ENTREVISTA

Jaume Asens: “Urge una renovación democrática del poder judicial”

  • Entrevista con el presidente del grupo confederal Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia En Común

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El presidente del grupo parlamentario confederal Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia En Común, Jaume Asens (Barcelona, 1972), charla con cuartopoder sobre la actualidad política, haciendo especial énfasis en el análisis de la situación del poder judicial y de los elementos del Estado que están suponiendo una oposición real al actual Gobierno de coalición. Comenta lo que, para él, debe suponer una reconstrucción política y social tras la pandemia y los factores de la política catalana que pueden entorpecer el diálogo entre el Gobierno de España y el Govern de la Generalitat que se ha de retomar una vez se ponga punto y final al estado de alarma.

- El inspector de los Mossos, Jordi Arasa, condenado a más de dos años de cárcel por aporrear a manifestantes en el 15M en Barcelona. Usted era abogado de los movimientos sociales. ¿Qué sensación le da esta condena?

- Es una condena histórica, en unos términos duros que de forma efectiva implica prisión. Hacía muchos años que no había una condena de este tipo. Llega tarde, casi diez años después. A pesar de que llega tarde, cierra un episodio que había traumatizado a la sociedad catalana y rompe un muro de impunidad que hacía mucho daño a mucha gente. Arasa es el símbolo de la represión al 15M por parte de Convergència y del exconseller Felip Puig. Es un policía que tiene una larga trayectoria de denuncias por malos tratos y abusos. Tenía una condena por el caso de David Fernández, también del 15M, y yo fui el abogado.

Para mí, personalmente, este final es reparador, le dediqué mucho tiempo a esta pelea. Entonces solo conseguimos una condena, y después la Generalitat le ascendió. Después de dos condenas vinculadas a un mismo episodio, la Generalitat tiene que tomar las medidas oportunas y eso le exigimos. Es una victoria de los defensores de derechos humanos. Tiene mucho valor, en este tipo de casos es muy difícil identificar a los agentes. El otro episodio policial que queda pendiente de ser juzgado, es el del 1-O. Esperemos que llegue pronto el juicio.

- El Ayuntamiento de Barcelona, con usted al frente, se personó contra la violencia policial de aquella jornada del 2017.

- La fase de instrucción está casi terminada, tendremos que pasar pronto a la siguiente fase que es la del juicio oral. Desde el Ayuntamiento creamos un grupo de seguimiento de los hechos de aquel día, después asesoramos a las víctimas psicológicamente y jurídicamente y realizamos un informe que llevamos al Congreso y al Parlamento Europeo. Finalmente, presentamos una querella contra los policías. Más de 115 agentes fueron investigados. A juicio irán una cuarentena. Es el macroproceso más grande de los últimos años contra la policía. Uno de los protagonistas era, precisamente, Diego Pérez de los Cobos.

- Mucho se habla de Pérez de los Cobos en las últimas semanas. ¿Qué opina de su destitución? ¿Qué perfil tiene este coronel de la Guardia Civil para la sociedad catalana?

"Si yo fuera el abogado del delegado del Gobierno, plantearía querellarme contra Pérez de los Cobos y contra la jueza"

- Pérez de los Cobos tiene una trayectoria manchada de diferentes polémicas en Catalunya y en Madrid. Viene de una familia vinculada a la extrema derecha. Su hermano fue presidente del Tribunal Constitucional con carnet del PP. Hay muchas informaciones de la vinculación de esta familia a Fuerza Nueva. En Catalunya, es especialmente conocido por el 1-O, por lo que no nos sorprende la polémica actual alrededor de él, pues su praxis no es muy distinta actualmente a la que llevó a cabo en aquel operativo, donde no siguió las indicaciones del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya. Por ejemplo, la finalidad de la operación era no alterar la paz social en la intervención policial, eso lo hicieron los Mossos, pero él, tal y como se vio en la junta policial, interpretaba la resolución de la magistrada del TSJC de una forma errónea y tuvieron lugar aquellas cargas.

