ACOSO SEXUAL / El caso ocurrió en la empresa TRW Automotive, en su delegación en Landaben, Navarra

Mari José, la impulsora del ‘Me Too’ en una multinacional en Navarra

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Mari José Lecuona
Miles de personas se manifiestan en Pamplona en apoyo a los trabajadores de la planta de ZF-TRW y en protesta por el ERE para el despido de 250 de los 620 empleados de la factoría. / Villar López (Efe)

El camino de Mari José Lecuona comenzó en el año 2010 y ocho años después sigue sufriendo las secuelas. Primero, le “agarró las manos”, después se acercó por detrás para decirle “qué morbo tienes” y así hasta que ella decidió fijar la vista al frente y tapar sus oídos cada vez que pasaba al lado de su superior. “Hay muchas cosas que me dijo de las que hoy no me acuerdo, otras preferí ignorarlas”, afirma. El caso de Mari José no es único, ni tampoco es especial, pero sí que derivó en un pequeño ‘Me Too’ dentro de su empresa, la multinacional TRW Automotive, en su delegación en Landaben, Navarra.

El camino de Mari José muestra no solo lo difícil de sufrir una situación de acoso sexual en el puesto de trabajo, sino la indiferencia de todo tu entorno

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“Decidí denunciarlo dentro de mi empresa, lo llevé a recursos humanos y a los representantes sindicales”, cuenta. Allí les contó que no le parecía normal ese tipo de comentarios viniendo de su superior, cuando no mediaba una relación de amistad ni de confianza entre ambos. La empresa mantenía el compromiso de “tolerancia cero” con los acosos en la empresa, pero “en la práctica no hacían nada”. El camino de Mari José muestra no solo lo difícil de sufrir una situación de acoso sexual en el puesto de trabajo, sino la indiferencia e incluso el vacío de todo tu entorno.

En el momento en que decidió denunciar a su acosador “comenzó una campaña de desprestigio hacia mi persona”. En la empresa empezaban a correr rumores de que esa denuncia llevaba intereses implícitos: “Decían que yo no quería trabajar, que era una vaga, que me lo estaba inventando”. Todo al mismo tiempo en que tenía ataques de ansiedad y, cada vez que veía a su acosador, intentaba evitarlo en la medida de lo posible.

La empresa reunió a ambos en un despacho donde el denunciado afirmó que su ánimo no era acosar ni provocar una situación incómoda

La empresa reunió a ambos, denunciante y denunciado, en un despacho para hacer un careo. En ese careo el denunciado “reconoció que había soltado esos comentarios, pero él sabía jugar muy bien sus cartas”, afirma Lecuona. Allí él admitió haber manifestado opiniones como “qué morbo tienes” o “cómo me pones con ese gorro”, tal y como recogen los informes elaborados por los inspectores de trabajo y seguridad social que hicieron un seguimiento del caso. El denunciado afirmó que su ánimo no era acosar ni provocar una situación incómoda.

El caso de Mari José fue haciéndose público. “Yo no fui quien lo contó, porque ni siquiera se lo había contado a mi hermano, que también trabajaba en la empresa. Si no fui yo, ya sabemos quién fue dando detalles…”, desliza, “yo incluso pedí a mis amigos dentro de la empresa que se mantuvieran al margen”. En ese momento comenzó la segunda fase: la del posicionamiento entre los bandos. “A partir de ese momento empezaba a escuchar comentarios sobre mí, la gente me daba la espalda, no me hablaban y yo, que soy una persona que huye de ser el centro de atención, empecé a aislarme, fichaba diez minutos antes por no juntarme con todos”. Y esa situación tuvo sus consecuencias. Comenzó a tener procesos de ansiedad, un adelgazamiento extremo -“me quedé en los huesos”, puntualiza- y empezó a tener falta de apetito e insomnio que, a día de hoy, aún sigue sufriendo. Todo derivó en una baja laboral, con la esperanza de una vuelta mejor.

Está muy agradecida a la representante sindical de LAB en TRW: “Ella no me cuestionó ni tampoco me dibujó castillos en el aire"

En el lado de los sindicatos, Mari José es clara: “Hay protocolos de igualdad que existen, pero no se ponen en marcha. Solamente un sindicato (LAB) supo atenderme”. Está muy agradecida a la representante sindical de LAB en TRW: “Ella no me cuestionó ni tampoco me dibujó castillos en el aire. Me dijo: ‘Haremos todo lo que podamos’ y así empezamos a caminar”. Tras su experiencia con los representantes sindicales, pide que dejen de existir “luchas entre los distintos sindicatos en las empresas y que, en casos importantes como en situaciones de acoso, unan sus fuerzas y dejen a un lado sus diferencias”. También que exista formación para los delegados sindicales, así como protocolos claros, de manera que sea más sencillo poder acudir a ellos y denunciar.

