Yolanda Díaz: “Me gustaría escuchar al presidente decir que quiere gobernar con UP”

  • Entrevista a la candidata por Galicia de En Común Unidas Podemos para las elecciones del 28A.

Yolanda Díaz (Fene, A Coruña 1971) ha sido una de las principales negociadoras de Unidas Podemos-En Comú-En Marea con el Gobierno de Pedro Sánchez. Ha estado en las conversaciones para incrementar el salario mínimo o intentar derogar la reforma laboral, que continúa en pie pese a la oposición de sindicatos y multitud colectivos. Incide en que «el PSOE no es de fiar», pero prefiere que gobierne con ellos a que lo haga con Ciudadanos para evitar un ejecutivo de derechas que anticipa lesivo para los derechos de la clase trabajadora. En caso de conquistar el poder, su partido quiere que ella sea la ministra de Industria. De momento, tiene el reto de hacer reconocible en estos días agitados de campaña la marca por la que es candidata en Galicia, En Común Unidas Podemos, para el 28-A. No han logrado confluir con el partido de Luis Villares, En Marea, y éste se queda con la marca. Conversamos sobre todas estas cuestiones.

Pablo Casado ha anunciado llevar a 850 el salario mínimo que PSOE y Unidas Podemos han subido a 900 euros. Aunque ahora parece que se ha retractado, también dijo en su momento que esta subida colapsaría la economía. ¿Qué le contesta?

– Una de dos: o el señor Casado muestra una auténtica ignorancia sobre cómo operan los salarios y la economía en la sociedad o realmente es un temerario. En política no vale todo con tal de ganar unas elecciones. Primero, el salario que hemos conseguido y que yo misma negocié con Manuel Lago Peñas es muy relevante en la historia de España, pero nos sigue situando muy lejos de las mínimas de los salarios europeos. La subida tiene cuatro impactos inmediatos en la economía: la subida generalizada de los salarios, la mejora de la estructura salarial de todos los trabajadores y trabajadoras fuera de convenio, el enorme impacto de género –las mujeres somos las más perjudicadas en las rentas salariales- y una enorme repercusión en la seguridad social porque al subir los salarios mejoramos las cotizaciones.

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En realidad desde Unidas Podemos proponen subir el salario mínimo aún más, a 1.300 euros.

– Lo primero que debería hacer el Estado español, y que no hemos conseguido arrancar en nuestro acuerdo, es que ratifique los anexos de la Carta Social Europea para acomodarnos al cumplimiento de los derechos laborales. Lo segundo es cumplir con el acuerdo que ha hecho con nosotros, y que no ha cumplido, para mejorar los derechos de las mujeres trabajadoras del hogar con el convenio 189 de la OIT. Aún con esa media de los 1.300 seguimos muy alejados de Europa. Con los últimos datos ya se ha demostrado que no quiebra la economía y que todo lo que decían la derecha y la patronal cavernícolas es mentira.

Con un salario mínimo demasiado elevado, tal y como defiende el PP, ¿no se corre el riesgo de destruir empleo?

«No puede ser que las rentas salariales cada vez tengan menos peso frente a los beneficios empresariales»

– Esto es una vergüenza porque la pérdida de poder adquisitivo de los salarios en España es bochornosa en relación con la participación de los beneficios empresariales. Yo quiero una sociedad en la que la gente pueda vivir con dignidad. En nuestro país no se puede vivir con dignidad ni con 1.200 ni con 1.300 euros al mes. Por tanto, de una vez por todas, tenemos que tener una sociedad democrática, poner la economía al servicio de la gente, repartir los recursos y redistribuir la renta. No puede ser que las rentas salariales cada vez tengan menos peso frente a los beneficios empresariales. Los datos son demoledores. Unos de los problemas más graves que tiene España son la desigualdad, la precariedad y la pobreza laboral. Deberíamos tener una patronal responsable y democrática que quisiera tener a trabajadores que puedan vivir con dignidad.

¿Unidas Podemos, en caso de que llegar al Ejecutivo, seguiría adelante con la iniciativa de seguir subiendo el salario mínimo a pesar de encontrarse con una férrea oposición de la patronal?

– Sin ninguna duda. Es más, hago un llamamiento a que los trabajadores y las trabajadoras vayan a las urnas ese 28 de abril a defender ese salario de 900 euros y a pelear por uno mejor porque es posible: hay recursos públicos. Se trata sencillamente de que los empresarios dejen de ganar un poco menos. En lugar de ir mejorando nuestros salarios a lo largo de los años se van engrosando los beneficios de las empresas y nosotros perdemos renta. Eso es lo que no es permisible.

Usted ha sido la encargada de negociar con los socialistas los presupuestos y los reales decretos. Al final de esta legislatura, ¿qué evaluación hace de la relación con el PSOE?

– Desde agosto que nos pusimos a negociar, cuando Pedro Sánchez y Pablo Iglesias ratificaron el acuerdo, fue imposible conseguir el aumento del salario mínimo. Lo único que nos ofrecía el PSOE era un incremento del 5%. Nosotros pedíamos 1.000 euros de salario mínimo. En esa madrugada Pablo Iglesias le arrancó a Sánchez los 900 euros. El acuerdo que firmamos que tocaba muchísimas medidas como las casas de apuestas, la vivienda, pasando las becas y un montón de cuestiones también en materia laboral. El Gobierno socialista no ha cumplido nada más que dos medidas: el salario mínimo y la recuperación del subsidio para mayores de 52 años de manera muy menguada y con incumplimientos severos porque el decreto que se aprobó en la diputación permantente es una carta para la patronal para que hagan lo que les de la gana en materia de jornada, aunque en España tenemos 3 millones de horas extra que no se pagan a la semana.