Sobre lo sucedido estas semanas, considero que es grave la actuación de Pérez de los Cobos y también la de la jueza. Si es punible permitir el ejercicio de un derecho fundamental, como el de manifestación, incluso antes de la declaración de pandemia por parte de la OMS, ¿qué haremos con quienes permitieron eventos lúdicos como partidos de fútbol o conciertos? ¿Qué haremos con los dirigentes autonómicos, como Díaz-Ayuso, que permitieron las clases en las escuelas? ¿Qué haremos con quienes animaron a la manifestación de Vox de hace unas semanas en medio de una pandemia? El tema es grave, hablamos de un derecho fundamental. Por otro lado, ¿qué hay de diferente entre la manifestación del 8M en Madrid con las que se celebraron en el resto de ciudades? Son preguntas que son relevantes.

Más preguntas. ¿Puede Pérez de los Cobos, y otros guardias civiles, falsificar y faltar a la verdad en la elaboración de informes policiales fijando la fecha en la que la OMS declaró la pandemia en una fecha que no es real? ¿Pueden tergiversar las palabras de los testigos? ¿Pueden Pérez de los Cobos y sus subordinados atribuir al Gobierno la suspensión de eventos cuando los organizadores lo niegan? Que un coronel altere la verdad de un documento oficial para inculpar falsamente es muy grave. Si yo fuera el abogado del delegado del Gobierno, plantearía querellarme contra Pérez de los Cobos y contra la jueza, que no ha hecho de filtro.

Esto tiene que ver con los informes de inteligencia y una práctica irregular que permite hacer pasar por peritaje lo que no es un peritaje, es la opinión de un policía. Esto lo hemos visto anteriormente, en la lucha contra el yihadismo, también en algunos delitos económicos, lo vimos en la lucha antiterrorista en el País Vasco y, finalmente, contra los movimientos sociales y el independentismo. Es una forma de actuar de la policía que es grave, pero más grave es que desde la judicatura se le dé validez sin contrastar. Eso demuestra la incapacidad de contrastar de algunos jueces que dan por buenos informes basados en recortes de periódicos, datos falsos y argumentos de Mortadelo y Filemón.

Todo esto son motivos suficientes para destituirlo. Para mí, lo grave es que no se le haya cesado antes. Lo decía antes, cuando dirigió la operación del 1-O, con centenares de heridos y más de 120 agentes bajo sus órdenes investigados por excesos policiales, unos excesos que dieron la vuelta al mundo.

- Ante lo que ha contado, ¿cómo se puede reformar el poder judicial en el Estado español?

"El poder judicial se ha construido sobre los cimientos del Franquismo y no ha hecho una renovación"

- Urge revisar la cultura judicial de nuestro país. Está anclada en esquemas inquisitoriales y tiene que ver con cómo se estructura. Es una asignatura todavía pendiente. Por el Ejército pasó la Transición de la mano de Narcís Serra, por el judicial no ha pasado la Transición. El poder judicial se ha construido sobre los cimientos del Franquismo y no ha hecho una renovación cultural. Ahora, urge hacer una renovación democrática del poder judicial, pues hunde sus raíces en un pasado no democrático.

Esto significa modificar el acceso a la judicatura, es un acceso decimonónico que no tiene parangón en el resto de países europeos. Además, está hegemonizado por sectores conservadores. Este tipo de informes basados en bulos, que un juez lo dé por bueno y construya una hipótesis tan conspirativa, que básicamente es que el Gobierno tenía conocimiento en ese momento de la gravedad de la pandemia y, a pesar de eso, decidió permitir esa manifestación, es significativo. Esto tiene que ver con la idea de 'capitán a posteriori'. Es verdad que ahora hay información que antes no teníamos, ahora se tomarían otras decisiones. Eso pone en evidencia que se ha llegado tarde a la respuesta de la pandemia por parte de todo el mundo, desde las organizaciones internacionales a los gobiernos de todo el mundo.