El inicio del ‘Me Too’ en la empresa

Mari José es la única trabajadora que ha denunciado y ha llevado el caso hasta las últimas consecuencias. Sin embargo, no es la única afectada por el acoso de este superior. En los informes de la Dirección General de la Inspección de Trabajo y Salud a los que ha accedido cuartopoder.es, figuran, al menos, otros tres casos de denuncias veladas que no llegaron a fructificar. Esas compañeras apuntaron que el acosador “les había piropeado e incluso insinuado fuera del centro de trabajo en alguna cena de sección”. Otra, que “se había sentido incómoda, aunque no acosada” por los comentarios proferidos por el denunciado. Otra más refiere que “se sintió incómoda en alguna cena y concluyó diciendo que es un ‘mujeriego’”.

Para Mari José fue reparador ver que detrás de ella, y a pesar del vacío al que le habían sometido gran parte de sus compañeros, algo se movía

Para Mari José fue reparador en cierto modo ver que detrás de ella, y a pesar del vacío al que le habían sometido gran parte de sus compañeros, algo se movía. “Un día cuando salí de una reunión de seguimiento de mi caso, supe que otra compañera había entrado a contar que ella también había sufrido acoso por parte del mismo supervisor”. Ella decidió no denunciar, aunque contaba con un gran apoyo: “Esta compañera tenía una testigo que accedió a entrar con ella y a relatar la situación de acoso”.

Medidas insuficientes

Mari José volvió a su trabajo después de una baja por ansiedad. Al llegar a su puesto, descubrió que tendría que trabajar frente a frente con su acosador. “Había un proceso de producción que se hacía de dos en dos en una sala apartada y, al volver, vi que me habían puesto con él, en esa sala apartada”. Ahí, reconoce, perdió los papeles. “Subí a hablar con los jefes y a manifestarles la poca consideración que tenían conmigo”. Ellos dijeron que no estaban enterados de esa coincidencia y que lo solventarían. Otro de mis compañeros le dijo: “Si no quieres trabajar en esta área, te puedes ir allí al fondo. Y yo no tenía por qué esconderme, no tenían que relegarme de mi puesto y esconderme, que era esconder un problema de acoso”. En ese momento sufrió otro proceso de ansiedad: “Me parpadeaban los ojos y no podía ver, perdía el equilibrio y trabajaba con máquinas muy pesadas, era un peligro”. Y volvió a tomar otra baja laboral.

Mari José no quería salir de la empresa como si se tratara de un despido improcedente más sino hacer constar que había razones laborales detrás

En 2016, la situación económica de la empresa decayó y se presentó un ERE que dejó en la calle a 124 personas. Mari José se apuntó como voluntaria para irse de la empresa. “Solo buscaba solucionar mi tema, y no se hacía nada, se intentaba tapar”. Pero no quería salir de la empresa como si se tratara de un despido improcedente más. Ella quería hacer constar en su salida de la empresa que había razones laborales detrás. Y lo consiguió: el Juzgado de lo Social reconoció motivos laborales propiciados por un acoso en su despido. “Eso fue un triunfo para mí. Para muchos era una nimiedad, pero conseguir que se reconociera en mi finiquito que me marchaba porque había sido acosada y no había solución por parte de la empresa… eso era una victoria”.

Ahora ha vuelto a trabajar, ha perdido poder adquisitivo, porque antes gozaba de un buen salario así como de un contrato indefinido. Ha ganado en tranquilidad, pero apunta al seguimiento que deberían tener estas víctimas de acoso una vez abandonan su puesto de trabajo. Su acosador sigue trabajando allí, además “era uno de los candidatos para ascender”. No acaba de entender que sean las víctimas quienes tengan que abandonar sus trabajos y empezar de cero, “con la mochila que ya llevamos de por sí, porque a mí esto me ha marcado toda mi vida”. Y recuerda un caso similar ocurrido en Navarra, en la empresa Baztán Bidasoa, proveedora de ambulancias. “A veces pensaba en ella, en que me hubiese gustado hablar con la víctima y en saber qué ha sido de su vida después de que tuviera que abandonar la empresa y en lo injusto de toda la situación”. Mari José tiene claro que “se necesitan más medios para evitar esto y más formación”. Y cree que hay que ir hasta el final en casos de este tipo porque, considera, “con el acoso machista no se negocia”.

6 Comments
  1. florentino del Amo Antolin says

    Estamos en un punto de no retorno. Aquí y ahora, esto conlleva unos nuevos valores en nuestra sociedad. Asumirlos todos, para que no haya lugar a dejar un trabajo, siendo la acosada. Una humillación, en toda regla.
    La cosa positiva; un sindicato atiende y tutela con realidad, hasta conseguír ser escuchada.
    Tenemos deberes, como sociedad y un orgullo de contar con personas como Mari Jose. ¡ Estamos junto ha tí !.

