La moda de los ‘selfies’

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El 'selfie' de Ellen DeGeneres durante la Gala de los Oscar 2014 ya se ha convertido en el tuit más retuiteado de la Historia / @TheEllenShow

Si hace unos años hubiéramos visto a alguien con una cámara de las de película de carrete, girándola y tratando de hacerse una “autofoto”, posiblemente hubiéramos pensado que se trataba de una persona demasiado egocéntrica o, simplemente, que no estaba del todo en su sano juicio. Incluso pudiera ser que nos diese algo de pena, al considerarlo un viajero solitario que no tenía quién le hiciese una foto.

Sin embargo, la popularización de Internet y, sobre todo, de los teléfonos inteligentes, han convertido los autorretratos no sólo en algo cotidiano, sino en un fenómeno social que está de moda y que responde al término inglés de “selfie”.

Los selfies llevan varios meses siendo tendencia. No son populares únicamente desde el pasado domingo, cuando Ellen DeGeneres, conductora de la gala de entrega de los premios Oscars, revolucionó Internet compartiendo una autofoto tomada por Badley Cooper junto a otros actores, entre los que se encontraban Jennifer Lawrence, Meryl Streep, Badley Cooper, Julia Roberts, Kevin Spacey, Brad Pitt, Angelina Jolie, Lupina Nyong'o y su hermano y Jared Leto.

Esta imagen, que se ha convertido en el tuit más retuiteado de la historia, compartido en más de cuatro millones de ocasiones para beneplácito de la firma comercial que había detrás del envío de la fotografía, no es más que la punta del iceberg del último “boom” 2.0.

Los selfies han encontrado desde hace meses su espacio en redes sociales como Pinterest y Facebook, en blogs –incluso videoblogs- y, sobre todo, se han hecho muy populares en Instagram. Lo más normal es que la persona se haga una foto con la cámara delantera de su teléfono móvil, apuntándose a sí mismo, y buscando una pose favorecedora en pantalla antes de tomar la fotografía.

Una vez tomada, y en ese mismo instante, la fotografía debe subirse a una red social o aplicación móvil de fotografía. Hay distintas modalidades de imagen, desde la favorecedora pensada para llamar la atención en la aplicación a la que se toma directamente ante un espejo y que permite también ver el modelo de teléfono móvil (a mejor dispositivo, aumenta el caché del fotografiado).

En algunos casos, el selfie puede tener una connotación negativa. Abusar de él puede denotar problemas de autoestima, o necesidad de reafirmación ante el resto de la comunidad a base de “me gusta”. Las personas que no obtienen un número suficiente de likes pueden llegar a experimentar frustración o desconsuelo.

También puede utilizarse para ligar, y en chats y páginas de contactos son comunes las fotografías en las que se abusa del flash para tapar la cara del fotografiado, pero se muestra, por ejemplo, el torso con poca ropa. Asimismo, es muy utilizado en aplicaciones de sexting (como la popular Snapchat), donde los usuarios pueden intercambiarse fotografías con cierto contenido erótico ya que éstas se autodestruyan en cuestión de segundos sin dejar rastro en el teléfono móvil del destinatario.

En algunas redes sociales, y sobre todo en Instagram, es común utilizar el hashtag #me para indicar que se trata de una fotografía que se ha tomado a sí mismo el propietario del perfil. Palabras como #morritos (que hace mención a la creencia de que apretando los labios se sale más favorecido en los selfies) o #postureo son también etiquetas clásicas en los posts compuestos por autofotos.

La evolución del selfie es el “selfie en grupo”, cuyo principal ejemplo vemos en la imagen antes comentada que compartió Ellen DeGeneres el pasado domingo. La revolución que ha supuesto esta imagen en Internet ha llevado a muchos grupos de amigos, empresas e incluso miembros de la realeza a imitar la fotografía de los actores de los Oscar. Ya forman parte de un fenómeno que recuerda en parte a los “harlem shake” que tan populares fueron en la Red el año pasado.

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