El ‘milagro laboral’ de Rajoy cierra por vacaciones en agosto

Los secretarios de Estado de Empleo y de Seguridad Social, Engracia Hidalgo y Tomás Burgos, respectivamente, presentando, hoy martes, los datos de paro registrado y afiliación de agosto. / Emilio Naranjo
Los secretarios de Estado de Empleo y de Seguridad Social, Engracia Hidalgo y Tomás Burgos, respectivamente, presentando, hoy martes, los datos de paro registrado y afiliación de agosto. / Emilio Naranjo

Cuando uno encomienda los resultados de sus políticas de empleo a la Virgen del Rocío, como la ministra Fátima Báñez, puede ocurrir que un mes, por lo que sea, la Blanca Paloma esté ocupada en otros asuntos y nos encontremos, como en este agosto que se nos ha ido, con 8.070 desempleados más sobre la mesa, y, lo que es peor, con un país que tiene a 4.427.930 personas en el paro. Si a este mal dato -se apliquen las correcciones de estacionalidad que se apliquen- se le puede seguir llamando cambio de ciclo, "que venga dios y lo vea".

Los números rojos de agosto -tradicionalmente un mal mes para el empleo porque comienzan a diluirse los efectos balsámicos de las contrataciones precarias en el sector de los servicios para la temporada turística- confirman que sólo un optimismo desenfrenado o un intento de confundir a la opinión pública explican la pertinaz estrategia del Ejecutivo de Rajoy de decir que ya estamos a salvo, que ya ha empezado el cambio de ciclo en el mercado laboral español, que la tierra prometida está cada vez más cerca.

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Que no es así parece evidente cuando vemos que, en 2013 -donde por lo visto todavía no había cambiado la tendencia- se crearon 37 empleos (de los que el Gobierno, por supuesto, sacó pecho), mientras que ahora, un año después, con cambio de tendencia y con Angela Merkel pasándonos la mano por el lomo en las calles de Santiago, se han destruido 8.070. No parece un cambio de tendencia que en agosto se vuelva a destruir empleo. Más bien todo lo contrario.

Las cifras demuestran también que más contratos no significan más empleo. Tal es así que si en agosto de 2013 se necesitaron 91.943 contratos menos de los 1.135.109 firmados este año para crear empleo (37 empleos), este año, con casi 100.000 contratos más que entonces, se han destruido 8.070 puestos de trabajo.

Y el empleo que se crea, por supuesto, sigue siendo precario. Un 93,57% de los contratos firmados (1.062.154) son temporales y únicamente el 6,43%, indefinidos. Volviendo al mundo del santoral, "la bendita reforma laboral".

Los datos presentados hoy por los secretarios de Estado de Empleo y de Seguridad Social, Engracia Hidalgo y Tomás Burgos, respectivamente, resultan especialmente inquietantes en lo que a la cobertura del sistema de desempleo se refiere. En julio de 2014 (los datos de las prestaciones se dan siempre con un mes de retraso) se solicitaron un 17,7% menos de prestaciones por desempleo que en ese mismo mes de 2013. La cobertura ha caído un 6,1% en un año y la cuantía bruta de la prestación (788,3 euros) ha descendido en 32,7 euros respecto al año anterior.

Tampoco las cifras de afiliación a la Seguridad Social son buenas, ya que el número de afiliados desciende en 97.582 hasta un total de 16.649.521 en el conjunto del sistema... Da la impresión de que rezar no será suficiente.