Raúl Camargo: “La dirección de Podemos tiene que aclarar si opina como Monedero”

  • Entrevista con uno de los portavoces estatales de Anticapitalistas y diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid
  • Considera que la dirección de Podemos deja fuera a las demás corrientes

Los malos resultados de las izquierdas en Andalucía y, sobre todo, la irrupción con fuerza en el Parlamento andaluz de la ultraderecha de Vox han hecho tambalearse el tablero político estatal. Las internas de PSOE y Unidos Podemos se mueven. El que fuera integrante de la dirección de Podemos, Juan Carlos Monedero, ha llegado a sugerir en un artículo la dimisión de Teresa Rodríguez, la secretaria general de Podemos Andalucía.

Mientras, Podemos continúa con sus primarias. Una vez presentadas las precandidaturas, las corrientes errejonista y anticapitalista quedarían fuera de las listas para las próximas elecciones generales de Podemos. Muchos de los actuales diputados quedan fuera del proyecto de la próxima legislatura a meses de que se celebren las elecciones. En este contexto, hablamos con Raúl Camargo (Madrid, 1978), uno de los portavoces estatales de Anticapitalistas y diputado de Podemos en la Comunidad de Madrid.

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— ¿Cómo valora los resultados de Andalucía, teniendo en cuenta que Anticapitalistas tiene mucha presencia en Podemos en este territorio?

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“Los resultados de Andalucía no se pueden achacar a la estrategia de campaña”

— Lo hemos vivido con decepción y pena, pero hay que analizar las causas de esta bajada. Hay que hacer autocrítica y se hará, pero entendemos que las elecciones han tenido una clave nacional y que, en esa clave, se viene demostrando que Podemos y el bloque del cambio va a hacia abajo. El resultado no es bueno, pero se mantienen 17 diputados, se pierden tres si sumamos a Podemos e IU en las pasadas, pero en un momento muy complicado. En todo caso, es un resultado que, sin ser bueno, no se puede comparar con la hecatombe del PSOE.

La situación que se abre en Andalucía nos debería llevar a una reflexión profunda en todo el bloque del cambio. Todo el mundo puede hacer críticas, obviamente, pero estamos convencidos de que los resultados de Andalucía no se pueden achacar a la estrategia de campaña, sino a algo más profundo que es lo que explica que una fuerza como Vox haya irrumpido con ese caudal de votos y ese porcentaje. Las andaluzas han abierto un ciclo electoral con muchas citas, los resultados no han sido los previstos, las expectativas quizás eran demasiado altas para cómo estaba la situación. Hay que abrir una reflexión profunda en todo el bloque del cambio, lo contrario a atrincherarse o seguir imponiendo la orientación mayoritaria. De lo contrario, obtendremos resultados mucho peores en mayo.

— ¿Cree, entonces, que los mensajes que Adelante Andalucía lanzó en campaña fueron los acertados?

“Vox aparece como outsider, puede conectar con un electorado cabreado”

— Hay varios factores. El primero es el hartazgo con el gobierno de Susana Díaz. El PSOE lleva décadas en Andalucía, con unas redes clientelares muy fuertes y estas redes se acaban derrumbando. Ahora ha llegado el derrumbe del PSOE. El deseo de echar a Díaz creo que ha tenido un efecto muy fuerte. Creemos que la clave del análisis está ahí, recuperar las señas de identidad que hicieron posible el lanzamiento de Podemos, las señas de identidad de un proyecto rupturista, presentarte como una alternativa al régimen, recuperar medidas como la de no pagar la deuda a los bancos, expropiar empresas relacionadas con el sector energético, hablar sobre una renta básica de ciudadanía.

Debemos tener propuestas programáticas fuertes en un contexto en el que hay mucha gente que no llega a fin de mes y vive muy mal. En los análisis que se están haciendo, no se tiene en cuenta que hay gente millones de personas que viven con lo justo, sectores que están muy cabreados con la situación, un electorado muy volátil y si no hay una fuerza rupturista con esta situación se van a la abstención o a fuerzas políticas que proponen cambios duros, aunque sean execrables. Vox aparece como una fuerza outsider, más allá de que sea ultraderechista y franquista, que puede conectar con un electorado cabreado.

— Parece obvio que la situación de Catalunya ha influido en los resultados. Hay cuatro presos políticos en huelga de hambre, esto tensará la situación política más todavía.

“No se puede culpar a las fuerzas independentistas catalanas”

— Obviamente, Vox y Ciudadanos se han subido a la ola reaccionaria en contra del proceso catalán. Creo que la izquierda ha tenido muchas dudas y lo tendría que haber explicado más contundentemente como una cuestión democrática. Si los catalanes quieren decidir su futuro no es más que una cuestión democrática. Ahora, nosotros estamos defendiendo también el derecho a decidir sobre la forma del Estado y se están convocando consultas en barrios de Madrid y universidades para reclamarlo. En la izquierda ha habido un fallo por no saber explicar que ese derecho a decidir no es una forma egoísta de ruptura con el resto del Estado, sino una parte de la mejor tradición de la izquierda y las fuerzas democráticas, el permitir que la ciudadanía pueda decidirlo todo y, entre ello, el tipo de relación que tienen que tener naciones históricas con el resto del Estado.

