Casado y Rivera se unen para eliminar a los partidos independentistas

  • Uno ha abogado abiertamente por la ilegalización o por "estudiar vías" para organizar los partidos de corte independentista
  • El otro ha apostado por cercar la entrada de los partidos al Congreso de los Diputados a aquellos partidos con más de un 3% de representación estatal

Pablo Casado y Albert Rivera. Dos jóvenes políticos, uno a la cabeza de un partido de derechas. Otro, en la pugna por alcanzar el poder del otro partido mayoritario en el ala derecha. Ambos, comprometidos con cerrar el paso a los partidos independentistas en el Congreso de los Diputados. Como ya analizó aquí Amírola, Casado is the new Rivera.

“Los partidos democráticos españoles no deberían incluir en sus estatutos fines ilegales” declaró Casado en una entrevista realizada en los Desayunos de TVE. No es la primera vez que el aspirante a dirigir el Partido Popular propone la ilegalización de los partidos independentistas.

Ya lo hizo semanas después del 1-O. En concreto, el 13 de octubre de 2017, cuando afirmó: “Yo tipificaría la ilegalización de los partidos que reclaman la independencia”. La idea de Casado pretendía y pretende, a juzgar por el rescate que ha realizado en la última semana de la propuesta, volver a la situación de 2002, con la ilegalización de Batasuna amparada en la Ley de Partidos de ese mismo año. Una ley impulsada y auspiciada por uno de sus trampolines políticos: José María Aznar.

Capitalizar el independentismo

El tour de Pablo Casado por distintas zonas del Estado le ha hecho recalar en lugares como Barcelona, varias localidades vascas, Pamplona y Alsasua. En esta última localidad navarra, Pablo Casado visitó el cuartel de la Guardia Civil de la localidad para “darles apoyo” después de los sucesos ocurridos en octubre de 2016.

Todo ello, semanas después de que siete de los ocho jóvenes alsasuarras acusados y condenados por la pelea ocurrida en las fiestas de la localidad fueran enviados a varias prisiones madrileñas. También, después de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional recurriera la sentencia y pidiera endurecer la sentencia condenatoria por delitos de lesiones y condenas de entre 2 y 12 años de prisión.

En varias localidades vascas ha participado en homenajes a víctimas del terrorismo, junto a la AVT y Covite. Allí pudo recibir el apoyo de María San Gil, quien afirmó que con Casado se le ha devuelto la “ilusión tras diez años huérfana de referentes políticos“. Claro mensaje para Rajoy.

A su vuelta a Madrid, tampoco dudó en denunciar en Los Desayunos de TVE que salió bien parado de su visita a Pamplona “de milagro” y acusó a algunos ciudadanos de intentar “atizarle con palos de sombrilla” después de su rueda de prensa a las puertas del Ayuntamiento de la ciudad. Este vídeo de cuartopoder.es desmiente las palabras de Pablo Casado y nadie intentó agredirle en su visita a Pamplona.

Rivera, empeñado en echar a partidos del Congreso

Ciudadanos no se posicionó a favor de la teoría de Casado cuando éste pidió la ilegalización de los partidos independentistas a través de la modificación de la Ley de Partidos. Pero Rivera ha buscado las vueltas para que el efecto sea el mismo, pero con formas mucho más sutiles.

Albert Rivera ha pedido impulsar una medida por la que tengan representación parlamentaria en el Congreso de los Diputados aquellos partidos que consigan más de un 3% de votos en el total nacional. Rivera sabe bien dónde camina, puesto que al analizar los datos de las últimas elecciones generales, este corte dejaría fuera, efectivamente, a todos los partidos de calado independentista y también a formaciones regionalistas que no albergan valores independentistas.

Según la nomenclatura en las pasadas elecciones de junio de 2016 este corte dejaría fuera a partidos que hoy sí tienen representación parlamentaria. La medida impulsada por Rivera dejaría fuera a las formaciones Compromís-Podemos (2,74%), ERC-CatSí (2,63%), CDC (2,01%), En Marea (1,44%), EAJ-PNV (1,19%), EH Bildu (0,77%), Coalición Canaria (0,33%), con representantes en el Congreso de los Diputados y gran parte de ellos con un corte independentista o nacionalista.

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