ARCO 2012, Art Madrid y el arte joven

Ayer se inauguró en Madrid ARCO 2012, que dirige Carlos Urroz desde hace dos años, dedicada en esta ocasión a los Países Bajos y que registrará la misma cantidad de galerías participantes que el año anterior, 158 representando a 30 países, de los cuales son españoles 15 y el resto extranjeros. Esta tendencia de volcarse en el coleccionismo exterior es un modo de intentar remediar las rémoras supuestas debidas a la crisis, y que ese enfoque parece ser el adecuado ha sido la incorporación este año de grandes firmas que habían desertado de ediciones anteriores. Así, Chantal Crousel, Esther Schipper, Andersen´s, o Casa Triángulo volverán este año atraídas por una oferta en la que, según palabras de Urroz, se quiere premiar “la calidad y el coleccionismo” y que, por ello mismo, se insiste sobremanera el que cada galería participante traiga un artista destacado cuya selección se ha hecho por un comité bastante riguroso, más de 150 participantes se han quedado fuera por no cumplir los requisitos exigidos, y de las 18 quejas presentadas por esa exclusión, sólo 2 han sido revisadas.

La edición, por tanto, apuesta por el arte joven, única manera de dar salida a una ansias de adquisición que no disminuyen con la crisis pero que intenta apostar por valores seguros, lejos ya los tiempos en que los responsables de la Tate escandalizaban cada año comprando obras controvertidas cuyo ascenso en la cotización se producía en sincronía con los valores de la Bolsa en Wall Street o en la City antes del estallido de la burbuja financiera.  Xanders Karsten, responsable de las 14 casetas holandesas, se mostró optimista en la presentación del proyecto que hizo en Haarlem este otoño, cuando confirmó la presencia de René Däniels, la estrella neerlandesa del momento, junto a otros como Navid Duur, que estará en el Matadero, o Aernout Milk en el Centro de Arte Dos de Mayo. Otras novedades, como la creación de Solo Objets, en la que los galeristas podrán colocar instalaciones y esculturas en puntos destacados de los pabellones, o After ARCO, una oferta nocturna de instalaciones, eventos musicales y fiestas en distintos puntos de Madrid, junto  la creación de  Opening, que ha comisariado Manuel Segade, y que ofrece una buena selección de galeristas europeos con menos de siete años de ejercicio en la profesión, sin olvidarnos de los debates organizados por Rosa Martínez y Peter Doroshenko, que contarán con la presencia de Marc Olivier Wahler, Inti Guerrero o Lynne Cooke, completan una oferta que se juega este año la validación de un modo de entender el feriaje del arte de un modo más acorde con los tiempos que corren y con unas exigencias mínimas en lo que se ofrece.

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'Dama de la rata' (2011), de Gerard Mas, una de las obras que expone la galería '3 Punts' en la sección 'Young Art' de Art Madrid. / art-madrid.com

Pero coincidiendo con ARCO,la Feria que todo lo puede en este mundillo del arte en Madrid  hasta el punto de que parece que no existe otra cosa fuera del cercado del recinto Ferial Juan Carlos I, se inaugura, desde el 16 al 19 de febrero, en el Pabellón de Cristal dela Casade Campo. Art Madrid 2012, una Feria que desde que abrió sus puertas en 2006 con el ambicioso proyecto de dar a conocer otro tipo de arte y artistas muy distintos a los que ofrece ARCO, ha tomado ya una posición de referencia en el mercado del arte contemporáneo español ya que, al fin y al cabo, representa mejor que su hermana mayor lo que se cuece en el panorama nacional. La verdad es que llevo yendo hace años a esta Feria, desde su primera edición, cuando hicieron de su inicial rebeldía un proyecto serio que ha ido abriéndose camino con el tiempo,  y siempre he encontrado cosas interesantes y, sobre todo, una voluntad de darse a conocer que pasaba por no ceder ante el ambiente que se respiraba, y respira, aún en estas cuestiones: una sumisión muy esnob hacia lo que se cuece entre los grandes y una indiferencia, cuando no ignorancia, hacia lo que otros ofrecen. Concordancia nada inusual entre ambos gestos y que sólo una actitud férrea e intransigente puede romper, como estas ediciones de Artmadrid están demostrando de manera más clara cada año que pasa.

Como su hermana mayor, este año los responsables de Art Madrid han apostado por el artista joven. Para ello han creado Young Art y One Project, dos ámbitos muy distintos comisariados por Javier Rubio Nomblot, encargado de bañar de cierta ilusión y caos los 8.000 metros cuadrados de espacio expositivo de la Feria, con sus 77 casetas, sus 58 galerías participantes, de las cuales la mayoría están destinadas a dar a conocer las vanguardias históricas, el arte moderno y el contemporáneo, allí estarán Ansorena, Alba Cabrera, Espiral, Estampa, Jorge Alcolea, Juan Gris/Rayuela, Rodrigo Juarraz, Sala Parés, Set Espai Dart, la alemana  Schmalfuss-Berlín…, pero también otras, más modestas pero que presentan artistas jóvenes en exclusiva, tal 100 Kubik, Carolina Rojo, Collage Habana , El Quatre, Fernando La Torre, Moret Art… y, por supuesto, las que midiendo menos de 10 metros cuadrados, darán a conocer el proyecto de un artista menor de 45 años: ahí estarán Metro, Material, Esquina, Estampa, Rayuela, Rina Bouwen… La Feria se completa con la presentación de una muestra de galerías que expondán exclusivamente obra gráfica, dentro de la iniciativa Art Edition, como Cálamo Arte y Bibliofilia, Lápiz, Tendencias, Prueba de Artista o Arte y Parte.

Dos Ferias que tienen concepciones distintas del mercado y lo que éste representa pero que, no deja de ser significativo, han apostado este año por dar a conocer el arte joven. Ello sólo significa que el dinero que se invierte en estas Ferias es menor y que el exceso de años anteriores había anquilosado un mercado que por obligación, por pura supervivencia, se reinventa de continuo, en concordancia con los tiempos que soplan en estos momentos, donde tienen que darse a conocer necesariamente nombres nuevos que renueven, ya adquirirán sus obras en un futuro precios astronómicos, un inventario anquilosado ya por cifras de dinero que nadie está dispuesto a gastar y por unos nombres asociados dignos de sospecha. Madrid, en el fin de semana de mediados de febrero, es una Feria de Arte… mediática, sobre todo. Esperemos que no sólo esto.