Locura en Polokwane

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EMPUNA PUNA

Tras finalizar nuestra jornada en el IBC, como cada día, nos hemos montado en el mismo Opel Corsa de todas las noches, hemos saludado al mismo conductor de siempre, hemos pasado por los mismos lugares, hemos hecho los mismos comentarios, cada uno de nosotros, en su asiento habitual y perenne... Lo único que altera nuestro riguroso orden nocturno, es el bar del hotel.

Sin lograr entender muy bien qué tipo de reglas aleatorias gobiernan sus horarios, cada noche, nada más bajar del coche, lo primero que hacemos es acercarnos a la puerta del mismo, para ver si hoy salió rojo o negro. Cuando está abierta, el jolgorio es generalizado, porque la tertulia, al calor del peor ron del mundo, está garantizada.

Sin embargo, cuando, como hoy, esa maldita madera carcomida esta sellada, el final de nuestro día se torna gris. Nos damos las buenas noches y nos vamos cada uno a nuestra habitación, con el gesto contrariado. Ni habrá tertulia, ni habrá chistes, ni habrá historias... Únicamente una solitaria cama con las sabanas de hielo. Como dicen por aquí, TIA, o lo que es lo mismo "This is Africa".

LA BIZCOCHETA

Palermo se abraza a Maradona tras marcar, ayer, frente a Grecia en el estadio de Polokwane. / De Luca (Efe)

Martín Palermo ha activado hoy todas las alarmas de mi ordenador. En sólo 10 minutos, el peculiar delantero de Boca ha tenido tiempo de batir dos records portentosos y de corroborar una mágica cábala.

Nada más saltar al campo, ya se convirtió en el segundo futbolista más veterano en la historia mundialista de la selección argentina, sólo por detrás del inolvidable Angel Labruna. Pero lo mejor estaba aún por llegar.

A sus 36 años y 227 días, Palermo se sirvió de un rechace para pasar a la historia como el goleador más veterano de Argentina en un Campeonato del Mundo, destronando, nada y más y nada menos, que a su propio seleccionador, el inigualable Diego Maradona.

Y ese registro, de índole nacional, dio paso a otro más universal. Por primera vez en la historia del Mundial, un debutante con semejante edad, perforaba la portería contraria. Si ayer Suiza batía un record mundial, hoy perdía otro que, desde 1994, poseían los helvéticos, personificado en Georges Bregy, otro veterano goleador, que había marcado en el día de su debut mundialista, con 36 años y 152 días, es decir, 75 días más joven que el Loco de La Plata.

No obstante, todos esos grandes registros se quedan pequeños frente a la maravillosa coincidencia que hoy propició la salida el delantero argentino. Resulta que, desde 1938 y cada 24 años, debuta en el Mundial un futbolista con nombre de club italiano: primero fue el noruego Juve. 24 años más tarde, en 1962, le tocó el turno al portero argentino Roma. En 1986 vimos debutar al italiano de Napoli y hoy, cumpliendo religiosamente la norma, de nuevo, 24 años después, se estrenó Palermo. Magia pura.


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1 Comment
  1. celine says

    Qué graciosa la tripita Maradona en el abrazo fraterno del viejito marcador de goles… No te preocupes, Alexis; un día sin ese ron es un día más de vida para tu cuerpo serrano, jajajajaj
    Me da vergüenza pero aún no sé qué significa «Empuna Puna». ¿Alguien que sepa puede aclararlo? Sería muy de agradecer.

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