‘El País’ se jacta en portada de su maniobra para reventar la huelga de los trabajadores

Imagen de la rueda de prensa sobre el ERE de 'El País', celebrada hoy, día 7, en la Asociación de la Prensa. En el centro, sentada, Almudena Grandes; a su izquierda, Manuel González, presidente del Comité de Empresa. / Silvia Padrón

El diario El País, el referente del progresismo español, el que recoge en su ideario los valores de la Constitución Española, estado social y democrático de derecho, se jacta hoy, en la portada, de su publicación a pesar de la huelga, que ha sido seguida -según reconocen- por el 79% de su plantilla. El periódico que se ha manifestado en contra de las reformas laborales y de los recortes sociales intenta ahora reventar el derecho a la huelga de sus propios trabajadores, incluso con personal de otras empresas.

El diario se publica con 48 páginas, sin cuadernillos y sin las páginas de información regional. Además, ha llegado a los kioscos una hora y media más tarde que habitualmente y se ha comprado menos que el resto de los días. La sección de internacional la firman los corresponsales que no han hecho huelga, los artículos de la sección de nacional no están firmados, aunque su redactor jefe, Javier Casqueiro, no hizo huelga; en economía firma los temas el redactor jefe, Miguel Jiménez, y en sociedad y cultura la mayoría de los temas son de agencia, salvo dos de Juan Cruz y Borja Hermoso.

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Hoy miércoles, día 7, se ha llevado a cabo la segunda jornada de huelga, que ha sido secundada por el 93% de la plantilla. A la redacción de Madrid solo han acudido cuatro trabajadores de convenio, según informa el Comité en su blog.

Esta mañana se ha celebrado una rueda de prensa, convocada por el Comité de Empresa, en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid, a la que han acudido muchos trabajadores y varios medios.

El presidente del Comité, Manuel González, ha explicado todo el desarrollo del despido colectivo, desde que  se empezó a rumorear en abril del año pasado hasta el momento actual y que hemos seguido puntualmente desde cuartopoder. Ha referido la situación excepcional que siempre ha disfrutado la plantilla del diario, pero haciendo notar que su convenio colectivo no es fruto de la magnanimidad de la empresa sino de un sentido colectivo: los beneficios son para compartirlos.

Captura de la portada del diario 'El País', con el titular sobre la huelga de sus trabajadores.

Ha manifestado la decisión firme de la plantilla de asumir con su salario la parte de pérdidas que puedan producirse este año o el siguiente. "El problema es que ellos no quieren asumir la suya", ha puntualizado en referencia a los directivos. El comité también está muy molesto porque se han enterado que, en el mes de junio, se dieron unas gratificaciones especiales "de varios miles de euros" a 47 personas, sin existir obligación por contrato, mientras ya se estaba pergeñando el despido colectivo.

Si el periodo de un mes de conversaciones termina sin acuerdo, los representantes de los trabajadores presentarán una demanda colectiva para pedir la nulidad del expediente, por no ser ajustado a derecho, además de las acciones individuales de cada uno de los afectados y otras medidas que puedan realizarse, según ha detallado González.

Apoyando a los trabajadores se encontraban dos colaboradoras del diario, Almudena Grandes, que ha introducido el acto, y  Maruja Torres, que ha intervenido telefónicamente.

Grandes ha vinculado la situación que está viviendo el periódico con la que vive España: "la situación de ahora es la contraria a la que se vivía cuando se fundó el periódico, un momento de ilusión y de prestigio político, en el que las instituciones gozaban de gran predicamento y el periódico era un referente del progresismo español, un órgano fundamental de la Transición.

"En la actualidad -ha añadido- los recortes y la pérdida de derechos civiles, laborales y sociales nos llevan a hablar de una reforma encubierta de la Constitución. No es que nos aproximemos a la línea roja, es que tenemos ya un pie dentro de ella con el paro y la pérdida de la dignidad en las relaciones laborales y sociales, que se relaciona ahora con la situación tan difícil que vive  el diario 'El País' y el conflicto tan duro y prolongado que están sufriendo sus trabajadores."

Maruja Torres ha hablado de su vinculación con el medio desde el año 1981 y ha constatado que el periódico está herido en su corazón y sus órganos periféricos. "No son sólo despidos, es un desmantelamiento del sistema que teníamos en los medios, acorde con la propia sociedad", ha dicho antes de descalificar la codicia del "capitalismo gore" que quiere acabar de una vez por todas con las voces que pretenden denunciarlo.

Torres ha terminado su intervención leyendo dos citas: una frase de Juan Luis Cebrián, que publica la revista Mongolia en su número de este mes y que pronunció en el año 1988, cuando abandonó la dirección de El País: "A su lado (Polanco) he aprendido el humanismo que encierra el mundo de la empresa y de la economía, algo demasiado desconocido para los españoles, castigados durante décadas por el capitalismo feudal y agrario, víctimas del éxito de los especuladores financieros y huérfanos del espíritu santsimoniano que ha facilitado el desarrollo de tantos países". La otra, de Groucho Marx: "estos son mis principios pero, si no le gustan, tengo otros".