Maribel Mora: “En estas primarias se elige entre centralismo y plurinacionalidad”

  • Entrevista a la portavoz adjunta de Unidos Podemos en el Senado
  • Maribel Mora es la número tres de la lista de Teresa Rodríguez por Sevilla en las primarias de Podemos Andalucía

Sube la temperatura. La interna de Podemos ya nos ha acostumbrado a que, cuando hay debate interno, las posturas parezcan irreconciliables, aunque después baje, de nuevo, la tensión. Las diferencias entre las diferentes familias de la formación morada son evidentes y, cada cierto tiempo, salen a relucir. En este caso, las primarias que se están celebrando en Podemos Andalucía para elegir candidatura de cara a las próximas elecciones andaluzas han llegado ya a un nivel de ruido bastante considerable. La batalla se da, principalmente, en dos ejes. Por un lado, en el eje principal, centralismo-descentralización o Madrid-Andalucía; por otro en el eje pablismo-anticapitalistas y errejonismo

Teresa Rodríguez pretende liderar la candidatura y el sector anticapitalista, hasta ahora muy mayoritario en la formación en Andalucía, cierra filas con ella. También buena parte del errejonismo andaluz. Su proyecto: autonomía con respecto a Madrid, a la dirección estatal; una posición muy diferenciada con el PSOE de Susana Díaz por la izquierda; una confluencia con la IU de Antonio Maíllo que logre aunar a amplios sectores del andalucismo de izquierdas a través de un proceso participativo mediante unas primarias conjuntas que se celebrarían a lo largo del verano, como muy tarde en septiembre. Las elecciones se prevén para octubre o noviembre.

Por otro lado, la candidatura Defender Podemos Andalucía, liderada por la diputada en el Congreso, Isabel Franco, acusa a Rodríguez de querer formar un partido nuevo, algo que ya ha desmentido la propia Rodríguez y el propio Maíllo. La dirección estatal, con el secretario de Organización, Pablo Echenique, como cabeza más visible, no quiere la celebración de esas segundas primarias de la confluencia, es partidario de que las direcciones de las organizaciones elijan los puestos de sus candidatos en las listas. La aparición en un lugar preferencial de la marca Podemos en la papeleta es otro punto de discusión. La líder andaluza ya ha dicho que aparecerá el nombre Podemos, aunque la marca electoral no sea Unidas Podemos Izquierda Unida Equo, tal y como se ha acordado en el acuerdo marco estatal. Las acusaciones van y vienen.

En cuartopoder.es, ampliamos la mirada y aprovechamos estas primarias para conocer, en boca de personas integrantes de las dos principales candidaturas, cuáles son algunos de los principales problemas de Andalucía. Si ya entrevistamos la semana pasada a las dos cabezas de listas de las principales candidaturas, Teresa Rodríguez e Isabel Franco, esta semana entrevistamos dos personas de relevancia por su compromiso y activismo social. Mañana cerraremos la serie de entrevistas con el diputado en el Congreso y luchador jornalero, Diego Cañamero.

Hoy, entrevistamos a Maribel Mora (Huelva, 1971), portavoz adjunta de Unidos Podemos en el Senado y número tres de la lista por Sevilla de Teresa Rodríguez en estas primarias. Mora es investigadora en Derecho Penal y ha sido integrante, desde el año 1995, de la importante Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), organización de la que fue coordinadora durante seis años. Hablamos con ella de dos temas que controla especialmente, cárceles e inmigración, buena parte de su extensa labor como parlamentaria ha versado sobre estos. Además, claro, del embrollo de las primarias andaluzas.

— Hace poco visitó el llamado “centro de primera acogida” de inmigrantes de Motril. ¿Qué situación encontró?

