Ecologismo e izquierda real buscan su sitio común para 2012

Cartel de la convocatoria.

Algo se agita en el ecologismo español. Y en la izquierda real. Afortunadamente. El próximo fin de semana se celebran en Madrid dos jornadas en las que un amplio espectro del ecologismo social, de izquierdas y federalista pretende trazar líneas maestras de actuación política para el futuro inmediato y a medio plazo.

La lista de organizaciones participantes en este “Encuentro de Ecología” es muy larga y eso hará que se me excuse algún olvido: Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra, ISTAS - CC OO, Partido Antitaurino, Confederación estatal de Los Verdes, COAG, Plataforma Xuquer Viu, Izquierda Unida, etc. A nivel individual irán también expertos universitarios y viejos luchadores ecopacifistas o ecoizquierdistas.

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El lema de las jornadas lo dice todo: “Bases ecologistas para una sociedad con futuro”. Durante dos días, el sábado y el domingo, el madrileño Instituto Lope de Vega (c/ San Bernardo, 70. Metros Noviciado y San Bernardo) servirá de escenario para aportar algo más de luz al debate que se ha instaurado en la izquierda social y política española tras el registrado fracaso del PSOE actual de responder coherentemente a los retos que plantea la conservación transformadora social y ambientalmente de la sociedad española actual.

Quienes se reúnen los días 15 y 16 en Madrid vienen a representar el ecologismo social más próximo o más concordante con Izquierda Unida y aledaños. Es decir, vendrían a ser lo que mecánicamente denominaríamos ecosocialistas. Pero entiendo que, posiblemente, una de las intenciones no oficialmente declaradas de los participantes sea la de trascender esa etiqueta y buscar una alternativa real y de izquierda al social-liberalismo del PSOE ya definitivamente autodesenmascarado tras la aprobación del decreto de reforma laboral.

Este Encuentro de Ecología vendrá a suceder apenas un mes después de que el ex director de Greenpeace, Juantxo López de Uralde lanzara públicamente el proyecto Fundación Equo que pretende ser pivote de una reunión electoral de ecopacifistas, ecosocialistas, izquierda transformadora en general, consciente de que los cambios sociales que necesita la sociedad actual han de estar necesariamente ligados a la conservación de la biodiversidad y al establecimiento de otros modos de producción menos depredadores del medio ambiente.

En ello coinciden también los participantes en una reunión similar celebrada en Zaragoza hace tres semanas (el 25 de septiembre) y en la que participaron Chunta Aragonesista, Iniciativa Per Catalunya Verds (ICV), Iniciativa del Poble Valenciá, Nueva Canarias, Iniciativa d'Esquerres y Paralelo 36.

Allí formaron estas organizaciones un llamado Espacio Plural, una “cooperativa política” que apuesta por un estado plurinacional, por el federalismo y republicanismo, el ecologismo, el feminismo y la dignificación de la política.

Con muy ligeros matices, tanto los que participaron en la sesión de la capital maña, como los que apoyan la Fundación Equo y los que se reúnen este fin de semana en Madrid coinciden en idearios y objetivos frente a los dos grandes partidos que controlan la política estatal. Y frente a la banca, los mercados y las transnacionales en connivencia con ambos.

Estos movimientos políticos muestran claramente que la izquierda real española, que no puede ser otra cosa que ecosocialista o ecoizquierda –por etiquetar peligrosamente una ideología plural–, está viva y pretende despertarse de un letargo de lustros. El problema que se plantea es que toda esa letanía de siglas y grupos ha de encontrar un elemento aglutinador y una fórmula satisfactoria para poder constituirse en la representación electoral, y después parlamentaria, de quizá un 15% de los ciudadanos. Tal vez más.

Hará falta mucha generosidad política y personal, mucha capacidad de negociación y de compromiso, mucha flexibilidad y muchas ganas de poner coto al bipartidismo imperante consagrado por la actual ley electoral. Con la convocatoria a las urnas de 2012 casi a la vista, cabe preguntarse: ¿Serán capaces? Desde luego, una sopa de letras concurrente a unos comicios que se reclame toda ella legítima (y excluyente) representante del ecosocialismo o ecoizquierdismo atomizaría los votos posibles.