Los mercados dejan claro que hay que hacer el mundo un 30% más pequeño

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Llega un momento en el que ya no se sabe qué decir. Le ocurre a los políticos y también a los periodistas, que asistimos atónitos y desesperados a la sangría bursátil, financiera y económica. Poco más se puede decir, aunque ayer en Invertia titulaban bastante bien lo que está ocurriendo en los mercados, que no es otra cosa, en definitiva, que lo que debería ocurrir en el mundo. Un adelgazamiento general; una quita global. Hay que hacer el mundo más pequeño, a costa, claro, de que muchos asuman unas pérdidas irrecuperables.

Se trata de acreedores que jamás cobrarán. Así los identifica el mercado, que propinó un castigo soberano a la banca francesa, alemana e italiana, muy superior a la española, aunque esta última también quedo servidita. Son las entidades más expuestas a la deuda griega.

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Resulta increíble que la todopoderosa BNP Paribas, uno de los bancos que menos ha aparecido en los papeles por ‘cosas malas’ en esta crisis, se hundiera un espectacular 12%, siendo el peor valor del índice EuroStoxx 50. Le siguieron el italiano Unicredito y los galos Societe Generale y Credit Agricole, todos con más de un 10% en negativo.

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El Deutsche Bank, se desplomó más del 7%, mientras que BBVA fue el peor español, con un 5,3% a la baja. La entidad que preside Francisco González, otra que en teoría es una de las que mejor ha capeado esta crisis, vale 24.000 millones de euros, con lo que ya son mayores en tamaño Iberdrola o (con mucha diferencia) Inditex. Un desastre. Y ojo, que Santander dejó atrás los 50.000 millones hace tiempo y sigue cuesta abajo.

Es curioso cómo sacan cierto pecho, por el contrario, compañías relacionadas con el consumo, como Unilever, LVMH (Louis Vuitton Moet Hennessy, empresa de súper lujo) o L´Oreal, todas entre las 10 más grandes del citado índice selectivo.

Tiene cierta lógica, ya que vivimos una burbuja financiera que todavía no se ha desinflado, gracias a las continuas inyecciones de liquidez de los bancos centrales y a los rescates que no arreglan ningún problema.

Esas empresas ganan lo que venden. Que se lo digan a la Inditex de Amancio Ortega, que sigue subiendo como un coloso imparable. Nadie sabe qué pasará si bajan sus ventas, pero sí que de momento ingresa lo que dice y consigue dar con la tecla una y otra vez.

Mientras tanto, sigue el declive imparable de los mercados. La solución pasa por volver a cotas previas a la crisis, pero para eso hay que drenar el dinero inyectado de manera artificial. Los bancos deben ajustar (es decir, reducir) sus balances, lo que, a su vez, colocaría los precios de la vivienda en cotas razonables. Hay que delimitar su papel y parece que en Reino Unido empiezan a apuntar en la dirección correcta. Aun le falta, pero va por buen camino.

Hasta que no se camine por esa senda con decisión, continuarán los problemas, que van más allá de una caída del Ibex que deja fría a mucha población. Se trata de revueltas sociales que ya han comenzado a enseñar la patita. En Grecia, sin ir más lejos, todo lo ocurrido hasta la fecha puede quedar en una broma si no se pagan los sueldos públicos y las pensiones. Y sólo hay dinero para un mes más.

Por ahí van a venir los verdaderos problemas. La UE desmiente que vaya a quebrar de manera inminente Grecia, aunque ultima la creación de una Agencia Europea de Deuda. Por desgracia, una solución más que nadie sabe muy bien para qué va a servir. Suena bien pero ¿para qué servirá?

De la misma manera que nadie sabe muy bien a qué se refiere la expresión ‘salir del euro’, todos estos quiebros y requiebros siguen siendo un arreglo basado en emitir deuda contra deuda. La solución es la contraria: una quita y que muchos acreedores asuman pérdidas. Lo malo es que los acreedores son, en gran parte, los causantes de la crisis y los controladores de los lobbys. Y oscurecen a todo aquél que enarbole un discurso semejante. Pero la realidad es muy tozuda.

2 Comments
  1. johnnyzuri says

    Bravo, un analisis muy certero.

  2. Inteligibilidad says

    Y la deuda española de nuevo por las nubes… (¡qué raro…! ¿no decían que la reforma de la constitución era para evitar esas cosas???) Pura amnesia esquizoide…

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