“Los centros de primera acogida a inmigrantes son prisiones”

— Yo soy, además de portavoz adjunta de Unidos Podemos en el Senado, la portavoz de Interior en el Senado y de la Comisión Mixta de Relaciones con el Defensor del Pueblo. Gran parte del trabajo que realizo es de inmigración y prisiones. Hago visitas habituales a la Frontera Sur, a la costa andaluza, Ceuta y Melilla, para conocer la situación de las porteadoras, de los CETI… Andalucía es la zona de más llegadas por mar, somos la tercera entrada en magnitud de la UE. El año pasado se triplicaron las entradas y se sabía que, al haber un acuerdo entre Libia e Italia, mucha más gente entraría por esta vía. Se sabía que esto iba a pasar, el año pasado había una falta total de medios y para este año ha habido, otra vez, una improvisación y una falta de previsión enorme. La situación es muy preocupante.

Hay llegadas continuas a las costas andaluzas y todos los centros de primera acogida son denunciados por el Defensor del Pueblo como indignos para la acogida, son prisiones. Lo que yo vi en Motril es una extensión de los calabozos de la Comisaría de la Policía Nacional, son calabozos infectos, una barbaridad. Estaban hacinados, con las colchonetas en el suelo, sin espacio para moverse, mujeres con sus bebés… Se te ponen los pelos de punta, es algo inmoral e indigno. El Defensor del Pueblo pidió en febrero el cierre de ese centro por no cumplir requisitos. El nuevo ministro, Marlaska, ha anunciado un nuevo centro de acogida que es un nuevo centro de detención.

Todas las ONG denuncian que este sistema impide desarrollar los protocolos para detectar personas vulnerables, las víctimas de trata y menores no acompañados. Después, cuando los ponen en libertad, los recursos de acogida están tan desbordados que muchas personas migrantes se quedan en la calle, sin hablar el idioma, sin saber donde están. Es gente a la que se ha rescatado de la patera, de naufragios… Las ONG intentan conciliar con ellos, si quieren llegar a Francia se les acerca a la frontera. Esto es competencia del Ministerio del Interior, pero la Junta de Andalucía no destina recursos suficientes para ayudar a la acogida.

— A muchas de estas personas les espera el CIE…

“Los CIE de Algeciras y Tarifa se caen a pedazos”

— Después, a muchas personas de estas se les envía a los CIE, efectivamente. Los de Algeciras y Tarifa se caen a pedazos, ya hemos pedido su cierre varias veces. El de Algeciras era una cárcel que se cerró por riesgo de derrumbe y a los tres años se abrió como CIE, no tiene planes de emergencia, Interior mantiene estos centros sin garantizar su seguridad. Estas personas migrantes pasan por una privación de libertad, la mayoría vienen de países que no permiten su expulsión, y después se ponen en libertad. Esta gente debería estar en libertad desde el principio y se deberían destinar recursos de acogida humanitaria desde el primer momento.

— En muchos medios escuchamos que estamos ante una crisis migratorias en las costas andaluzas sin igual. ¿Es así? ¿Está ocurriendo este año algo excepcional?

— Este mensaje es peligroso, no es así. Se está repitiendo lo que venimos viviendo desde los años 90. La inmigración se va acentuando, pero depende de según haya conflictos en otros países, comos los casos de Libia y Siria. Lo que provoca la llegada a España es el cierre de otra vía de entrada a Europa. Cuando se cierra una vía de entrada, se abre otra, los migrantes, que huyen de guerras, masacres, torturas o hambre, no van a dejar de venir. De hecho, hacemos acuerdos para externalizar las fronteras con Turquía, Libia o Marruecos, países que torturan y no respetan los derechos humanos, por lo que vienen por aquí, por esta vía. Marruecos ha cerrado la entrada por Ceuta y Melilla y a la gente lo único que le queda es tirarse al mar. Eso pasa desde hace muchos años.

— Frente a esta externalización de las fronteras, ¿qué propone?

“Sin vías seguras, a la gente sólo le queda tirarse al mar”

— Vías legales y seguras de entrada a Europa. Que se desarrolle la Ley de Asilo, que la gente pueda solicitar asilo en los consulados en sus países de origen, eso no se está haciendo por una decisión política. Si cerramos vías seguras, a la gente lo único que le queda es tirarse al mar. La ayuda a la cooperación al desarrollo se condiciona a la seguridad y el control de los flujos migratorios, en vez de destinar dinero al desarrollo de los países de origen para que sus habitantes no tengan que huir de ellos.

