“Hay reticencia de los empresarios a mejorar las condiciones de los trabajadores”

  • El año pasado se convocaron 729 huelgas frente a las 641 huelgas de 2016
  • Aumentan de forma significativa las relacionadas con la negociación colectiva

Los trabajadores españoles hicieron más huelgas en 2017 que en 2016 y 2015, aumentando de forma significativa las relacionadas con la negociación colectiva. La Educación o la Metalurgia son los sectores que han acumulado más participantes, mientras suben las movilizaciones en el sector privado (85 huelgas más) y disminuyen en el público. Esos son los datos que se desprenden del análisis que ha realizado Comisiones Obreras a partir de los datos de la Estadística de Huelgas y Cierres Patronales, publicados por el anterior Ministerio de Empleo.

“La economía ha mejorado ligeramente, pero durante la crisis se han perdido muchos derechos. Ahora los trabajadores piden mejoras salariales y revertir este proceso”, explica Lola Morillo, socióloga del Gabinete Interfederal CCOO y responsable del informe. Con unas cifras macroeconómicas al alza, aumentan las expectativas de los trabajadores, que se encuentran con un tope cuando las reclaman: “Hay una reticencia de los empresarios a mejorar las condiciones de los trabajadores”. Por eso, el año pasado se convocaron 729 huelgas (con 235.687 participantes) frente a las 641 huelgas de 2016 (con 183.120 participantes) y las 615 de 2015, que alcanzaron 170.528 participantes. Aún así, son cifras aún lejanas de las 1.001 de 2009, cuando se produjo un pico.

Publicidad

Por sectores, la Metalurgia y los Transportes terrestre y por tubería son los que más convocatorias han organizado con 43 citas. Sin embargo, es la Educación el área que más personas ha movilizado. Mientras el sector del metal agrupó 29.759 participantes, las 26 huelgas educativas movilizaron a 68.140 personas.

Publicidad

La negociación colectiva

Tras tres años de bajadas en las movilizaciones, las cifras de 2017 manifiestan un hartazgo de la clase trabajadora, que fue la primera sacrificada de la crisis y que aún sigue sin percibir la recuperación. Si en los primeros años de la crisis había más conflictos por Expedientes de Regulación de Empresas (ERE) o impagos de salario, el año pasado comenzaron a despuntar las huelgas relacionadas con la negociación colectiva, que han aumentado en 55 respecto al año pasado, “con el triple de participantes y casi tres veces más de jornadas no retribuidas”.

El informe encuentra dos explicaciones a esta problemática: “El tiempo excesivo que transcurre desde que vence un convenio hasta que se firma uno nuevo y la ausencia de un acuerdo salarial de ámbito estatal”. Tras la reforma laboral, los empresarios someten a los trabajadores a “bloqueos largos” a la espera de que “se pase el periodo para que decaigan los convenios” y haya descuelgues. En la práctica, la reforma laboral ha destrozado la capacidad de los trabajadores de negociar sus condiciones laborales.

La subcontratación, otra puerta a las malas condiciones laborales

La socióloga también destaca el papel de la subcontratación en el malestar de los trabajadores, tanto del sector privado como en el sector público. En este último, caso entrarían los paros de AENA o Navantia. Morillo amplía el foco y apuesta por crear una “lista negra de empresas” que evite que si hay malas prácticas la misma entidad sea contratada por varias administraciones: “Muchas veces la política de subcontratación consiste en dárselo a la empresa más barata”.

El informe es muy claro en señalar la irresponsabilidad de los contratantes: “Sigue habiendo huelgas por impago de salarios en empresas con el don de la ubicuidad para conseguir licitaciones públicas que luego no pueden cumplir; o para evitar el deterioro en las condiciones de trabajo en empresas contratistas del sector público empresarial”. 

Las condiciones laborales en este tipo de subrogación también se trasladan más allá de lo público. Tal y como menciona el informe, “los efectos de la subcontratación en las condiciones laborales provocaron huelgas en grandes empresas privadas como Movistar, PSA-Vigo o Repsol”.

Las cifras de 2017 hablan de un repunte de la movilización. En las últimas semanas, el Gobierno ha prometido mejoras laborales, desde un aumento del Salario Mínimo hasta 1.000 euros para 2020 hasta un Plan Director por un Trabajo Digno. Hasta que se acabe el año no se podrá testar cómo influye en las expectativas de los trabajadores el cambio de Gobierno.