Los sindicatos se preparan para el 8M y estudian flexibilizar sus paros

  • CCOO debatirá a nivel interno durante las próximas semanas sobre las acciones que llevarán a cabo el próximo 8 de marzo.
  • En esta ocasión, contemplan la posibilidad de que algunos sectores hagan 24 horas.

Mientras el movimiento feminista prepara ya la huelga del 8M en los barrios, el resto de agentes sociales hacen lo propio. También CCOO y UGT. Los primeros debatirán a nivel interno durante las próximas semanas sobre las acciones que llevarán a cabo el próximo 8 de marzo para reivindicar la igualdad entre hombre y mujeres. En esta ocasión, serán más flexibles en los paros. Como norma general, se convocará dos horas de pausa por turno, pero dejan la puerta abierta a que algunos sectores se decanten por la huelga de 24 horas, una opción que se discute estos días.

Los sindicatos han sido permeables a las críticas que recibieron el año pasado por convocar solo paros de dos horas. La jornada feminista del 8 de marzo de 2018 supuso un revulsivo en todos los campos y este año CCOO ha aprendido una lección: la rigidez en la convocatoria puede crear "más problemas" que beneficios. Por tanto, este año se dejará mayor "margen a empresas o sectores" para que decidan si prefieren paros 2 horas por turno o 24 horas.

La horquilla ha ido creciendo en los últimos años. En 2017 ya tomó cierto eco después de que el movimiento feminista llamara a hacer paros de media a una hora. En 2018, hubo una explosión social mayor a la que se sumaron los paros sindicales de dos horas y este año, de manera tímida, se reflexiona sobre si ir un paso más allá. En un mercado laboral tan precarizado como el femenino se encuentran todo tipo de situaciones. No es lo mismo la situación de las profesoras de un colegio público que la de las camareras de un bar. Por tanto, el sindicato busca acomodo para todas con esta flexibilización.

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A principios de año, los sindicatos ya advirtieron que habría movilización en 2018, fijando el 8 de febrero como punto de partida para intensificar en la calle reivindicaciones como la negociación colectiva, el diálogo social o la igualdad, iniciando un camino en el que el 8M sería otra jornada fuerte. En este momento, ya se están organizando asambleas en los centros de trabajo para discutir sobre qué acciones llevar a cabo en cada empresa y qué paros hacer. Aún todo está en el aire, pero sectores como el de enseñanza estarían ya debatiendo las posibilidades de ampliar los paros a las 24 horas.

También habrá que estudiar los aspectos administrativos y legales para canalizar las peticiones de las trabajadoras. Los sindicatos, además de hacer un llamamiento, tienen que registrar la convocatoria o negociar los servicios mínimos.

Por qué tanta reticencia en los paros de 24h

Mientras CNT ya ha anunciado que convocará "huelga general feminista" de 24 horas el 8 de marzo, CCOO y UGT cerrarán durante las próximas semanas la cobertura que darán a las trabajadoras que quieran protestar contra la brecha salarial, un mercado femenino excesivamente precarizado o el acoso sexual en las empresas. Pese a las críticas que recibieron las grandes centrales sindicales, se muestran satisfechas por haber hecho un trabajo 'invisible' en los comités y conseguir colocar la cuestión de género en el centro de los debates de las empresas.

En sus sedes repiten que las movilizaciones del 8M van mucho más allá de una "huelga tradicional", ya que trascienden los muros de las compañías y se cuelan también en las casas, intentando paralizar también la tarea de los cuidados. El objetivo de los sindicatos es, por tanto, confluir con el movimiento feminista y conjugar la labor sindical con la cívica que aglutinan los movimientos sociales y que se materializa en una gran manifestación de la tarde.

Pero hay otra razón más práctica. Los sindicatos convocan aquellas huelgas que pueden ganar y evitan que cualquier dato a la baja sea mal interpretado. En un mercado laboral marcado por la temporalidad y los salarios paupérrimos no es tan fácil que una trabajadora pierda un día completo de sueldo o haga huelga sabiendo que en unos meses le tocará renovar contrato.

Además, este año hay un factor nuevo. Frente a la oleada feminista se ha levantado un nuevo dique: Vox y su discurso contra las políticas de igualdad, un panorama que los sindicatos también observan con atención. Sin duda, cualquier desmovilización sería aprovechada por las fuerzas reaccionarias.