Los descendientes de expatriados urgen a UP a tramitar una ley de nacionalidad

Lucía Gallo *

Centro Descendientes Españoles Unidos

El Código Civil establece los descendientes de españoles tienen derecho a la nacionalidad. Sin embargo, cerca de 200.000 hijos y nietos de emigrantes españoles carecen de ella por un “error histórico”. Así lo denuncia el Centro de Descendientes de Españoles Unidos (CEDEU), una agrupación que persigue el reconocimiento de la nacionalidad española a los hijos y nietos de españoles en el exterior, muchos de los cuales no disponen de ella por cuestiones como el género, ya que las mujeres no pudieron transmitir su nacionalidad hasta 1978. Instan, además, a Podemos a que active la tramitación parlamentaria de la proposición de ley presentada en diciembre de 2016.

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“Es una cuestión de justicia y lógica. No se puede concebir que unos nietos sean españoles y otros no dependiendo del género de su abuelo”, explica el cofundador de CeDEU, el argentino-español Juan Manuel de Hoz, a cuartopoder.es.

El género es una de las cuatro excepciones que no están amparadas en la ley de Memoria Histórica. “Si bien la disposición adicional séptima, por la que se ampliaba el derecho de adquisición a la nacionalidad hasta el primer grado de quienes fuesen originariamente españoles, reguló la situación de muchos de ellos, muchos otros quedaron fuera”, declaran desde la organización.

Juan Manuel es otro ejemplo de este error histórico.  En 2007, cuando entró en vigor la mencionada disposición, él ya era mayor de edad, lo que provocó que no se le concediera la nacionalidad, pero sí a sus padres. “En el momento en el que se sanciona esta disposición adicional transitoria yo quedo fuera porque ya era menor de edad. Casos como el mío han generado que en muchas familias con padres españoles haya hijos con la nacionalidad española y otros no”, lamenta.

La tercera laguna jurídica tiene su origen en los requisitos laborales. Muchos de los estados a los que emigraron los españoles -en su mayoría ubicados en Latinoamérica- exigían a los emigrantes nacionalizarse en el país de acogida para poder trabajar.

Esto, según la normativa vigente en aquel momento en España, implicaba la ‘renuncia’ de la nacionalidad española para acceder a un puesto público. “Los inmigrantes se veían obligados a tomar la nacionalidad del país de acogida y, en ese momento, España determinaba que, si accedías a otra nacionalidad, estabas renunciando a la española”, explica el miembro de CeDEU.

El último de los casos hace referencia a la edad, ya que a muchos nietos que ostentaban la nacionalidad les fue revocada al no ratificarla después de cumplir los 18 años.

Con el fin de corregir este error histórico, Unidos-Podemos presentó el 21 de diciembre una proposición de ley para incluir a los hijos y nietos de españoles excluidos de la nacionalidad. El pasado 7 de marzo venció el plazo para que el Gobierno español decidiera si daba lugar al inicio de la tramitación parlamentaria; lo cual, de acuerdo al reglamento del Congreso, supone su visto bueno.

Por ello, desde CeDEU instan a Podemos a usar su cupo ante el Congreso, dado que esto depende de la formación que presenta en primera instancia la propuesta en la cámara. “Aún quedará un recorrido parlamentario, entre comisiones, posibles enmiendas, paso por el Senado, y hasta segunda votación en el Congreso para su aprobación final, algo que los colectivos españoles en el exterior esperan con gran expectación”, aclara De Hoz, para quien esta reivindicación es, principalmente, “por afecto y amor a España”.

(*) Lucía Gallo es periodista.