El PSOE aspira a un gobierno “monocolor” y no aclara su política de pactos

Han pasado tres días desde que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que convocaría elecciones el 28 de abril y ya se han publicado varias encuestas que dan una ventaja variable al PSOE. Con estos números sobre la mesa, el secretario de Organización de la formación, José Luis Ábalos, ha aclarado este lunes que los socialistas aspiran a conformar un «gobierno monocolor», mientras siguen sin desvelar la estrategia de alianzas poselectorales del partido.

El también ministro de Fomento ha hecho esta afirmación en la rueda de prensa posterior a la ruenión de la Comisión Ejecutiva Federal, que se ha congregado en esta ocasión en el Palacio Neptuno de Madrid, en la que también ha detallado el calendario para la elaboración de listas.

Preguntado por las últimas encuestas que dibujan un Congreso muy fragmentado, donde los partidos tienen que pactar si quieren llegar a Moncloa, Ábalos ha argumentado que si los socialistas han «conseguido» formar un gobierno monocolor «con 84 diputados», será más «fácil» hacerlo cuando aumenten sus escaños. En cualquier caso, el ministro también ha apuntado que, pese a sus anhelos, «la realidad nos dirá exactamente qué posibilidades ofrece»De hecho, Podemos ya se postuló hace unos días para gobernar con el PSOE tras el 28 de abril, aunque esa oferta poselectoral no incluye un pacto con Ciudadanos.  

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El ministro ha preferido comentar las intenciones de sus rivales políticos antes que las de su partido, aunque asegura que el PSOE aspira a liderar «la moderación», «el sentido común» y otros valores de «la España en positivo». Frente a la aspiración de mayorías de los socialistas, Ábalos ha dibujado un Pablo Casado al que para gobernar «no le basta con dos, sino que ahora son tres», en referencia a la «triple alianza de las derechas», y a un Albert Rivera al que «le cuesta menos» pactar con extremistas de derechas (en referencia a Vox) que con los socialdemócratas.

De hecho, Ábalos ha recalcado la excepcionalidad de la actitud de Ciudadanos enmarcada en el contexto europeo, donde «los socialdemócratas se entienden con liberales». «Al Partido Comunista le costó más renunciar al leninismo que a Ciudadanos a la socialdemocracia», ha llegado a decir.