— Usted también ha trabajado desde la APDHA y como portavoz de Interior en el Senado la cuestión de las prisiones españolas. ¿Cuál es la situación de estas en materia de derechos humanos?

— Las prisiones son el mayor agujero negro en la violación de derechos humanos en el Estado español. Son una institución muy desconocida y opaca, es muy difícil conseguir información, la sociedad civil tiene muchas restricciones para entrar. Incluso a representantes públicos nos ponen muchas pegas para hacer visitas, y eso que tenemos la función institucional de control de la administración como cargo público. Se vulneran los derechos humanos.

La Constitución da una función de reinserción a las penas privativas de libertad, pero la verdad es que el modelo que tenemos es absolutamente seguritario, no apuesta por la reinserción. El perfil de las personas que están en prisión, en la mayoría de los casos, es de gente proveniente de la pobreza, barriadas empobrecidas y periféricas. Además, hay un altísimo porcentaje de personas con enfermedades mentales, un 40% con trastornos mentales y de la personalidad, un 20% de personas con hepatitis C. Una de las mayores vulneraciones de derechos humanos en prisiones es la falta de asistencia sanitaria.

— ¿Por qué?

“Vivimos un punitivismo sin recursos ni voluntad de reinsertar”

— Desde el año 2004, se tendría que haber transferido la asistencia sanitaria a las comunidades autónomas. Dentro de prisiones, hay médicos, funcionarios de prisiones, de atención primaria, las especialidades las atienden las comunidades, pero toda la Sanidad se tendría que haber transferido. Hay un problema enorme porque el PP ha vaciado el presupuesto en asistencia sanitaria y las plantillas se han vaciado, no se cubren las bajas, ha habido casos de prisiones donde sólo había un médico, los médicos no pueden hacer seguimiento de enfermedades crónicas y sólo cubren las urgencias, cuando es una población sobrerreprestada en enfermedades crónicas… La prescripción de los medicamentos las tienen que dar para varios días, por lo que se trapichea más con los medicamentos…

En Andalucía, el mes pasado murieron tres personas por sobredosis de metadona. Es un problema muy grande, y no es culpa de los médicos que están manteniendo la sanidad de las prisiones cada vez con menos recursos. Las personas drogodependientes, en prisión, son cerca del 80%, no se cubren los tratamientos. No hay un modelo reinsertador y cada vez escuchamos más medidas populistas que pretenden aumentar las penas, vivimos un punitivismo sin recursos y sin voluntad de reinsertar.

Por otro lado, el mecanismo de prevención de la tortura depende del Defensor del Pueblo y ha hecho muchas visitas de control y recomendaciones que no se tienen en cuenta por Instituciones Penitenciarias. Este año, la Coordinadora de Prevención de la Tortura recogió 58 casos de maltrato y tortura en prisiones, es muy alarmante.

— Esta semana presentaban una iniciativa en el Senado en relación con los menores cuyas madres están en prisión…

— Dentro de prisiones pueden convivir las madres con sus bebés hasta los tres años. Cuando cumplen esta edad,después de haber nacido y convivido con su madre dentro, tienen que salir de ahí. Es una situación muy cruel, porque el apego lo ha construido con su madre, pero, a partir de ese día, el niño o la niña pasa a tener una relación con su madre con un régimen de visitas muy parecido al de los adultos. Dos visitas a la semana de 20 minutos en un locutorio con un cristal y un interfono de por medio. Una visita vis a vis familiar máxima de tres horas y, si es menor de diez años, tienen un vis a vis de convivencia de, como mucho, 6 horas cada tres meses.

Es decir, después de cumplir tres años, sólo verán a su mamá a través de un cristal, básicamente, eso no lo puede entender un niño. Hemos presentado una proposición de ley para obligar a que el desarrollo reglamentario especifique que los menores hasta 14 años no puedan ver a sus padres a través de barreras físicas, que tengan un entorno amable para los menores durante las visitas, sin rejas, que tengan juguetes… Esto también está relacionado con la reinserción de la persona presa, es fundamental que no pierda el contacto con el entorno al que va a volver. La reinserción es fundamental para que la persona presa, cuando vuelva a la sociedad, pueda reintegrarse en su entorno.

