Laura Pérez: “El 8-M será la reafirmación de la alegría frente a la foto de Colón”

  • Entrevista con la concejala de Feminismos y LGTBI y de Relaciones Internacionales de Barcelona y secretaria general de Podem Barcelona

La política estatal ha irrumpido, con unas elecciones generales anticipadas el 28 de abril, en la agenda política que debía dar protagonismo a las ciudades y a las comunidades autónomas, también a los problemas europeos, por los comicios previstos para el 26 de mayo. Sin embargo, las ciudades, que en 2015 fueron decisivas para cambiar el mapa político del Estado con la llegada a los principales ayuntamientos de opciones municipalistas, tienen mucho que decir en este improvisado ciclo electoral.

Con motivo de la proximidad del 8-M, hablamos con Laura Pérez (Barcelona, 1982), concejala de Feminismos y LGTBI y de Relaciones Internacionales de Barcelona y secretaria general de Podem Barcelona. La capital catalana ha hecho, durante los últimos cuatro años, de la lucha feminista desde las instituciones y de la política social su principal bandera como modelo de gestión. El mes pasado, inauguraba un centro LGTBI pionero, que fue objeto de los ataques de la ultraderecha. La reacción de la ciudadanía en repulsa por lo sucedido no se hizo esperar. De todo ello, hablamos con Pérez en cuartopoder.es.

– A las puertas de un nuevo 8-M, ¿cuáles son los principales retos del movimiento feminista este año, una vez que el año pasado supuso un éxito enorme?

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«El año pasado se metió en agenda el tema de los cuidados»

– El año pasado se consiguió poner en agenda temas que llevábamos mucho tiempo dándoles importancia en el movimiento, como el asunto de los cuidados y la sobrecarga que tiene para las mujeres asumir este trabajo no remunerado. Un año después, hemos visto un movimiento reaccionario a nivel mundial, como resistencia a estos avances. Este 8-M tiene que ser la reafirmación de la alegría de las mujeres que quieren seguir con su hoja de ruta a pesar de los intentos de intentar parar nuestros avances desde Brasil hasta Andalucía. Este 8-M será la reafirmación de la alegría frente a la foto de Colón, de una hoja de ruta que es imparable.

– Dado el calendario electoral que viene en el Estado español, ¿se escuchará la voz del feminismo en las urnas además de en las calles?

– Este año no nos jugamos unas elecciones, cuatro años, nos jugamos la próxima década. Cuando vemos a Vox o al PP cuestionando avances en derechos, como el aborto o el poder decidir sobre el propio cuerpo, nos jugamos avanzar en feminismo, en justicia social, frente a una propuesta que nos lleva al siglo pasado.

– ¿Qué papel va a jugar el Ayuntamiento de Barcelona este 8-M?

«Hablar de transparencia es hablar de feminismo»

– Este año es un momento de balance. Nos hemos juntado con el movimiento feminista de la ciudad para explicar hasta dónde hemos llegado. Es un 8-M marcado por el calendario electoral y por el fin del mandato. En diferentes momentos tendremos que ir explicando qué cosas se han conseguido y rendir cuentas. Hablar de transparencia es hablar de feminismo y de la feminización de la política.

Con respecto a la manifestación, Barcelona En Comú ha sido siempre un partido muy respetuoso con las movilizaciones, con no intentar capitalizarlas para nada. Formamos parte del movimiento y hemos sido parte activa, por eso sabemos cuál es nuestro lugar: apoyar en todo lo que hemos ido dialogando con la comisión organizadora, como el recorrido, pero el 8-M es un día de la ciudadanía. La institución debe estar a la altura, pero no ponerse delante. Es un día para seguir exigiendo. Estaremos en la manifestación, estará la alcaldesa, pero apoyando. También apoyaremos la huelga, que es un mensaje político muy potente.

– La semana pasada presentaban las conclusiones de un programa sobre urbanismo y género, un manual práctico de metodología sobre urbanismo de la vida cotidiana de las mujeres. ¿Qué conclusiones han sacado de este proyecto? 

