FMI y BCE o la capacidad de meterse en propia meta los balones que van fuera

2
Jürgen Stark, economista jefe del BCE hasta el pasado viernes, día en que presentó su dimisión. / Alex Hofford (Efe)

Con según qué amigos, no hacen falta enemigos. Las intervenciones de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, y la honrosa dimisión del economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Jürgen Stark se saldaron con caídas en el Ibex del 4,6% y el 4,4% respectivamente. La deuda, por supuesto, también reverdeció jornadas de pesadilla. Ambos, en teoría, han obrado con total rectitud de intenciones y por el bien común.

Publicidad

Lo de Lagarde es curioso. Insistimos: no hace más que describir a la perfección una foto fija que está ahí; eso no lo discute nadie, pero sin proponer soluciones. Dependiendo de dónde lance sus mensajes, provoca resoplidos de hastío o, simplemente, hunde los mercados. En agosto, la ex ministra económica de Francia ya dijo exactamente que se avecinaba de nuevo una recesión. Eso era en EE UU en una comparecencia en la Reserva Federal. Las Bolsas ni se inmutaron. El Ibex, incluso subía.

Publicidad

El 4 de septiembre, Lagarde repetía exactamente el mismo discurso en Der Spiegel y cundía el pánico el día 5, con desplomes bursátiles y en los bonos. Sinceridad no se le puede negar a la capitana del FMI. Su discurso es correcto y su análisis impecable, aunque si lo que dice sólo sirve para hundir los mercados, mejor está calladita.

Por su parte, Stark se marchó dando un portazo del BCE, indignado por las compras de deuda del organismo con sede en Francfort para defender los bonos gubernamentales. Esa espantá, que tampoco ha arreglado nada, provocó de nuevo el pánico en los mercados. El Ibex se situó por debajo de los 8.000 puntos y la prima de riesgo por encima de los 330 puntos.

Lagarde es una persona aceptable. Tiene una postura muy crítica con los gobernantes y bancos de inversión a lo largo de la crisis y, seguramente, es de las más apropiadas para comandar el contestado organismo internacional. Pero, en este caso se podría haber aplicado la canción de El último de la Fila: “si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo vayas a decir”.

Hacen falta propuestas concretas y planes de reforma que nadie se atreve a poner sobre la mesa. La recapitalización de la banca es una de ellas, sin duda y otra el papel de esos bancos de negocio a los que Lagarde mira con tan poca simpatía. Por ahí podrían haber ido los tiros.

En el caso de Stark es también muy sangrante. Los bancos centrales han sido el ojo del amo que engorda el caballo en esta crisis desde el pasado 11-S. Sus inyecciones de liquidez y su tutela tan laxa sobre la industria financiera han favorecido una burbuja que se tradujo en rescates para los brazos ejecutores y pobreza general. Ahí seguimos.

Sin duda, que ahora los órganos emisores se dediquen a intervenir en los mercados de deuda sin más no es una situación sostenible. Hacen falta cambios, reformas y cerco a los especuladores. Pero un portazo repentino no arregla nada, al revés, estropea aun más el panorama.

Esperamos propuestas más claras por parte de quienes nos gobiernan y si no, casi solo nos queda esperar que se queden callados. Como decía Di Stéfano, “las que vayan dentro dejálas, pero al menos no te metas tú mismo las que van fuera”.

2 Comments
  1. antordonez says

    Tenemos mucha cabeza , poco cuerpo y muchos chorizos
    Cabeza ( entiéndase gobiernos, parlamentos, diputaciones, cuerpo diplomático etc )
    Cuerpo ( entiéndase población civil en activo, ciudadanos de a pie o en yate )
    Chorizos ( entiéndase parte de la cabeza y de los del yate)

  2. FRANCISCO PLAZA PIERI says

    FMI, BCE…, -sus directivos-
    ¿Hay alguien más por ahí?
    Christine Lagarde y Jürgen Stark, ¡cerebros!
    Pero, ¿cómo se os deja solos por el munddo? criaturillas…
    ¡En verdad, nadie lo entiende, nadie!
    Cuando érais menores de edad, lo más probable será que vuestros mayores os hablaran como se les habla a los mayores…
    ¡Lo mereceis!
    ¡Sin duda lo mereceríais!

Leave A Reply

Your email address will not be published.