— Usted fue el primer cargo público de Podemos a nivel estatal, senadora por designación autonómica de Andalucía. Siempre está el debate sobre la utilidad del Senado. ¿Cuál es su opinión sobre la utilidad de esta Cámara, debería reformularse su función?

“En la práctica, el Senado hace lo mismo que el Congreso”

— El Senado es una Cámara de segunda lectura y en la práctica hace lo mismo que el Congreso. Las funciones que tiene de control al Gobierno son las mismas. No tiene sentido actualmente. Creo que debería ser una cámara de representación territorial, pero no lo es. No hay ninguna representación territorial ni que se le parezca. Además, hay una mayoría absoluta del PP, cuando no tienen ni el 30% de los votos, por la ley electoral injusta. Por eso, el PP bloquea continuamente las iniciativas de la oposición, esto es un continuo. Mi opinión es que vivimos la crisis territorial más grande los últimos 40 años, sería urgente reformar el Senado para ayudar a solucionarla o, si no, eliminarlo. Creo en la plurinacionalidad del Estado y creo que esta Cámara debería servir para representar a las distintas naciones.

— Usted participa en las primarias de Podemos Andalucía en el equipo de Teresa Rodríguez. Aún así, me cuesta ubicarle en una familia de Podemos. Portavoz adjunta en el Senado con Ramón Espinar, pablista; en las primarias de Rodríguez, anticapitalista; con proximidad a ciertos sectores del errejonismo… ¿Cree que este debate interno entre familias se magnifica demasiado en Podemos?

“Se magnifica mucho el debate interno en Podemos”

— Se magnifica mucho el debate interno en Podemos. Cuando me eligieron para el Senado, pasé por unas primarias y recibí el apoyo de todas las sensibilidades, yo venía del activismo social. He trabajado con compañeros de todas las sensibilidades, es un proyecto en el que creo, Podemos y, concretamente, Podemos Andalucía. A mí me parece que es positivo que hayan sensibilidades y debate, pero en muchas ocasiones hay un exceso de ruido. Vengo del activismo social y en ningún colectivo veo bloques monolíticos, me gusta el debate.

Sí es cierto que, aunque no soy anticapitalista, tengo una gran afinidad con Teresa Rodríguez. Formo parte de la ejecutiva andaluza, que es plural también. Para mí, ella se deja la piel y el alma por defender tanto Podemos como Andalucía, siempre ha hecho un esfuerzo muy grande por construir espacios que sumen a todas las sensibilidades. Yo, que trabajo con ella en el día a día, lo veo. Es la mejor persona para desbancar a Susana Díaz del Gobierno. Estas personas que están lanzando en estas primarias ataques contra ella, parece que no conocen la realidad que se vive en Andalucía, parecen argumentarios lanzados desde Madrid para enturbiar estas primarias, son ataques que no son reales y se están retratando.

— ¿Cree que hay una tendencia desde la dirección estatal de controlar los territorios? ¿Considera que Podemos Andalucía debería tener una mayor autonomía?

“Creo que Podemos tiene tics centralistas”

— Podemos defiende un país plurinacional. Entiendo que tiene que ser coherente y respetar la voluntad de las personas que formamos parte de Podemos en cada una de las naciones y nacionalidades históricas de España. Andalucía es una nación o nacionalidad histórica. En nuestra última asamblea andaluza, todas las candidaturas pedían mayor autonomía, cuando no una federación. Esos son los documentos políticos que tenemos en vigor ahora, los que ganaron de manera muy mayoritaria.

Creo que Podemos tiene tics centralistas y tiene que permitir que Andalucía tenga más autonomía. Si quieres un cambio progresista en España no se puede hacer sin Andalucía, Andalucía no se puede ganar desde Madrid, eso no se entiende. Estas primarias son un plesbicito entre un modelo centralista de partido y plurinacional. No podemos pedir más competencias para Andalucía y negarle a Podemos Andalucía más autonomía y competencias.

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