«Hablar de seguridad es hablar de violencia machista»

– Muy interesantes. Hicimos unas jornadas de urbanismo con mirada de género. El resultado son dos publicaciones. La primera, un manual, que ya se queda en el Ayuntamiento, sobre cómo hacer en cada una de las acciones urbanísticas para poner la mirada de la vida cotidiana. Nos dice que cada vez que hacemos un cambio en el espacio público, tenemos que tener en cuenta una movilidad para las mujeres, que va mucho más allá del uso del coche, tiene que ver más con el uso del transporte público y a pie. Las mujeres nos encargamos todavía de muchas más cuestiones de lo cotidiano: ir al mercado, acompañar a los niños al cole, a los mayores al médico. También está relacionado con la ubicación de los espacios infantiles, del mobiliario urbano, las fachadas, la transparencia, la mejor visibilidad en el espacio público.

Planteamos dos cuestiones. Hay una desigualdad clara en el espacio urbano. Una es de usos, lo que comentamos de que las mujeres utilizamos el espacio urbano de una manera diferente y hay que reequilibrarlo, el espacio público no puede estar pensado para ir a trabajar y volver a tu casa en coche. Por otro lado, el tema de la autonomía y libertad. Esto está relacionado a las violencias que se sufren en espacio público. Hablar de seguridad es también hablar de violencia machista, hay que abrir la mirada de la seguridad a los datos que tenemos de lo que ocurre, sobre violencia, en el espacio y transporte público.

Este manual ya se queda en el Ayuntamiento. Ya se ha formado al personal de obras y licencias, del tema urbanístico, y aunque otro futuro gobierno no lo priorice ya se queda. El tercer eje es que participen las mujeres, el urbanismo lo han hecho hombres. Hay un segundo manual que surge de marchas exploratorias. Un total de 173 mujeres de la ciudad han participado en 11 marchas exploratorias y hemos editado la metodología para que se sigan haciendo en Barcelona y otras ciudades. Son mujeres que dan un paseo por su propio barrio y cuentan qué mejoras hay que hacer, aquí hay que peatonalizar, esta acera es muy estrecha, esta vegetación quita visibilidad… Cuando ves el espacio, uno de ellos ya está acabado, vale la pena ver las mejoras y la inversión. Ha sido muy interesante y responde a estos tres ejes: los usos diferenciados, la autonomía y libertad y el liderazgo y participación de las mujeres.

– Hace unas semanas se conocía la campaña ‘No callem’, dedicada a combatir las violencias de género en el ocio nocturno. Importante en una ciudad con tanto ocio nocturno como Barcelona. 

– En Barcelona teníamos muchos servicios pensados para erradicar la violencia en el ámbito de la pareja y ex pareja. Pero la violencia sexual era un tema pendiente y había que priorizarla y visibilizar. Empezamos con algunas campañas de ciudad, la ‘Barcelona antimachista’ nace de los primeros stands en las fiestas mayores de la ciudad y todo el mundo se ha acostumbrado. Miles de jóvenes se acercaban a estos puestos y pedían opinión y contaban agresiones, había un protocolo relacionado.

Decidimos dar un paso adelante e interpelar al sector privado. Lo cotidiano no son las fiestas mayores, son los espacios de ocio de la ciudad. Empezamos a trabajar con las discotecas, hicimos un proyecto piloto con salas y este año lo hemos ampliado a 40 espacios además de los grandes festivales: Sonar, Primavera Sound, Cruïlla… También en el Palau Sant Jordi, por donde pasan miles y miles de personas todos los años y tienen 300 trabajadores, los cuales están formados en este aspecto.

Con este protocolo, indentificamos con el personal cuáles son los casos, los analizamos y vemos cómo se les pueden dar respuesta de una forma proporcionada y explicar al personal y formar, algo que asume el Ayuntamiento, para cada situación. El responsable de sala no va a responder siempre igual, dependerá de cada caso, no es lo mismo un acoso que una violación en un lavabo. A partir de ahora, acompañarán a las mujeres víctimas y tendrán gradación en su actuación, desde echar a un acosador de la sala hasta participar, con la Policía, en una investigación. También ver qué espacios dentro de la discoteca crean problema. El protocolo lo conoce mucha gente de la ciudad, ha sido un éxito.

