en las instituciones opciones que se vayan a enfrentar sin titubeos a esas dinámicas apostando por las personas más desfavorecidas frente a los poderes económicos, y para nosotros eso hoy, desgraciadamente, sólo lo representa en nuestra ciudad Madrid en Pie.

Somos al menos decenas de miles de personas en Madrid, quienes no creemos que a la ultraderecha se le pueda combatir con políticas neoliberales en los aspectos centrales de economía, urbanismo y servicios sociales (eso que Nancy Fraser llama “neoliberalismos progresistas”), y visto lo visto, no confiamos que +M vaya a ser un freno a las políticas de derecha en esos terrenos.

Lo que no termina de entrar en la cabeza de algunos es que si no existiera MEP, seguramente muchas de esas personas se abstendrían en las municipales. Por ello, resulta imprescindible (y muy útil), una opción capaz de movilizar cierta cantidad de votos que pueden ser determinantes para que no ganen las derechas. Que se iba a dar esta situación de abstencionismo por desafección, en un marco muy igualado entre derecha e izquierda, lo llevamos anunciando desde hace dos años alguna gente en Ahora Madrid y no sólo no se nos quiso hacer caso, sino que se profundizó en esa desafección excluyendo del nuevo proyecto a cada vez más personas y organizaciones.

Sabemos que hay muchísimas personas que comparten este diagnóstico político y que están dudando si votar o no MEP en función de unos sondeos que tienen clara intencionalidad política.

Las encuestas tienen menos precisión cuando hay mucha indecisión. El momento político es muy voluble desde hace años, con actores políticos relevantes dando orientaciones confusas, que hace que algunas imprecisiones sean bastante determinantes para cuestionar las propias encuestas, como viene ocurriendo con los resultados finales durante los últimos años.

Es en este escenario en el que se usa, como herramienta de disciplinamiento político, el argumento del “voto útil” para que las personas indecisas no voten a MEP.

La gran pregunta que hay que hacerse es ¿cómo se pone mejor en valor esas decenas de miles de votos, para evitar que la derecha gane? Tanto los votos indecisos que pueden o no ir a +M como los que seguro, sí o sí, votarán a MEP.

Es lo que intenté responder en el artículo anterior usando las matemáticas y las probabilidades y partiendo de escenarios muy plausibles en estos momentos. Hay una gran incertidumbre y el análisis de las probabilidades hay que usarlo “a priori”, cuando no sabemos el resultado final, para ver que riesgos tiene cada decisión. Después de la votación, “a posteriori”, sólo habrá certezas y cualquier cosa habrá podido suceder: que los indecisos que votaron a MEP hayan dado la alcaldía a la derecha o que sean los que decidieron votar a +M quienes les despejaran el camino. Incluso ambas interpretaciones pueden ser correctas a la vez.

Voy a repetir el razonamiento con los datos de la última encuesta de Metroscopia que daba a MEP un 3,4% de intención directa de voto. Si alguien quiere usar otra encuesta reciente (las hay que dan a MEP desde el 1,7% hasta el 4,8%) el razonamiento y conclusión no cambia, sólo los porcentajes de probabilidad, como explicaba en el artículo anterior.

¿Qué es más útil? ¿que un 1,6% indeciso que falta para el 5% vote a MEP o +M?

El cálculo de probabilidades dice que +M, con la representación ya asegurada, podría conseguir entre 0-1 concejal más con ese porcentaje. Sin embargo MEP conseguiría entre 2-3 concejales. Además, la probabilidad de que votando a +M la derecha saliera beneficiada, sería tres veces superior a que beneficiara a la izquierda. Como hay encuestas que están dando la mayoría a la derecha por dos concejales, sería más inteligente asegurar que MEP llegue al 5% y obtenga 3 concejales que pretender añadir un concejal más a +M (3×1).

Cualquier cosa puede pasar y si al final se cumplen las peores perspectivas y la derecha gana por esa parte de votos sin representación de la izquierda, tan cierto (como falso) sería decir que se perdió por el 3,4% de votos que fueron a MEP como por el 1,6% que, debido al miedo, decidió “desperdiciarlos” votando a +M. Yo personalmente no creo que haya que culpar ni denostar a ninguna opción política ni a ninguna decisión personal de voto. Eso es la democracia y el derecho al voto.

Resulta lastimoso el empeño de algunos en criticar la opción que otros tomamos con el mantra de la “pureza ideológica”. Porque además parten de dos premisas falsas: una, que la única manera de parar a la ultraderecha sea votando a +M, y dos, que MEP es quien ha provocado la división de la izquierda en Madrid, mentira goebbelianamente repetida, que desmiente el propio Luis Cueto.

No comprendo que gente, que se llama de izquierdas, cuestione el derecho a existir políticamente de las personas y colectivos que han sido excluidos del nuevo proyecto de Carmena. Tienen toda la legitimidad y el derecho a ello presentándose a las elecciones, para no desperdiciar, además, todo un caudal de aprendizaje y prácticas de estos cuatro últimos años que algunos tenemos en alta estima.

Muchas ejerceremos nuestro voto a MEP con orgullo, no lo vamos a cambiar. No aceptamos culpas que no tenemos y pedimos a otros que se miren al espejo. Algunos parecen más empeñados en que desparezca MEP que en ganar a la derecha y revalidar la alcaldía. (Me voy a permitir un comentario irónico-ácido-jocoso: con izquierdas que quieren expuilsar preventivamente a los “radicales de izquierda”, VOX bien podría disolverse ya. ¡Joder, con los transversales!.)

Mi razonamiento sobre el voto útil no pretende convencer para que cambie su voto a quien considera que +M y Carmena es lo mejor de lo mejor y creen en su proyecto político. Me parece perfecto que voten con esa convicción. Pero les pido el mismo respeto. Yo quiero que gane el bloque de izquierdas con la mayor claridad posible, y razono que, para ello, lo mejor es votar Madrid en Pie.

Mi argumentación matemática va dirigida a quienes en estos cuatro años exigisteis a los concejales de MEP que tuvieran firmeza en el gobierno para defender el programa de Ahora Madrid aunque les costara el puesto, a quienes no os gusta ni la deriva política ni las formas utilizadas por +M, y sin embargo os planteáis la posibilidad de votarlos en lugar de a MEP por una cuestión de “optimización” electoral. Creo sinceramente que si lo hacéis, es muy posible que el resultado sea contrario al buscado. Os sugiero que si vais a votar con la nariz tapada, echéis bien las cuentas y no os dejéis seducir por tópicos simplistas sobre el “voto útil” en los que tanto inciden los grandes medios de comunicación.

Termino con una reflexión del artículo anterior: Si en los próximos días entras en pánico, te sugiero actuar como harías en medio de una casa incendiada: busca las posibles opciones de salida y opta por la que menos riesgos ofrece. En este caso, lo más eficaz es el 3×1 que supone votar Madrid en Pie Municipalista. Será tú decisión, pero si ellos no te fallaron, por coherencia, no les falles tú ahora.