IU y En Comú Podem quieren más presencia en futuras negociaciones con el PSOE

  • Críticas en el grupo confederal a la estrategia negociadora del gobierno de coalición
  • En la Colegiada de IU, 7 personas votaron a favor de investir a Sánchez y 11 por la abstención

“Vamos a tener la mano tendida para construir un gobierno coalición, con lealtad y seriedad”, la portavoz de Podemos, Ione Belarra, transmitía este mensaje ayer a los medios de comunicación, un día después de la investidura fallida de Pedro Sánchez. “El PSOE y Sánchez tienen que reflexionar, nadie entendería que buscara el apoyo de la derecha cuando lo que quiere la gente es un gobierno de coalición progresista”, proseguía Belarra.

Mientras, en el PSOE, cierran la puerta a un gobierno de coalición. “Unidas Podemos ha rechazado el gobierno de coalición y rechazado queda". "Al gobierno de coalición le ha cerrado las puertas Unidas Podemos. No hay más”. La vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, descarta volver a negociar la coalición. El PSOE, que no ha conseguido más que el voto del PRC, además de los propios, en la investidura de Pedro Sánchez, se niega a volver a hablar de puestos y ministerios con los de Pablo Iglesias.

Reparto de culpas aparte, es una evidencia que la negociación del gobierno de coalición ha sido un fiasco. Los equipos negociadores de PSOE y Unidas Podemos no llegaron a un acuerdo y la investidura resultó fallida, Sánchez volvía a fracasar en un intento de resultar investido. Además, la relación entre PSOE y Podemos se ha enconado una vez más, algo que se ha transmitido de arriba abajo, a las bases simpatizantes de ambos partidos. Las posiciones siguen sin moverse: coalición sí, coalición no. Y, mientras en el PSOE quieren dar aspecto de ganadores del relato, en Unidas Podemos, las críticas hacia el equipo negociador de Pablo Echenique y Belarra afloran.

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En IU, sin ir más lejos, hay un descontento generalizado con cómo se han llevado las negociaciones, con la estrategia y con la "falta de comunicación" llevada a cabo por parte del equipo negociador. Así lo expresaron varios miembros de la Colegiada Federal que tuvo lugar en el Congreso el mismo jueves, pocas horas antes de la última sesión del debate de investidura. En alguna ocasión, el propio Alberto Garzón fue interlocutor con el PSOE ante la falta de comunicación entre los equipos negociadores. El miércoles, un ejemplo, en relación a la propuesta de incluir Igualdad entre las competencias que gestionarían los confederales.

La Colegiada de IU sirvió para dirimir cuál sería el voto de los cuatro diputados que por IU están en el grupo confederal, el propio Garzón, Enrique Santiago, Eva García Sempere y Roser Maestro. La discusión en el órgano ejecutivo de IU plasmó el descontento en el seno de la organización con cómo se habían desarrollado las negociaciones por parte del equipo negociador de Unidas Podemos y también para fijar una posición común de voto. Según ha podido saber cuartopoder.es, la votación interna se resolvió con 11 votos a favor de la abstención y siete que optaron por dar un voto positivo a Sánchez.

Tras la reunión de la dirección de IU, Alberto Garzón y Enrique Santiago participaron en la reunión del grupo confederal. En esos momentos, el ambiente estaba muy enconado y parte de Podemos valoraba votar ‘no’ a la investidura de Sánchez. El argumento de no romper el voto unívoco del grupo confederal y mostrar la división pública pesó, e IU había decidido su sentido de voto previamente.

Finalmente, el voto del grupo confederal sería abstención, salvo cambio de última hora por parte de los socialistas. Iglesias lo intentó desde la tribuna, ofreció una renuncia al Ministerio de Trabajo, incluido en la última propuesta de Unidas Podemos al PSOE, a cambio de gestionar las políticas activas de empleo. Dijo que aquello era una sugerencia de una persona muy importante en la historia del PSOE, todas las mentes se fueron a José Luis Rodríguez Zapatero. No dio resultado este último intento, todos los diputados de Unidas Podemos votaron abstención.

En En Comú Podem, la confluencia catalana, también hay descontento con el equipo negociador. Se quejan de la falta de representatividad confederal en las negociaciones. Por ello, tanto desde IU como desde En Comú Podem aspiran a verse representados en el nuevo equipo negociador que afronte unas nuevas negociaciones con el PSOE de cara a intentar investir un gobierno progresista. IU quiere negociar con el PSOE. Algunas fuentes de En Comú Podem apuestan por un “gobierno a la portuguesa”, es decir, un apoyo a un gobierno monocolor socialista basado en un acuerdo programático. No hay consenso entre los diputados catalanes sobre este asunto.

Por otro lado, la apuesta de IU en este sentido es más decidida. Ayer, la Colegiada de IU lanzaba un comunicado en el que reclamaba al PSOE “un acuerdo en torno a las bases programáticas establecidas en el Acuerdo de los Presupuestos Generales del Estado de 2019, aun en el supuesto de que no existiera acuerdo para constituir un gobierno de coalición con el PSOE, con el fin de evitar una nueva repetición electoral”. La opción del “gobierno a la portuguesa”, desechada por la dirección de Podemos hasta ahora, toma posiciones en el grupo confederal.