Política y vida: cómo conciliar y feminizar la política

  • Domènech dejaba la política por "agotamiento político y personal", Colau criticó la "política que trincha personas"
  • Hablamos con distintos representantes de la 'nueva política' para saber cómo concilian sus vidas con su labor

El pasado 4 de septiembre, Xavier Domènech daba la sorpresa al anunciar que dimitía de sus cargos como coordinador general de Catalunya En Comú, secretario general de Podem Catalunya y presidente del grupo en el Parlament. Entre los motivos que destacaba al realizar este anuncio, estaba el de “agotamiento personal y político”. Ada Colau reaccionaba pronto para mostrarle el agradecimiento por todo el trabajo realizado y su tristeza por la decisión de su compañero, en su comunicado difundido por redes, arremetía contra “la política que trincha personas”.

En cuartopoder.es, nos preguntamos por los ritmos de la política, por si estos permiten a personas no “profesionalizadas” en ella compaginar sus vidas personales y activismos con desempeñar cargos orgánicos o públicos, por la ya manida expresión de la “feminización de la política”. En definitiva, hablamos con distintos activistas que, en los años posteriores al 15-M, dieron el paso a lo que se le llamó como “nueva política”. Conversamos sobre si les es posible compaginar sus cargos en organismos públicos o partidos con la conciliación familiar, personal, activismo y con el ocio. ¿Están hechas las instituciones para las personas “normales”?

Para ello, hemos hablado con Sol Sánchez, coportavoz de IU Madrid, quien asegura que “los ritmos que establece la política no son compatibles con la conciliación familiar y el ocio”. También considera que, hasta el momento, “no se ha conseguido avanzar en la feminización de la política”. Critica los ritmos que establece la política hoy en día, a golpe de televisión y de redes sociales. “Creo que, en los últimos tres años, el domingo de la semana pasada fue la primera vez que no fui a una concentración explicando que tengo programada una comida familiar con mis hijas”, pone como ejemplo la dirigente madrileña de IU.

El concejal de Ahora Madrid, Guillermo Zapata, responde, al respecto: “Vivimos una situación paradójica, es cierto que es muy difícil compatibilizar conciliación, tiempo libre, etc, el trabajo es estresante, muchas veces abordas cosas que no tienes herramientas para resolverlas y eso es muy frustrante, especialmente cuando tenemos niveles de compromiso altos”. Pero, también asegura que “aún con las limitaciones de salario de los códigos éticos de las fuerzas políticas, formar parte de la institución es ya un trabajo de los que entenderíamos como estable, en un contexto de mucha precariedad. Entonces, es raro quejarse de ritmos cuando vivimos en un país dónde sigue habiendo desahucios, paro, precariedad”.

Sobre la feminización de la política, considera que “es un camino en el que mandan nuestras compañeras y que empieza a vislumbrarse, aunque sigue primando la lógica amigo-enemigo frente a la de cooperación, el narcisismo… Valores tradicionalmente asociados a los hombres”. “Hay también algo que discutir sobre la forma en la que se han construido los procesos primarios o las deliberaciones internas. Las primarias son el elemento de mayor apertura y democracia interna en el que hemos avanzado, pero también es cierto que implican mucha polarización interna a partir de diferencias que muchas veces son mínimas y que tienen que exagerarse. Esto es duro y deja marcas que son mucho más de lógicas de competición y espectáculo que de nueva política”, critica.

Frente a esto, Zapata reconoce que hay que hacer “mucho trabajo, que es casi psicológico, de relativizar, de separar, de conquistar tiempos propios, de ponerme ciertas normas para que el trabajo no te absorba por completo”, y añade: “Es necesario también tener tiempos colectivos, de estar juntos como organizaciones, introducir dinámicas un poco vivenciales“. “Sobre todo, tenemos que avanzar en construir herramientas que tiendan más a generar ecosistemas políticos, con diversas herramientas que cooperan, que reducir toda la política a, digamos, los y las concejales o los cargos”, reflexiona, añadiendo: “Hemos de favorecer las lógicas de equipo”.

Farré: “La institución está pensada para personas que no cuidan y que son cuidadas” 

Sònia Farré es diputada de En Comú Podem en el Congreso. “El ritmo de la política institucional y la conciliación familiar o personal no son compatibles. La institución está pensada para absorberte, de hecho, está pensada para personas que no cuidan –si acaso que son cuidadas-, las que responden al patrón de persona autónoma que no necesita de nadie más que de ella misma”, valora, añadiendo: “También es importante que, una vez entras en la institución, seas capaz de mantener tu entorno social previo para mantener el contacto con la realidad de la que provienes; una de las cosas que impactan de las instituciones, o al menos en la que yo estoy, es lo alejados que están algunos de las personas sobre las que legislan”.