- Subyace la idea de que desde el Estado profundo, la judicatura, estamentos policiales, algunos medios de comunicación, se intenta poner límites al Gobierno de coalición. ¿Comparte esta reflexión?

"El PP ha perdido otra oportunidad para romper amarras con su pasado franquista"

- Hay una bolsonarización de parte de la política española, hay ciertos discursos protogolpistas que recuerdan, en cierta medida, lo que ha sucedido en Brasil y otros países latinoamericanos. Esto pone en evidencia que, en efecto, hay una estrategia de desestabilización al Gobierno, para derribar al Gobierno. En esta estrategia, una pieza fundamental es el brazo judicial de la derecha. La cúpula judicial tiene el mandato caducado, por lo que tiene un grado de ilegitimidad democrática muy alta, pues están operando y fueron elegidos en otro mandato. Se está convirtiendo en un contrapoder en manos de la derecha. El caso más paradigmático es el de Carlos Lesmes, vinculado a gobiernos del PP, que ha intentado aprovechar todo este tiempo para copar los lugares destacados en la justicia para tenerlo todo atado y bien atado.

Si a esta cúpula judicial, en manos de la derecha, le sumamos una derecha política y mediática que hacen apelaciones constantes a la intervención del ejército y del rey, a que tomen el control de la situación, se instaura en España un clima protogolpista. Cuando intervine en el Congreso la semana pasada en el pleno de prórroga del estado de alarma, estuve consultando discursos de los años 30 en el Congreso y hay muchos paralelismos con lo que hacía la derecha entonces y ahora. Desde el regreso de la democracia, no se hacían este tipo de apelaciones, hay que remontarse a los años 30 para leerlas. Ya se usaba el espantajo del socialcomunismo para soflamas que preparaban el terreno para un golpe de estado. Las apelaciones de diputados que leí en mi intervención no eran de Gil Robles y del ruido de sables del 36, eran de ahora.

Ahora no está en riesgo la democracia como entonces, pero no podemos subestimar el elemento destituyente que hay detrás de estas declaraciones. Esto está relacionado con la concepción patrimonialista del poder de la derecha, consideran que el Gobierno no es legítimo si no lo copan ellos, ya lo consideraban con Zapatero e, incluso, con González. Esta derecha tiene un ADN con elementos predemocráticos, la prueba más evidente es esa caracterización de los luchadores antifranquistas como terroristas. Que Franco, Mussolini o Hitler llamaran terroristas a sus opositores, entra en la lógica de una dictadura; que lo haga la portavoz de un partido en un contexto democrático, es muy grave. Lo que hace es blanquear la dictadura. En su momento, pedí a Casado que retirara esas palabras o que se desmarcara, no lo hizo, quedó manchado él y su partido de esas declaraciones tan graves que, en el fondo, difuminan la frontera entre Vox y el PP.

Pensaba que Vox cumpliría la función de los nostálgicos del Franquismo y que el PP se desengancharía de su pasado franquista. Es evidente que el PP tiene este pasado, fue fundado por siete ministros de Franco, los siete magníficos. El PP ha perdido otra oportunidad para romper amarras con su pasado franquista. Se está disputando ese espacio ideológico de los nostálgicos del Franquismo con Vox, si no, no entiendo esta estrategia de asumir este marco mental franquista.

- ¿Qué supone que la Fiscalía del Tribunal Supremo haya dado el paso a investigar la supuesta corrupción del rey emérito?

- En las monarquías parlamentarias el monarca no hace más que lo que le dice el Gobierno. El problema son las actividades de Juan Carlos I que no tenían que ver con la Jefatura del Estado, como es este caso, el de las comisiones de La Meca. Ahí no está actuando en el ejercicio de sus funciones. El rey no es responsable de sus actos mientras está en sus funciones, pues esos actos están refrendados y las personas que los han refrendados son las responsables. El rey no manda. Pero en los actos privados, él sí que es responsable.