– Presentan una guía de sexualidades, de la lucha LGTBI en la ciudad…

«La violencia sexual era un tema pendiente»

– Hace unas semanas inaugurábamos un centro pionero en Europa, un local tremendo, de 1.300 metros cuadrados. El año pasado se celebraban los 40 años del movimiento LGTBI en la ciudad, se celebraba la primera manifestación de todo el Estado español y la encabezaban las personas trans y travestis. Creemos que la memoria es importante y reconocer a esas personas que, con mucho más peligro, salieron a la calle para que podamos expresarnos con el género y orientación sexual que queramos cada uno, por nuestra libertad.

Esta guía mapea la ciudad, nos explica dónde ocurrieron cada una de las reivindicaciones, desde la despatologización de la transexualidad a la red de confianza de teatros, cabarets o cines durante la dictadura. También sobre el resurgimiento de los colectivos lésbicos relacionado con el movimiento okupa. Esta guía nos enseña todo esto, todos los avances del movimiento LGTBI que nos ha llevado a que ahora tengamos este centro.

– En este centro recién inaugurado ha habido algunos ataques de grupos de ultraderecha, pero también una inmediata reacción de la ciudadanía…

– Después de una semana de haberlo inaugurado, ver ese ataque nos dejó tocados. No esperas estas cosas. Pero la reacción del lunes siguiente es muy contundente. Vivimos un momento de apropiación del centro, de sentirlo nuestro, mucha ciudadanía se acercó. Aquellos que dijeron que el centro no era necesario, como Vox, tuvieron que callar. Se vio claro que la ciudad defiende los derechos LGTBI y se alegra de haber inaugurado este centro. Adelante con el centro.

– La semana pasada conocíamos que los Presupuestos Generales del Estado no salían, también por lo votos de los independentistas. ¿Qué supone que no se aprueben los presupuestos para la ciudad de Barcelona?

– Fue un golpe duro, hubo bastante enfado. Cuando lo llevas al formato local, los presupuestos tienen un impacto directo en el bienestar de la ciudadanía, por ejemplo, en poder congelar las tarifas de transporte público o no. Esto afecta directamente a muchas personas que no llegan a fin de mes. Fue una indignación y me cuesta entender la postura de ERC o el PDeCat de rechazar los presupuestos más sociales de la historia. Es seguir en el callejón sin salida en el que están los partidos independentistas

– Hay tres candidaturas que, según las encuestas, podrían ser las más votadas en las próximas municipales: Barcelona En Comú, ERC y la de Manuel Valls. ¿Qué significa cada una de estas opciones para la ciudad?

«El PSC prefiere aliarse con Valls»

– La semana pasada anunciaba que yo continuaba en el Ayuntamiento. Es un proyecto que necesita continuar, ese es nuestro gran reto. Hay una agenda política transformadora que empieza en 2015 y que con cuatro años no hemos tenido suficiente. Queremos repetir y salimos a ganar Barcelona y defender los frutos de estos primeros cuatro años.

Barcelona En Comú ha gobernad en minoría y sabemos lo que esto significa. A nivel de pactos, tras estas elecciones, estamos dispuestos a hablar con todas las fuerzas de izquierdas. El problema es que el PSC ya ha dicho que prefiere aliarse con Manuel Valls, prefiere el candidato de las élites, haciendo cálculos electoralistas. Cada vez hay menos ideología y más estrategia, también lo vemos con el trifachito. Se está gesticulando mucho, tomando por tonta a la ciudadanía. El otro día en Colón vimos que vamos a una campaña de tensión, de mentiras, de manipular las emociones. Queremos que Barcelona siga siendo, frente a esto, el referente municipalista que pone la inversión social por encima del resto de cosas.