“Se ha avanzado en la feminización de la política en algunos aspectos, pero falta mucho para ello. Hay mayor concienciación -en mi espacio político- y ponemos mucho énfasis y esfuerzo en temas como la paridad o en trabajar de manera más colectiva e intentar marcarnos ritmos que permitan la conciliación, pero también la toma de decisiones más colegiada”, relata Farré, que considera que “feminizar la política va mucho más allá y queda mucho trabajo por hacer en las maneras de trabajar, en la conformación de los equipos, en los ritmos que nos autoimponemos, el reparto de cargas y responsabilidades”. Y pone otra tarea pendiente: “Visibilizar y valorizar cuidados, trabajar la economía incluyendo también los ámbitos no productivos y poniendo en el centro que todas las personas somos interdependientes y vulnerables a lo largo de nuestras vidas”.

Pérez: “Hacer políticas feministas pasa por hacer compatible la vida familiar y laboral”

Laura Pérez es edil de Barcelona En Comú, responsable de Feminismos en este Ayuntamiento, y también secretaria general de Podem Barcelona. “La política, tal y como la hemos entendido hasta ahora, es una actividad que, si no pones algunos límites, fagocita poco a poco tus prioridades vitales y va excluyendo, sin darte cuenta, a las personas que en el día a día no están dentro o ni se mueven en sus límites, aísla, y la familia es el primer espacio de choque”, explica Pérez, que considera que “hacer políticas feministas pasa por hacer compatible, en primera instancia, la vida familiar y laboral”. “Cuando intentamos poner unos límites a las reuniones o encuentros, especialmente en las tardes, cuando establecemos espacios de cuidados para que las madres y los padres puedan venir a participar junto a sus hijos, estamos haciendo pequeños pasos, pero determinantes, para mejorar la conciliación familiar”, reflexiona la concejala barcelonesa.

Aún así, reconoce, sobre la feminización de la política conseguida hasta ahora, que “en conciliación, los avances han sido escasos”. “Donde sí se ha avanzado, es en poner esta pregunta en la agenda política, en visibilizar que se tienen que producir cambios”, opina la líder de Podemos en Barcelona, quien asegura que “estar en política no debería significar tener que renunciar a nuestro tiempo de ocio y familiar”. Pérez, para combatir esto propone algunas medidas: “Que en grandes municipios se puedan doblar número concejales para un mismo cargo, siempre y cuando no se llegue a cubrir con los concejales el mínimo requerido para cubrir distritos y áreas; se deben consensuar con la ciudadanía los horarios de las audiencias y consejos…”.

Hay ciudades, como Londres o Ámsterdam, que tienen un alcalde de la noche”, añade Pérez, quien recuerda que la dificultad de conciliar fue más dura cuando se divorció, a mitad del actual mandato en el Ayuntamiento, y pasó a ser una familia monomarental. “Asumir toda la responsabilidad doméstica me resultaba imposible. Me levantaba muy temprano y me acostaba muy tarde, y hubiera tenido que renunciar si no hubiera sido por el apoyo de mis padres. No puedes asumir 14 horas de política institucional diarias cada día de la semana, limpiar la casa, cocinar, comprar… Es imposible”, recuerda. “Tenemos que hacer una reflexión en profundidad sobre la marcha de Xavi Domènech y ver de qué manera podemos conseguir liderazgos y una militancia más sostenibles con la vida”, concluye.

Vera: “Queda mucho por feminizar en la política”

También hablamos con Noelia Vera, portavoz de la Ejecutiva Estatal de Podemos y diputada en el Congreso. “La conciliación familiar y personal es cada vez más difícil de alcanzar, pertenezcas al sector laboral que pertenezcas, las reformas laborales han atacado directamente a nuestro derecho a la vida y a la felicidad”, considera. “Si eres mujer, tendrás que compatibilizar tu vida laboral no sólo con el cuidado de tus hijos, también con el mantenimiento del hogar o el cuidado a terceros”, prosigue Vera, recordando que esta es una situación general, no sólo en la política

“No se nos puede olvidar jamás que estamos aquí para dejarnos la piel y conseguir políticas públicas de cambio, y, aunque sea difícil, hay que priorizar lo que vinimos a hacer aquí, que es cumplir con una estricta vocación de servicio público“, añade, considerando que esto no debería ser incompatible con la conciliación. “Conciliar y vivir es un derecho, y no nos han entrenado para ser políticos de hojalata. Nuestras vidas han dado un giro de 180 grados desde que llegamos al Congreso, y es verdad que nuestro tiempo libre es mucho más limitado que antes, sea para conciliar, descansar o divertirnos”, valora Vera.

