Huelga de cuidados (remunerados) en Euskadi el 26 de enero

  • Cinco sindicatos (ELA, LAB, ESK ,CCOO y UGT) llaman a una huelga a 40.000 trabajadoras del sector de los cuidados en Euskadi
  • Pedirán la "publificación" de estos servicios, mejoras para las personas que necesitan cuidados y para las que los prestan
  • Pretenden crear un frente amplio social y sindical y dar continuidad al movimiento con otra convocatoria el 4 de marzo

0

Primero fue el movimiento feminista en cada huelga del 8M, después la crisis de la covid-19 y ahora, todas las reivindicaciones se materializarán en el ámbito laboral. El próximo 26 de enero, hasta cuatro sindicatos (ELA, LAB,ESK, CCOO y UGT) han convocado una huelga laboral del sector de los cuidados en Euskadi. La necesidad de que el sistema sea íntegramente público, de mejorar el servicio a los pacientes y las condiciones laborales de las personas que los prestan son algunas de las reivindicaciones principales. Desde lo concreto y lo material, miran hacia el futuro: quieren extender la reivindicación hacia un "frente" amplio sindical y social porque saben que el "conflicto" de los cuidados también se esconde en las casas.

Según cifras del sindicato ELA, a la huelga están convocadas unas 40.000 trabajadoras del sector de los cuidados en Euskadi, que abarcan profesiones variadas, desde trabajadores de residencias de ancianos, menores, ayuda a domicilio, servicio asistencial, etc. "Es un sector muy feminizado y va muy unido a la precariedad", explica Irune Cerezo, responsable del sector sociosanitario en Bizkaiza del sindicato ELA, que ya organizó otra convocatoria el pasado noviembre.

Los cuatro sindicatos tienen manifiestos diferentes, pero hay una reivindicación común: "Reivindicamos el derecho a ser cuidado y a recibir y prestar esos cuidados en condiciones dignas", explica Oskar De Los Bueis, del sindicato LAB. Esto se traduce en pedir que se "publifique" el sistema, que haya mejoras laborales y que se amplíe y mejore el servicio a los pacientes. También en señalar a los responsables de que el sistema esté privatizado y demandar mejoras a las instituciones. De los Bueis recuerda que los cuidados son un ámbito "totalmente conflictivo" y usarán la fuerza sindical para visibilizarlo.

Esta privatización es uno de los principales caballos de batalla de las fuentes consultadas. En los Presupuestos Generales del Estado 2021, se aumentó considerablemente la partida de Dependencia, pero los convocantes insisten es que el problema es el modelo, donde el interés último de los intermediarios es la rentabilidad: "Son sectores del trabajo que deberían ser públicos porque son esenciales para la vida y, sin embargo, están privatizados. Si se inyecta dinero pero hay empresas privadas de por medio, hay más riesgo de precarización. Por eso pedimos un sistema de cuidados público", explica Cerezo.

Un gran "frente" que trascienda lo sindical

La crisis de la covid trajo también una crisis de los cuidados en todos los frentes. No era un problema nuevo, pero la pandemia sí lo llevó al límite. Por eso, tras meses de enfermedad, los sindicatos creen que es el momento de traducir esa necesidad de cambio a reivindicaciones concretas y palpables: "Es necesario de una vez por toda fijar la agenda de los cuidados", asegura Oskar De Los Bueis.

Por eso, quieren confluir con los movimientos sociales que llevan años reivindicando el conflicto de los cuidados en la calle, desde los pensionistas al feminismo, pasando por las asociaciones de familiares de pacientes de residencias, que también organizan sus propias acciones. Por lo pronto, ya hay otra fecha que dará continuidad a esta alianza sindical por los cuidados: el próximo 4 de marzo.

Esta huelga es relevante porque tiene impacto laboral y concreta reivindicaciones que amplios movimientos sociales han venido pidiendo en los últimos años, pero los convocantes son conscientes de que habrá trabajadoras domésticas que no podrán faltar a su puesto de trabajo el día 26 de enero: trabajan en la aisladas en la intimidad de un hogar, tienen que enfrentarse solas a sus jefes, a veces no tienen contrato o no disponen de permisos de trabajo. "Las condiciones en las casas aún son más precarias. No tienen derecho a huelga pero esperamos que estén en otras actividades", explica Cerezo.

CUARTOPODER ACTIVA SU CAJA DE RESISTENCIA
Tras los acontecimientos de los últimos meses, cuartopoder ha decidido activar una caja de resistencia periodística donde cada uno aportará lo que pueda, desde 3€ hasta 200€. Hasta ahora nos financiábamos solo por publicidad, pero hemos decidido dar un paso hacia delante e ir a un modelo mixto donde el lector también pueda hacer aportaciones. Sin embargo, apostamos por mantener en abierto todos los contenidos porque creemos en la información como derecho de toda la ciudadanía. Puedes colaborar pinchando aquí.

Leave A Reply

Your email address will not be published.