Brexit: cómo hemos llegado hasta aquí y qué Europa se nos queda

  • El Brexit es un acontecimiento histórico que, para algunos, es la cara más visible de las crisis que atraviesa Europa y que, además, tendrá consecuencias concretas para la ciudadanía europea

Este 29 de marzo se concreta el plazo máximo que tenía Reino Unido para abandonar la UE después de que los británicos se inclinaran por esta opción en el referéndum. Sin embargo, Bruselas ha concedido una prórroga hasta el 12 de abril que podría alargarse hasta el 22 de mayo si se aprueba el Acuerdo de Salida al tercer intento de Theresa May. En el teatro del Parlamento británico se representa una obra cuyo guion ha dado tantos giros dramáticos, incluida una conspiración para derrocar a la primera ministra, que es difícil seguir el hilo. Sin embargo, el Brexit es para algunos es la cara más visible de las crisis que atraviesa Europa y, además, tendrá consecuencias concretas para la ciudadanía europea.

Precisamente sobre la lectura de este acontecimiento histórico y sus posibles consecuencias conversaron la semana pasada en la Oficina Europarlamentaria de Podemos expertos de diferentes ámbitos y posiciones respecto al Brexit y a la Unión Europea. Al debate moderado por la periodista María Navarro acudieron el eurodiputado de la formación morada, también candidato para las europeas de mayo, Miguel Urbán; la politóloga y editora de Politikon, Berta Babet; el investigador del Instituto Elcano, Ignacio Molina; y la profesora y miembro de Podemos de La Línea de la Concepción, Mercedes Rodríguez.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

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Para entender las negociaciones congeladas entre Reino Unido y la UE y la división de la clase política británica es necesario remontarse al origen de los acontecimientos. ¿Por qué la ciudadanía se inclinó mayoritariamente por abandonar la unión en aquel referéndum del 23 de junio de 2016?

“Los griegos se rebelaron (en 2015) contra la peor versión de Europa, pero los británicos se rebelaron contra su mejor versión”, sostuvo Molina, quien profundizó en que la ciudadanía de Reino Unido decidió apoyar el Brexit por tres razones fundamentales: la libre circulación de personas o «la inmigración» de europeos como españoles o polacos, es decir, un voto xenófobo; la sensación de estar dando demasiado dinero al proyecto europeo; y el deseo de recuperar el control de las decisiones que se toman en Bruselas.

Cambiando el foco de la ciudadanía a la clase política, Urbán habló de “una culpa compartida” entre el exprimer ministro David Cameron y May, quienes a pesar de que querían quedarse en la Unión fueron responsables de “políticas de austeridad” que propusieron “la inmigración como el problema”. “Fue un voto de exclusión porque hay un sentimiento de escasez entre la mayoría de la población. El 80% de los europeos piensa que no hay recursos para todos. La xenofobia está vinculada a las políticas neoliberales de Reino Unido y de la UE”, sostuvo el eurodiputado.

Para Urbán el Brexit es el síntoma de un descontento que venía forjándose hace tiempo en la UE como resultado de las políticas neoliberales que se han impulsado en la unión. “El Brexit es una muestra de la crisis del proyecto de la UE post-Maastricht que ya se venía dando con anterioridad”, señaló el eurodiputado de Podemos, quien puso como ejemplo que Bruselas había perdido “todos los últimos referéndums en todos los países, a excepción de España”. Siguiendo este argumento, el candidato de Podemos sacó dos conclusiones: que “hay una parte del establishment intentando aleccionar a cualquier país que se quiera salir de la UE” y que “se ha perdido la oportunidad de reformular un proyecto europeo estaba en crisis”.

Al margen de la crisis que pueda esta atravesando la UE, Babet, investigadora de Politikon, señaló que el atasco del Brexit tiene que ver “con un asunto muy británico”, es decir, que a Reino Unido le interesa salir del mercado único, pero al mismo tiempo que no haya frontera entre “las irlandas”. “Se esperaban que iban a ser más fuertes y que la UE iba a ceder, pero la cohesión de todos los países les ha sorprendido”, añadió. “Hay una parte de los parlamentarios que quieren ir hacia delante para ver si ceden, pero se han encontrado con elecciones este año. No pueden seguir en la UE sin votar en las europeas y esto genera una situación absurda. Un acuerdo de May podría pasar mejor en un referéndum que en el Parlamento actual, pero el problema es que no hay tiempo para hacerlo”, resumió.

¿Cuáles son las posibles consecuencias?

Las consecuencias del Brexit todavía son difíciles de calcular porque entre otros asuntos, en contra de lo que muchos creen, no se ha empezado a negociar, sino que estamos esperando a que Reino Unido apruebe el acuerdo de salida para que la UE empiece a negociar”, indicó Molina. Una de las consecuencias es que todos “salimos perdiendo” porque en Europa se pierde el idioma o la ciencia y la tecnología del Reino Unido, mientras este país será “más pobre». Reino Unido debe elegir entre tener su propia soberanía y fronteras con un consiguiente descenso del PIB o permitir la libre circulación de personas y productos sin poder tomar decisiones en Bruselas y, por tanto, su otra opción es ser “un estado vasallo”.

Por su parte, Rodríguez manifiestó su inquietud por “los 15.000 trabajadores transfronterizos” del Campo de Gibraltar, una de las zonas más desfavorecidas de la UE que todos los días ingresan en territorio británico para ganarse el pan. Si bien el principio de acuerdo entre Londres y Bruselas promete garantizar que estos trabajadores puedan seguir circulando libremente como hasta ahora, Babet indicó que el Brexit nos enseña que “hay una parte de la integración europea difícil de deshacer” y que “la economía no entiende de fronteras”. En este sentido, apuntó que necesitaríamos “nuevos mecanismos” de control sobre la economía en lugar de que los estados se replieguen para salvaguardar su soberanía.

El Gobierno de Pedro Sánchez aprobó un real-decreto ley con los planes de contingencia necesarios, en caso de que se produzca un Brexit sin acuerdo, dirigido tanto a españoles que viven en Reino Unido como a los británicos residentes en España. Contempla medidas en materia de residencia, de trabajadores transfronterizos, de acceso a protecciones y función pública, de seguridad social, de asistencia sanitaria y de educación.

Sin embargo, el decreto-ley ha recibido las críticas de la oposición por no descifrar asuntos de interés como qué pasará con Iberia, compañía aérea española fusionada con British Airways. Urbán se sumó a estas críticas. “¿España está preparada para un Brexit sin acuerdo? No creo que ante una cuestión global como esta España pueda hacer frente. Vamos tarde y no se ha previsto de forma colectiva, mientras en otros países se ha involucrado a todo el arco parlamentario”, lamentó el eurodiputado.