También considera esta portavoz estatal de Podemos que “queda mucho por feminizar en la política” y pone como ejemplos: “Llegar a una asamblea, en cualquier pueblo rural, y verla llenas de mujeres que ahora están ausentes porque son ellas quienes dedican su tiempo a los cuidados familiares; queda subirse a una tribuna o ir a un plató de televisión a debatir y que te juzguen por sus ideas políticas, no por cómo gesticulas, cómo es tu acento, cómo es tu pelo o qué talla de sujetador usas; dejar de recibir comentarios en redes sociales respondiéndote a una idea política que no les gusta con un ‘puta malfollada’…”.

“No obstante creo que sí estamos feminizando la política, y la sociedad entera”, pone un grano de optimismo Vera, recordando: “Lo demostramos todas el 8 de marzo; lo demostraremos si conseguimos sacar adelante nuestra ley para igualar los permisos de maternidad y paternidad a 16 semanas de forma intrasferible y remunerados al cien por cien, ya habremos avanzado todo un mundo; si conseguimos que se acabe la brecha salarial como ya hemos propuesto, también”. “Si con el empuje y el protagonismo incansable en todo esto de los colectivos feministas conseguimos políticas reales contra la violencia machista o las libertades sexuales, habremos avanzado dos mundos más; la política se está feminizando porque el país entero lo está haciendo gracias al empuje de tantas mujeres que están haciendo historia en la calle”, concluye.

Fernández Rubiño: “El Telegram, redes sociales y conexión continua borran las fronteras entre trabajo y ocio”

Por último, hablamos con Eduardo Fernández Rubiño, diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid, quien cree que “la política impone unas condiciones difícilmente compatibles con la familia o con otras dimensiones vitales” y que, con motivo de esto, la política “expulsa a mucha gente y transforma a los que se quedan a peor”. “La predisposición a invadir cualquier tiempo de descanso, las noches, los fines de semana, los festivos, te coloca en mejores condiciones de competir con el resto”, advierte, sobre las condiciones de la política, considerando que esto es “incompatible con los cuidados más elementales, que expulsa, en muchas ocasiones, a las mujeres porque el heteropatriarcado hace que estos sigan recayendo fundamentalmente sobre ellas”.

También se refiere Fernández Rubiño al contexto tecnológico. “El Telegram, las redes sociales y la conexión continua han contribuido también a borrar esas fronteras entre trabajo y espacios de ocio y cuidados”, advierte, y prosigue: “La única forma de lograr esa parte de la feminización de la política pasa por asumir la responsabilidad de autoimponernos límites claros, especialmente de forma colectiva, como organizaciones, pero también de forma personal”. “Ha habido épocas largas en toda mi trayectoria en Podemos en las que yo me he dejado llevar por esto, especialmente el primer año y medio, y ha habido ocasiones en que amigos y familiares me han tenido que llamar la atención”, recuerda. Y es que, este diputado considera que “conforme te metes en la espiral, menos percibes que estás dejando de lado cosas importantes, o que tu vida entera está girando en torno a esa dinámica”.

Cuando tienes a alguien cercano enfermo, como me sucedió el año pasado a mí, puede ser muy complicado de gestionar. Pero, ¿quién no tiene a alguien enfermo alguna vez? La cuestión es si tenemos los apoyos colectivos y el contexto para poder hacer frente a esto con tranquilidad”, añade y continúa: “Las últimas asignaturas que tenía pendientes de mi carrera fue una odisea sacármelas, porque los horarios irregulares de la política me impedían estudiar de forma sistemática y concentrarme, pude rematarlo todo en unas vacaciones”.

“No quiero que se me entienda mal. Hay trabajos extremadamente precarios donde la gente sufre condiciones muy duras y la política no es, para nada, un ejemplo de eso. De hecho, por eso nosotros limitamos sueldos que nos parecen exageradamente privilegiados”, aclara el de Podemos, que añade: “Pero la forma en que funciona, exige profesionales habituados a lidiar con una forma de funcionamiento muy destructiva y absorbente y todo te arrastra a eso”. “Y eso empeora nuestra democracia porque transforma a quien pone un pie ahí dentro e intenta sobrevivir”, concluye.

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