Hipocresía y circo

Jordi González. / http://jordigonzalezweb.blogspot.com/

Al fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan se le llama hipocresía, una bonita palabra de origen griego que abunda más de lo deseable en nuestra realidad social, política y cultural.

Hace muy poco hemos asistido al asesinato en diferido por los guardianes del capital de otra palabra de origen griego tan sonora, fundamental y socorrida como aquella, democracia. La canciller alemana, Angela Merkel, quien no se cambia de pañuelo sin consultarlo al bundestag, y su amigo Sarkozy, a quien le eligen la caída del traje en el Palais Bourbon y los calzoncillos suponemos que la Bruni, se pasaban por el forro de los mismos los principios fundacionales de la Unión Europea y disuadían sutilmente a Papandreu de consultar en referéndum a los griegos si se quieren hacer el harakiri o prefieren dejarse morir de hambre, no sea que elijan lo último y a los bancos alemanes y franceses la deuda griega se les agrie soberanamente como el yogur y no se la quiera comer nadie.

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A nivel local la cosa es más prosaica y ramplona, más violenta y de sacristía; como en cierta manera somos los hispanos comparados con los teutones o los galos, vaya. Varias empresas que se anunciaban en el programa de Telecinco La Noria han decidido retirar su publicidad porque su presentador Jordi González hizo una entrevista a la madre de uno de los condenados por complicidad en el asesinato de la joven sevillana Marta del Castillo. Caso que por cierto está sub iúdice todavía a pesar del espectáculo que desde hace unas semanas se ha montado en todas las variantes de la prensa electrónica, audiovisual y escrita.

Y claro, uno se queda de piedra ante gestos tan grandilocuentes y extemporáneos de unas empresas que siempre han financiado y financiarán sin ningún rubor toda la telebasura producida en Fuencarral, San Sebastián de los Reyes, Tres Cantos, Pozuelo o en cualquier otra planta de reciclado catódico que ofrezca a cambio la garantía de unos buenos puntos de share. Y al comprobar que durante la entrevista a la madre de El cuco, quien cobró por ella 10.000 euros recurridos por la fiscalía para pagar la condena de su hijo, la audiencia de Telecinco aumentó casi dos puntos respecto a la semana anterior y el programa fue seguido por casi dos millones de espectadores (15,1% de cuota de pantalla). Creo que en este asunto el único que ha obrado con coherencia es Jordi González, porque a los cerdos lo que les gusta es la mierda y este periodista devenido en showman sin escrúpulos se la sirve todos los sábados por la noche en bandeja de plata.

Por si a ustedes les entra otro arrebato de hipocresía y deciden no consumirlas en solidaridad con la familia de Marta del Castillo o con Telecinco, que vaya usted a saber, les recuerdo que las marcas que han retirado su publicidad de La Noria son Campofrío, Bayer, Nestlé, Puleva y President. Pero tengan en cuenta que los ataques de buena conciencia son contagiosos y a lo mejor cuando lean esto ya hay bastantes más buenos samaritanos.

Yo, en homenaje a los italianos, que en tan mala tesitura económica se encuentran, casi como nosotros, y cuyos destinos rige un presidente tan excéntrico, casi como nosotros, refiero para finalizar una expresión latina que me gusta tanto como hipocresía, panem et circenses. Eso sí, al pan no le metan salchichas y que en el circo no falten los payasos.

 

[Actualización el 6 de noviembre a las 11 horas]

P.S.: Actualizamos el post con este vídeo en el que Jordi González justifica en el programa de ayer de La Noria la entrevista que hizo a la madre de "El Cuco".

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=NohRVc5WuMM[/youtube]