El caso de Saadouni, activista saharaui encarcelado a la espera de juicio

Los  saharauis habían convocado una manifestacion para exigir la ampliación del mandato de la MINURSO para que incluya la vigilancia de los derechos humanos. Durante el día de la manifestación, las casas de los activistas conocidos estaban vigiladas.

En la avenida de Hizam de El Aaiún, patrullas de policías marroquíes habían aparcado en la puerta de una casa de familia saharaui, con el objetivo de prohibir a Ali Salem Buyemaa «Saadouni», llegar a la lugar previsto para reivindicar los derechos del pueblo saharaui. Saadouni un joven que no conoce el concepto rendición, decidió saltar de azotea a azotea para burlar el cerco policial.

Saadouni llegó a avenida Smara y sacó su bandera de la RASD. Fue agredido en esta manifestación y le rompieron los dientes. Saadouni es un activista no-violento. Ahora se enfrenta a una posible sentencia elevada.

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El sábado 13 de abril, el juez de instrucción del tribunal de primera Instancia en El Aaiún ocupado mandó al activista Saadouni en la Cárcel Negra. Acusado de «posesión de drogas, asalto y agresión contra un policía marroquí». La acusación presentó una baja médica de 60 días en la que constaba la incapacidad del policía supuestamente agredido.

Saadouni aprecio en el tribunal, después de 48 horas desparecido. Según su compañero, un saharaui recientemente liberado, Jalihena El Fek: «Nos detuvieron en una avenida pública policías de paisano, nos llevaron en un coche privado. Me soltaron en otra avenida y desde entonces no supe nada de amigo».

La detención se produjo un día después de la publicación de un vídeo en redes sociales, en lo cual se ve a Saadouni con otro activista clavando en una rotonda varias banderas de la RASD. No es la primera vez que acusan a Saadouni de posesión de droga. En 2015, la policía marroquí detuvo a Saadouni 48 horas, bajo torturas y maltratos. Y lo amenzaron de que iba a ser acusado de posesión de droga.

Saadouni fue agredido decenas de veces en manifestaciones en El Aaiún ocupado. Fue agredido y lo expulsaron fuera de la cuidad. En diciembre de 2016, en una cafetería, lo detuvieron junto a dos compañeros y les acusaron de «agresión a la autoridad en el desempeño de sus funciones». Les condenaron a 18 meses de cárcel. Sufrieron todos tipos de torturas, aislamiento y dispersión.
Anunciaron varias huelgas de hambre, exigiendo una mejora de su situación en la cárcel, como poder mantener contacto y visitas con familiares.

El lunes pasado, se celebró otro juicio a Saadouni, pero fue aplazado al día 22 de abril. Las defensa del preso exigió la comparecencia del supuesto policía agredido y los testigos de secuestro, a lo que se negó rotundamente la Fiscalía. Según informan a Equipe Media, la sala del juicio estaba rodeada de policías y prohibieron a los familiares del preso y demás saharauis asistir al juicio.

El activista saharaui encarcelado entró a la sala de juicio gritando consignas políticas y reivindicando la independencia del Sáhara Occidental. Algunos familiares afirman haberle visitado y que les contó haber estado «en un infierno». «Lo colgaron boca bajo durante muchas horas. Estaba deseando la muerte para descansar de las torturas», relataba el activista. «No podemos permitir esta barbaridad», añaden las fuentes de la familia. Saadouni inicio el lunes pasado una huelga de hambre en protesta por su detención, las torturas descritas que sufrió, las acusaciones falsas y el régimen de aislamiento.