Por otro lado, el acuerdo presupuestario decía que había que revisar toda el elenco de bonificaciones, la que ha sido la única política activa de empleo del bipartidismo. En la pasada diputación permanente no solo no se ha cumplido esto, sino que han aumentado todavía más las bonificaciones a los empresarios. Es un escándalo porque son más de 3.000 millones de euros que salen de la Seguridad Social para pagarles a los empresarios por cumplir la ley. Se les bonifica por transformar un contrato fijo-discontinuo en indefinido. ¿Por qué tenemos que bonificarles nada? El Banco de España, no sospechoso de nada, dice que (las bonificaciones) son un auténtico peso muerto. Mi balance es que el PSOE se va como ha llegado: sin derogar la reforma laboral porque no quiere enfrentarse a quien manda en este país.

– Las negociaciones, según cuenta, han sido difíciles con el PSOE, pero aún así apuestan por gobernar con ellos. ¿Confía en que los socialistas pacten con Unidas Podemos y no con Ciudadanos?

«El PSOE tiene una pulsión de régimen muy fuerte»

– Primero, nosotros salimos a ganar y somos los únicos que nos podemos enfrentar a quien manda. En segundo lugar, lo que tenemos muy claro es que vamos a mejorar, como ya hemos hecho desde la moción de censura de manera absolutamente generosa, la vida de la gente. Alertamos a la gente: el PSOE no es de fiar, ya lo sabemos todos y todas. El PSOE tiene una pulsión de régimen muy fuerte y no es que lo digamos nosotras, sino que lo dicen ellos. Está claro que a mucha gente del PSOE no le gustó nada el acuerdo presupuestario que Pedro Sánchez firmó con Pablo iglesias. Yo hago un llamamiento al presidente: he escuchado a Albert Rivera decir que no va a pactar con Sánchez, pero me gustaría escuchar al presidente del Gobierno decir que quiere gobernar con Unidas Podemos. Sin embargo no escucho esto, sino que quieren gobernar con Ciudadanos. La gente tiene que saberlo. Entregar el voto para gobernar con Ciudadanos es facilitar un gobierno de derechas. Que lo disfracen como quieran, con el cuadro de (Juan) Genovés detrás, la diferencia es clara: con Ciudadanos el acuerdo del salario mínimo era un incremento del 1% y con nosotros lo fue del 22%.

En la denominada agenda del cambio del Ministerio de Economía, el PSOE dijo que iba a crear tres fondos de capitalización individuales: uno para el despido (la mochila austriaca), los fondos individuales para la formación (el cheque de formación del acuerdo con Ciudadanos -le llamábamos el cheque de naranja– y el sistema de capitalización individual en las pensiones. Eso es muy grave. Yo hago un llamamiento a las gentes que quieren un país diferente, un país con futuro de jóvenes, mujeres y pensionistas. Hago un llamamiento a las personas exiliadas, a los investigadores. Nosotros queremos, y no hemos sido capaces, de derogar las prácticas no laborales que permiten que explotemos a los investigadores e investigadoras. Respecto a las cotizaciones a los investigadores, mira que casualidad, la ministra de Trabajo retrasa su aplicación. Nos merecemos una alternativa y nosotras hemos demostrado solvencia y generosidad.

– ¿Pide entonces el voto de jóvenes, pensionistas, investigadoras y mujeres a Unidas Podemos?

– Nunca he pedido el voto, pero creo que la gente no se debe confundir. La gente no puede entregar un voto para que acabe Albert Rivera de presidente o para que el explotador de Coca-Cola sea ministro de Trabajo. Creo que la gente tiene que reforzar a Unidas Podemos en Galicia En Común Unidas Podemos. Nosotros si podemos enfrentarnos a los que mandan, otros no: tenemos que bajar el recibo de la luz, derogar las reformas laborales, las reformas de pensiones, garantizar el derecho a la vivienda. Esto es posible si uno tiene las manos libres para hacerlo. Nosotras las tenemos, y somos gente seria con propuestas.

¿Puede despistar al electorado que en Galicia Podemos no haya podido llegar a un acuerdo con En Marea y en esta ocasión el nombre se haya cambiado En Común?

«La gente tiene que saber que el partido de Luis Villares no quiso la unidad»

– Creo que la gente tiene que saber que no ha habido acuerdo porque el partido de Luis Villares (En Marea) no quiso la unidad. Nosotras hasta el último minuto intentamos la unidad y a partir de este momento no vamos a volver a hablar de ellos. Somos Unidas Podemos, nos reconoce todo el mundo, pero además de tener una marca, lo que hay que tener es un proyecto y candidatos que sean reconocibles. Somos más que reconocibles en Galicia. Hay que tener un candidato presidenciable y nosotros tenemos uno, se llama Pablo Iglesias. Desconocemos quien es el candidato presidenciable de las restantes formaciones. A lo largo de la campaña se va a disipar cualquier atisbo de duda.

En algunos territorios de momento no ha sido posible acuerdo entre IU y Podemos. ¿Cómo cree que esta desunión puede afectarles de cara a las elecciones?

– Vivimos tiempos de excepción, llevo trabajando desde el año 2012 para sumar y no restar, y me voy a dejar la piel en esta misión. Los procesos que caminan hacia las fracturas o las fragmentaciones desde luego no ayudan a mejorar la vida de la gente. Hay quienes consideran que dividiendo podemos obtener mejores resultados. Yo creo que no es así y que hay operaciones que nos pueden salir muy caras. Podemos perder la Alcaldía de Madrid por estas bromas. En los momentos complicados socialmente hay que tener audacia y altura de miras, y pensar que estamos aquí por la gente.