El empuje de la derecha ha sido muy fuerte, pero no se puede culpar a las fuerzas independentistas catalanas. Es obvio que ha habido una reacción, pero tras la revolución rusa, Mayo del 68 o el propio 15-M hubo también reacciones. El proceso catalán se tiene que decidir con democracia y la izquierda tiene que defender la democracia radical, hacer esa pedagogía, aunque no tenga réditos electorales inmediatos. Esto es lo que nos puede hacer conectar con una solución a los problemas que el Estado español tiene por no haber habido una ruptura con el franquismo durante la Transición.

— Hemos visto movilizaciones en Andalucía posteriores a las elecciones contra la irrupción de la ultraderecha. ¿Cómo las valora? ¿Puede ser peligroso el desplazamiento de la confrontación a las calles?

“Es una reacción sana la movilización frente al auge ultraderechista”

— Las movilizaciones que han tenido lugar en Andalucía me parecen fundamentales y creo que habría que intentar reproducirlas en otros territorios. Es una reacción sana el que la ciudadanía, y especialmente la gente joven, se conmueva y salga a la calle frente al auge de fuerzas ultraderechistas como Vox ,que vienen prometiendo la derogación de leyes contra la violencia machista, de memoria histórica, supresión de las comunidades autónomas, medidas contra los inmigrantes… Nos tenemos que levantar en la calle, en primer lugar, y esperemos que también se les pueda cortar el paso en las instituciones.

Los procesos de movilización, en muchas ocasiones llevan aparejados una reacción, pero no por eso podemos dejar de hacerlo. Frente a la irrupción de una fuerza ultraderechista, que haya plataformas unitarias antifascistas nos parece muy bien. Salir a las calles es una necesidad contra el programa de una fuerza política profundamente reaccionaria.

— ¿Cómo valora la propuesta de Pablo Iglesias de crear un frente antifascista?

“Uno de los errores de Podemos es incluir al PSOE en un bloque progresista” 

— No entendí muy bien lo del frente antifascista, de qué se trata esa propuesta. Si de lo que se trata es de crear una plataforma amplia, con colectivos y movimientos sociales, que vayan convocando movilizaciones, me parece bien, de hecho en diversos territorios hay plataformas ya, en Madrid, en Barcelona… Si de lo que se trata es de ser una plataforma antifascista con partidos, incluyendo el PSOE, que serían los partidos que sacaron adelante la moción de censura, pues no sabría muy bien en qué consistiría eso. Necesitaría una mayor explicación.

Lo que no vemos es que haya que hacer una especie de frente popular en el que se incluya al PSOE. Creemos que uno de los errores que está cometiendo la dirección de Podemos es incluir al PSOE en una especie de bloque progresista frente al resto de las derechas. Si Podemos tuvo un impacto fuerte en su momento, es porque surgió contra todo lo que había, el PP, pero también el PSOE. Eso, además de la frescura, las nuevas formas y demás, hizo que Podemos tuviera tanta fuerza al principio. Creemos que hay un debate de fondo que habría que tener ahora, que no está resuelto porque en Vistalegre II se dijeron cosas distintas a las que se están diciendo ahora. Sabemos que las políticas social-liberales en Europa abren el paso luego a la extrema derecha. Cuando la gente deja de confiar en la izquierda para que le proporcione bienestar social y haga políticas para las familias trabajadoras, la gente entra en una fase de decepción profunda y empieza a mirar a otros lados.

— Monedero, en un artículo, proponía que deberían haber dimisiones en Podemos Andalucía…

“El artículo de Monedero es lamentable”

— Es una persona que no tiene ningún cargo en Podemos, aunque en muchas ocasiones actúa como portavoz oficioso de Podemos. Habría que aclarar si la dirección de Podemos opina como lo hace Monedero. Si habla a título individual, no tengo nada más que decir. Me parece que es un artículo lamentable, que intenta aprovechar una situación muy compleja que tiene muchos factores para intentar arrimar el ascua a su sardina fraccional.

Me parece lamentable y creo que en Andalucía, como en todos sitios, hace falta reflexión. Que a un activo del bloque del cambio como Teresa Rodríguez le cuestione una persona como Monedero, me lleva a pensar que es Monedero quien debería dimitir de ese carácter de portavoz oficioso de Podemos.

— También apostaba, en ese artículo, por que Podemos vuelva a presentarse con su marca propia y con Iglesias como el principal referente.

