EN MADRID

El cierre del EVA: el desalojo de un espacio vecinal esencial durante la pandemia

  • El Ayuntamiento de Madrid ha decidido no renovar la cesión del antiguo Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi al movimiento vecinal que lleva cuatro años allí
  • Durante la pandemia, calculan haber repartido comida y productos básicos a 961 personas, de las cuáles 310 eran niños y niñas
  • Tras vivir episodios similares, los espacios autogestionados de Madrid se reúnen este lunes en el Teatro del Barrio para reivindicar una ciudad para todos

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El Espacio Vecinal de Arganzuela (EVA) será desalojado. El Ayuntamiento de Madrid ha decidido no renovar la cesión del antiguo Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi al movimiento vecinal que lleva cuatro años allí. El edificio, que Manuela Carmena cedió a estas asociaciones en 2017, ha acogido miles de actividades gratuitas durante estos años. Su papel, como la de otros espacios similares, se ha visibilizado especialmente durante la pandemia por la ayuda que han ofrecido a decenas de familias afectadas económicamente. Entre otras cosas, calculan haber repartido comida y productos básicos a 961 personas, de las cuáles 310 eran niños y niñas.

El motivo de no renovar la cesión son los planes del Ayuntamiento para construir una base para el Samur-Protección Civil. La noticia se comunicó sin previo aviso, en una reunión que habían solicitado los propios vecinos a la Junta Municipal y sin opción a negociación, aseguran. El movimiento vecinal no se opone a esta idea, pero sostiene que los más de 1.000 metros cuadrados del edificio dan para ambos usos. “Hay sitio para el aparcamiento de las ambulancias y para seguir desarrollando las actividades tanto para nuestro distrito como el de Usera, que está al lado y también lo necesita”, sostiene Marcela Martín, una de las portavoces del EVA.

Hace cuatro años las organizaciones que forman parte del EVA carecían de un espacio donde reunirse. Entonces solicitaron la cesión del antiguo mercado de Legazpi a través de un concurso público del anterior Ayuntamiento, que impulsó Nacho Murgui, entonces delegado de Coordinación Territorial y Asociaciones. El proyecto de este movimiento vecinal para ocupar el nuevo espacio resultó vencedor frente a otros ocho. Recibió el apoyo de todo el Consejo Territorial del distrito, a excepción del PP, que se abstuvo. Las actividades que han desarrollado estos últimos años no han sido evaluadas.

Desde 2017, el EVA ha realizado más de 400 actividades que han beneficiado a más de 25.000 personas. Cuenta con una biblioteca, un espacio para niños y ha ofrecido clases gratuitas de baile, yoga, teatro o de refuerzo para los más pequeños, entre otras variadas actividades. El espacio funciona de manera autogestionada por los propios vecinos, que toman las decisiones de modo asambleario. Según asegura Martín, los actos o intervenciones por parte de partidos políticos no están permitidas, aunque para el PP se trate de “otro de los chiringuitos” de Manuela Carmena.

El EVA, espacio esencial durante la pandemia

Como ha ocurrido con muchos de los espacios vecinales y las asociaciones de barrio en Madrid, el EVA se convirtió en un oasis para muchas familias durante los meses del confinamiento. Su despensa solidaria sirvió para ayudar a casi un millar de personas con alimentos y productos básicos facilitados por los vecinos o los comercios y mercados de la zona. Ante el cierre de los centros educativos, también se repartieron ordenadores para que los niños y niñas con menos recursos pudieran seguir el curso escolar de manera telemática.

Esa mano tendida continúa todavía, ya que los problemas no se han acabado. Su despensa solidaria sigue atendiendo a 93 familias, entre ellas, 112 menores, según indican. En septiembre además se puso en marcha una campaña de recogida de juegos, juguetes y libros para que durante estas fiestas navideñas los menores puedan recibir regalos. De esta iniciativa han podido beneficiarse cerca de 80 familias.

Esa labor social en estos meses tan duros no ablanda al PP de la Comunidad de Madrid, que en redes sociales celebró la noticia del cierre del EVA. “Los chiringuitos de Carmena, Almeida los convierte en servicios públicos”, indicaban sin tapujos en su cuenta en Twitter. Algo más conciliador se mostraba el propio José Luis Martínez-Almeida, que indicó que el Gobierno está “abierto al diálogo y colaboración” para “buscar otras fórmulas” aunque considere que el espacio es “absolutamente imprescindible para el Samur”. Los afectados se muestran en desacuerdo. “EVA no es realmente un obstáculo para la vuelta del Samur a la Plaza de Legazpi: quizás sea, de nuevo, una excusa para devolver al Mercado de Frutas y Verduras una vez más al abandono, y después, a su desaparición”, han indicado en un comunicado.

Los espacios vecinales temen su fin con el nuevo Ayuntamiento

Una de las promesas centrales de la campaña electoral de Martínez-Almeida fue desalojar el centro social okupado La Ingobernable. Durante sus primeros meses de gestión acabó desalojando este y varios espacios similares okupados que dinamizaban los barrios donde se encontraban.

No se trata solo de los centros sociales okupados. Los espacios vecinales cedidos legalmente por el anterior Consistorio también han estado en el punto de mira del Ayuntamiento Madrid. El temor entre estos colectivos que acabe por clausurarlos todos. La Gasolinera, en el distrito de Salamanca, que albergaba un huerto urbano y diversas actividades como cine de verano, acabó claudicando en noviembre de 2019 por los impedimentos de la Administración. La Casa del Cura de Malasaña, cedida legalmente a una cuarentena de colectivos del barrio, también perdió su cesión el pasado mes de junio. El Espacio Vecinal de Montamarta (EVM) en San Blas se ha visto obligado a desalojar el edificio, al menos de momento, por una reforma obligada.

Desde el EVA aclaran que continúan en pie pese a las embestidas del Ayuntamiento y no descartan movilizaciones. Hace casi un año nacía la Red de Espacios de Madrid Autogestionados (REMA) que precisamente trataba de buscar alianzas para frenar los planes del Gobierno de Martínez-Almeida contra estos los espacios vecinales. Este 4 de enero vuelven a reunirse en el Teatro del Barrio y avisan: “Vamos a reivindicar juntas el derecho a la ciudad, una ciudad construida por las personas que la habitan, una ciudad con espacios para lo común, una ciudad para todas”.

1 Comment
  1. Miguel says

    Los fascistas del PartidoPodrido PP no es que no tengan vergüenza alguna ; es que tampoco poseen ese músculo que se llama » corazón» .
    Es el mercado ; amigo…. :BY RODRIGO RATA.
    » GRACIAS P$(-)€………. » que sin vuestra colaboración y connivencia con este régimen pseudo democrático ( continuación directa del anterior ) ; este total desastre y fracaso de país no hubiera sido posible.
    PRESOS POLITICOS DEL PROCES : INDULTO O AMNISTIA : YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
    Salud y por urgencia : 3ª República de Repúblicas de España.

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