Por otro lado, tampoco es eterna la inviolabilidad. Si abdica, no hay motivo para no atribuirle los efectos de los actos que haya realizado. Por esto, es una gran victoria de la democracia y la transparencia que se le puedan rendir cuentas al rey. Esto pone sobre la mesa el debate de fondo de la monarquía y sus límites.

- ¿Hasta dónde cree que podrá llegar la comisión de la reconstrucción en el Congreso?

"No hay una normalidad a la que regresar cuando esta nos ha traído hasta aquí"

- La comisión se constituye para plantear las bases sobre las cuales tiene que pivotar la fase de reconstrucción en la que pronto vamos a entrar. Hemos visto una derecha con poca voluntad de llegar a acuerdos, va a ser difícil llegar a consensos. El grado de crispación y de lucha partidista hace que sea previsible que, si la pandemia debería haber sido un momento de consenso y se ha impuesto la confrontación, será más difícil que se consiga un acuerdo en esta fase a la que llegamos cuando salgamos del estado de alarma.

Hay lecciones que sí hemos aprendido. Los recortes, la precarización de los servicios públicos y las privatizaciones nos han debilitado para salir adelante en la crisis. Esto es un consenso, otro es que las soluciones individuales no son la alternativa, somos más fuertes cooperando que compitiendo, tras cuarenta años de mantra de que la sociedad no existe. Por otro lado, el momento de la verdad nos ha demostrado que hacía falta capacidad de producir respiradores, una industria. El país de propietarios se ha demostrado que es un país de bajo valor añadido. Todo esto nos debe hacer reflexionar sobre que no podemos volver a la normalidad de antes. No hay una normalidad a la que regresar cuando esta nos ha traído hasta aquí.

Una crisis permite ver los aspectos deficientes de la normalidad. Cualquier crisis muestra verdades que antes no veíamos. Ahora se pone en evidencia el peligro ecológico. Lo que nos ha pasado tiene que ver con ciertos equilibrios que se han roto, como la pérdida de biodiversidad que elimina barreras entre especies portadoras de virus y los humanos. El principal peligro al que nos enfrentamos es considerar al coronavirus un elemento aislado sin cuestionar el contexto. La industrialización capitalista del ciclo alimentario, la producción agropecuaria, la ganadería industrial en manos de coorporaciones que solo miran el beneficio y no por los costes epidemiológicos y ecológicos. Se ha visto que cuando se rompen las barreras de protección, pasan este tipo de cosas. La biodiversidad es un elemento clave para la superviviencia del género humano.

Los negacionistas niegan el cambio climático y la pandemia. Lo cierto es que muere más gente por la polución que por la pandemia, eso sí, más lentamente y no colapsan los hospitales. El riesgo de colapso es real. El mundo post-covid inaugura una nueva era en la que hay que tomar consciencia del desafío que supone para la humanidad el cambio climático. El mundo al que vamos no será igual que del que venimos. La cuestión es en qué dirección irá, se puede parecer curiosamente al de ayer, pero también tenemos una oportunidad para cambiar muchas cosas, para constituirnos como humanidad. Es una oportunidad para sentar las bases de una nueva humanidad.

- ¿Cómo valora este juego del Gobierno de intentar pactar ahora con ERC, ahora con Ciudadanos?

"Somos incompatibles con Ciudadanos"

- Creo que ha habido una confusión, sobre todo por parte de ERC. El estado de alarma tiene una finalidad, dar una respuesta a una emergencia sobrevenida. Es un caso extremo, la pandemia de covid-19. Creo que cuando se constituye una mayoría parlamentaria, como la de la investidura, es para hacer política. Hay una confusión: si la mayoría de la investidura se hace en torno a un programa y acuerdos con el Gobierno, lo lógico es que esa mayoría se mantenga durante este obstáculo sobrevenido para el cumplimiento del programa. Si llega un virus que amenaza la propia supervivencia de la sociedad, es obvio que lo primero es hacer todo lo que sea para parar la propagación del virus. Para eso era necesario el estado de alarma.

