Puigdemont anuncia que el referéndum se celebrará el domingo 1 de octubre

“¿Queréis que Cataluña sea un estado independiente en forma de república?”, es la pregunta que Carles Puigdemont, presidente de la Generalidad de Cataluña, planteará el domingo 1 de octubre a sus conciudadanos, en un referéndum que el presidente Mariano Rajoy ha advertido que no permitirá que se celebre, y que según el Tribunal Constitucional no se puede financiar con fondos públicos.

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Puigdemont, que ha anunciado la pregunta y la fecha en un acto celebrado en el Patio de los Naranjos del Palacio de la Generalidad, se ha decantado así por la más próxima de las citas posibles, siendo la otra opción el 8 de octubre, una semana más tarde. El presidente autonómico estuvo arropado, durante la presentación de la declaración institucional (PDF), por los parlamentarios regionales de Junts pel Sí (JxSí) y de la Candidatura d’Unitat Popular (CUP), así como por miembros de su equipo de Gobierno.

El presidente catalán ha explicado que la pregunta del referéndum estará formulada en los tres idiomas oficiales de Cataluña: el catalán, el castellano y el aranés, y también se ha comprometido a que su equipo de gobierno velará por que esta consulta ofrezca “todas las garantías” para que sea válida y reconocida. También se comprometió a respetar el resultado de la consulta, sea del signo que sea.

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Por su parte, Oriol Junqueras, vicepresidente de la Generalidad y consejero de Economía del Gobierno de Puigdemont, arremetió contra el Ejecutivo de Mariano Rajoy, al que acusó de “ejercer antidemocráticamente sus funciones” y de perjudicar los intereses económicos catalanes.

Puede que la opción del Gobierno catalán por la fecha más temprana se deba a la sucesión de formaciones que se han ido descolgando del respaldo al proceso catalán de desconexión de España, según la terminología empleada por los proindependentistas. Hasta el momento ya le han retirado su apoyo tanto Pedro Sánchez, secretario general del PSOE; como Pablo Iglesias, número uno de Podemos, o la propia Ada Colau, que colidera el movimiento popular Els Comuns. Esto deja al Gobierno de Puigdemont en una difícil tesitura que le aboca a seguir adelante con el proyecto, cuyo futuro se complica por momentos, o a desconvocar la consulta.

El sindicato funcionarial CSIF anunció ayer que había recibido numerosas consultas por parte de personal de la Administración catalana sobre los protocolos que se han de seguir si se reciben órdenes ilegales para organizar el referéndum.

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