  2. otramasdepamplona says

    Me parece totalmente increíble!!! Que a esta persona se le de toda la cobertura y credibilidad del mundo sin comprobar ni contrastar nada de lo que dice. Saben ustedes que el 99% de lo que cuenta es MENTIRA….saben ustedes que nunca hubo una denuncia??? saben ustedes que la dirección hizo una investigación del hecho (seguramente podría haber sido mejor) y a raíz de eso hay una resolución de inspección de trabajo, tachando la conducta del «acusado» de inapropiada pero en ningún caso de ningún tipo de acoso…….sabían que desde ese momento jamas coincidieron en el puesto de trabajo???, ya que la persona acusada por esta mujer solicito cambio de puesto y turno. Sabían que todo el comité y la dirección le animaron a denunciar si realmente había algo y nunca se denuncio??? Todo lo que digo es 100% demostrable con pruebas…….hagan el favor de contrastar la información, FLACO FAVOR HACEN A LAS MUJERES MALTRATADAS DE CUALQUIER MANERA, HACIENDO PUBLICIDAD A ESTE HECHO TOTALMENTE FALSO. Un poco mas de seriedad por favor………..

    1. florentino del Amo Antolin says

      El acusado es tu marido, o familia; pues nos dejas, con muchas letras mayusculas… Pero de las verdades, no ofreces ninguna. Las descalificaciones, con seudónimo no valen gran cosa. Nombre apellidos y al guzgado de guardia.

      1. otramasdepamplona says

        No para nada. No tengo ninguna relación personal con la persona que acusa esta mujer, pero me toco conocer el caso muy cerca en su día y lo conozco bien. Si esta mujer hubiese dado alguna vez el nombre de ese «acusado» ya estaría denunciada hace tiempo……..simplemente hay que pedirle que muestre la denuncia que puso en su momento….con eso vale. Hacer varias declaraciones o ruedas de prensa sin aportar nada y darle credibilidad me parece un gran error…….que muestre la denuncia por favor……..es sencillo

        1. anne lecuona says

          Creen ustedes que una asociación con son LUNES LILAS Y ANDREA ,tiene tan poca seriedad de dar una rueda de prensa sin pruebas????
          Por favor seamos serios!!!
          Por que la víctima tiene que ser siempre cuestionada????
          Por que en esta sociedad no tenemos conciencia,que el acoso ,no sólo es cuando se sufre una agresión sexual…
          Estamos hablando de un superior a un trabajador»ABUSO DE PODER »
          Esto no puede suceder en el siglo XXI
          Las mujeres no tenemos que aceptar este tipo de comportamientos …
          No le recuerdo a usted en el juicio que yo personalmente presencié….
          En en que la empresa admitió que no tomaron suficientes medidas .
          Si tan informada esta,…
          Como sabrá usted En el juicio se presentó como prueba el testimonio ,que veo que no hace mención a la psicóloga que trato a María José lecuona a raiz de lo sucedido con su superior….
          En el dejo bien claro,que la situación vivida por este individuo le produjo un baja laboral ,por ansiedad,insomnio y una bajada muy notable de peso.
          La sentencia reconoció «ACIDENTE LABORAL
          MARÍA JOSÉ LECUONA GANÓ EL JUICIO ,
          El importe que se le dio ,
          Mari José lo dono al único sindicato que le apoyo y ayudó.
          BASTA YA DE DESACREDITAR A LAS VÍCTIMAS!!!
          BASTA YA !!
          QUE NO VUELVA A SUCEDER
          QUE LA VÍCTIMA NO SEA UN PAPEL EN UN CAJÓN!!
          QUE LAS VÍCTIMAS PUEDAN SABER DÓNDE IR
          QUE NO SE SIENTAN DESANPARADAS
          QUE LOS SINDICATOS ESCUCHEN AYUDEN Y NO SEAMOS UN NÚMERO MÁS
          QUE LAS EMPRESAS SE COINCIENCIEN QUE ESTO SUCEDE
          QUE LOS COMPAÑEROS NO TE DEJEN DE LADO
          QUE HASTA EL «MÁS SIMPATICO»
          PUEDE SER «EL LOBO»

          1. otramasdepamplona says

            Realmente lo que me extraña precisamente es que esas dos asociaciones o cualquier publicación de cobertura a algo así sin contrastar, y entiendo que lo habran hecho, pero no se como……Solo tres preguntas, ¿en que juzgado se denunciaron esos hechos? ¿que tribunal celebro el juicio y de cuando es la sentencia?. Aunque me conformo con que mostraran la denuncia en un juzgado, eso es lo que muchas personas pedimos en su día a esta persona que hiciera y jamas quiso hacer……..de todas las personas que en su día participamos en esto, nadie fuimos nunca a ningún juzgado,ni se nos convoco a juicio alguno para juzgar estos hechos que se relatan….esa es la realidad y es muy fácil desmentirme, por favor publicar la denuncia y o sentencia………

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