Lo lógico habría sido que la misma mayoría acordara las normas de aplicación durante el estado de alarma. Se puede entender que el resto de partidos intente aprovechar la situación para derribar al Gobierno, aunque no pase en otros países de Europa, lo que no se entiende es que partidos de la mayoría de la investidura se planteen romper durante el estado de alarma. Es verdad que había alternativas, pero se tienen que construir para que en el futuro no se tenga que volver ir al estado de alarma. Los mismos que dicen que no es necesario el estado de alarma habrían acudido a los tribunales contra el Gobierno por no haber declarado el estado de alarma.

Lamento que ERC haya planteado la declaración del estado de alarma como una cuestión de confianza que el presidente del Gobierno se tiene que trabajar. Así no se puede gobernar. ERC ha conseguido desdibujarse como opción política y dar una oportunidad a Ciudadanos para poner en valor sus diez escaños. Ciudadanos ha demostrado que lo que se estaba votando era el estado de alarma y no una investidura, que supone decir sí a salvar vidas y no al Gobierno. ERC ha dejado un hueco para que el PSOE busque apoyos de Ciudadanos.

Creo que es coyuntural, que pronto volveremos a tener más coincidencias con ERC y será más fácil recomponer el bloque de la investidura, de progreso y plurinacional, que es la que puede mantener el Gobierno. No hay otra alternativa, somos incompatibles con Ciudadanos. No tenemos nada en común. Solo hemos tenido en común que somos humanos y hemos entendido la necesidad de actuar en esta pandemia. Lamento que ERC se dejara llevar por la competición con JxCat en vista a las elecciones catalanas. Eso condiciona demasiado a ERC, el clima político en Catalunya, y su relación con su socio de gobierno.

- La pandemia ha paralizado la mesa de diálogo entre Gobierno y Govern de la Generalitat. ¿Cuándo ha de retomarse para En Comú Podem?

"Se equivocan quienes creen que las tensiones territoriales van a desaparecer por la pandemia"

- Se equivocan quienes creen que las tensiones territoriales van a desaparecer por la pandemia. Es probable que vuelvan a emerger con más fuerza incluso. Esto tiene que ver con un problema estructural que requiere una mesa de diálogo como la que se constituyó antes de la pandemia. Es verdad que a esa mesa de diálogo le han surgido dos elementos distorsionadores. El primero, el de unas posibles elecciones en Catalunya, que dificultan que haya un clima de honestidad suficiente para poder avanzar. Los actores estarán con mentalidad electoral y, seguramente, JxCat querrá dinamitar esa mesa de diálogo. Torra defiende el cuanto peor mejor y creo que quiere que su carta de presentación para las elecciones sea el fracaso de la mesa de diálogo. Además, el Govern es provisional. Las decisiones que se tomen en una mesa de diálogo son relativas. Igual no hay el mismo Gobierno en la Generalitat dentro de unos meses.

Por otro lado, el grado de crispación abierto por la extrema derecha y la derecha extrema en el resto del Estado, con las llamadas al ejército constantes, hacen que el clima no sea muy favorable. Creo que tenemos que intentar abstraernos de ese ruido, no acobardarnos. Ya sabíamos desde el inicio de la legislatura que pasaría esto, lo teníamos claro. Esa dureza y crispación no van a bajar. No podemos vacilar, no tenemos que ponernos en una posición defensiva, no tenemos que renunciar a ningún elemento de nuestra hoja de ruta.


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1 Comment
  1. Julio Loras Zaera says

    Hablando en plata,lo que urge es una depuración a fondo.

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