“Ir solo con la marca de Podemos no me parece acertado” 

— La dirección de Podemos tendría que aclarar si esa es su opinión personal o la de la dirección. Quedan pocos meses para aclarar eso, en las próximas municipales y autonómicas y en las generales posteriores, se podrá comprobar. En mi opinión, eso no sería una ventaja comparativa sino todo lo contrario. Renunciar a las confluencias, ir solo con la marca Podemos y demostrar más fe todavía en la figura de Pablo Iglesias no me parece acertado. Ese tipo de manifestaciones, en mi opinión, conducirían a un resultado muy malo.

— Anticapitalistas no participa en las primarias para las próximas elecciones generales y han pedido suspenderlas. No parece que esta sea la idea de la dirección. ¿No temen quedar fuera por no participar en ellas?

“Las reglas de Podemos impiden la pluralidad”

— Si en Podemos hubiera unas reglas mínimamente pluralistas y democráticas, las corrientes políticas internas podríamos presentar nuestras propuestas en estos procesos. Las reglas de Podemos impiden eso, la pluralidad, solo permiten integrarse en el seno del aparato mayoritario, en este caso el pablista, o presentar una lista con un sistema que te condena a no tener representación. El utilizado en esta ocasión, el Desborda 5, hace que tengas la menor posibilidad de tener un puesto de salida. La dirección ha decidido que su corriente tiene que ser monolítica en el Congreso. No es una cuestión nuestra, tampoco del errejonismo, sino de las normas de partida. Se acaba con el pluralismo, apuesta por la integración de las ideas y métodos dentro del pablismo.

— Isabel Serra y Beatriz Gimeno participan en estas primarias. ¿Representan la voz anticapitalista?

— No, es una decisión personal de ellas, que tampoco conocíamos y nos hemos enterado cuando se han publicado las listas. Respeto su decisión, pero en ningún caso representan a Anticapitalistas

— También decidieron no participar en las primarias para la conformación de la candidatura en la Comunidad de Madrid.

“El CCA lleva más de ocho meses sin reunirse”

— Haría falta otro proceso en la Comunidad de Madrid, un proceso amplio con otros sectores en el que se debatiera sobre el programa y el proyecto. Esto todavía no se ha hecho, ni siquiera en el Consejo Ciudadano Autonómico, que lleva más de ocho meses sin reunirse. Tampoco se ha hecho en ningún tipo de espacio de confluencia. Creemos que, si se quiere tener una candidatura fuerte y un buen resultado en la Comunidad de Madrid, las cosas se deberían hacer de otra manera y todavía hay tiempo.

Insistimos en que, si ese proceso abierto y pluralista y que una a todos los sectores no se da, no participaremos. Creemos que un proyecto así no movilizará el voto y no permitirá tener un resultado como el que habría que tener. Hace falta tener un debate sereno y pausado, la situación ahora cambia con la irrupción de la ultraderecha. Si se quiere armar un frente del cambio potente hace falta que estén todos los actores, si se excluye a estos actores, el bloque del cambio disminuye. Es la voluntad que en estos momentos tienen las personas que dirigen Podemos y el resto de formaciones, ya veremos cuál es el resultado en mayo de esto.

— También pueden quedar fuera de la candidatura al Ayuntamiento de Madrid. 

“Habría que repetir en modelo de Ahora Madrid, que fue exitoso”

— No hay nada que se pueda descartar, no está cerrado. De momento, solo hay una plataforma que ha lanzado Manuela Carmena, que ha pedido que se inscriban voluntarios, ni siquiera inscritos. Luego están las fuerzas políticas que tienen sus propias propuestas. Habría que repetir el modelo de Ahora Madrid, que fue exitoso.

Renunciar al modelo que resultó exitoso en las urnas nos parece un tremendo error. Parece la voluntad, fruto de disensiones que ha habido en el gobierno municipal, pero que son disensiones que se han producido porque la parte mayoritaria de ese gobierno no ha cumplido el programa. Un programa electoral es un contrato con la ciudadanía y no una carta de sugerencias. Nosotros vamos a defender que se respete el programa y que el proyecto para conformar el proyecto sea similar al de Ahora Madrid.

— Con todos estos ejemplos, ¿no le preocupa que Anticapitalistas quede fuera de las instituciones en el próximo ciclo electoral?

“Cuando acabe el ciclo político, habrá que hacer una reflexión profunda”

— Es importante estar en las instituciones y, en algunas, vamos a estar, no vamos a desparecer de todas ellas. No es una cuestión que hayamos decidido nosotros. Nosotros hemos decidido seguir siendo una organización que tenga ideas propias y ese parece ser el problema. Ideas propias, militancia, programas…

La dirección de Podemos ha optado por tomar decisiones que dejan fuera a organizaciones como la nuestra que, hay que recordar, fue la organización que permitió el lanzamiento de Podemos. Sin Izquierda Anticapitalista, no se habría lanzado Podemos. Fue nuestra estructura territorial la que permitió que saliera adelante. Nosotros, desde Vistalegre I, ya defendíamos que las cosas había que hacerlas de otra manera. Cuando acabe el ciclo político, habrá que hacer un periodo de reflexión profundo.