La lucha pendiente del 8M: un feminismo interseccional trans y racial

  • “Nuestro reclamo es la dignidad y que se reconozcan a las mujeres trans como lo que son, mujeres. Están excluidas de la sociedad hasta el punto en el que son obligadas a prostituirse porque no las aceptan en los trabajos y eso a nosotras nos duele”

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Más de 23 millones de mujeres en toda España están convocadas a parar como trabajadoras, como cuidadoras, estudiantes y como consumidoras. Una lucha cuyo reclamo es la igualdad entre hombres y mujeres. Sin embargo, en un movimiento que afecta a más de la mitad de la población cuyo auge se ha disparado sobre todo desde 2018, la polémica saltó dentro de la propia comunidad cuando una participante denunció que la Comisión del 8M había exigido que sus compañeras trans fueran marcadas si asistían a la marcha.

“Me acaba de hablar la persona que organiza la marcha del 8M. Alguien ha estado filtrando que somos una comisión exclusivista trans. He informado de que no es así y me ha dicho que no podemos llevar pancartas en la zona no mixta -solo hay una-. Que las mujeres trans llevemos algo distintivo para ahorrarnos problemas”. Este mensaje provocó una oleada de indignación y sorpresa. “Es muy grave y denota gran ignorancia, siendo generosa”, respondía otra chica. “Que alguien le diga a la comisión que la mente es como un paraguas, que si no lo abres no sirve para nada”, reaccionaba otro colectivo.

Para clarificar lo ocurrido, en Cuartopoder hemos hablado con las partes implicadas dada la difusión que tuvo esta denuncia y la confusión que causó de cara a una cita clave como es el 8M. Yaiza Gutiérrez, que es quien dio la voz de alarma de esta indicación recibida, explica que surgió la idea de un bloque no mixto de mujeres donde las chicas trans se sintieran seguras. Afirma que solicitaron información a la Comisión y, al no recibir respuesta, crearon la cuenta de manera anónima.

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Entonces, un chico trans pidió sumarse y se negaron. “En un espacio no mixto no pueden entrar hombres, así que le dijimos que no. Él argumentó que la sociedad le ve como mujer y es, por tanto, víctima del machismo, con lo que le dijo a la comisión que le habíamos excluido”, comenta Gutiérrez. Es a partir de ese momento cuando sí se ponen en contacto con el grupo no mixto. Lo hace Silvia Fernández, mujer trans de la Comisión del 8M. Y es durante esta llamada donde se produce el choque. Yaiza afirma que Silvia se dirigió a su espacio en calidad de portavoz de la organización, mientras que Silvia asegura que lo hizo a título personal.

Respecto a llevar una seña visual, comentario que enfadó a muchas e incluso recordó a algunas al nazismo, Fernández explica que propuso que llevaran una bandera trans como opción porque en la manifestación acude mucha gente y bastantes no están familiarizados o están, directamente, desinformados. Y recalca: “No pensé que pudiera molestar porque a mí esos colores me representan”.

Yaiza reconoce que no tuvieron en cuenta a las personas no binarias (aquellas que no se clasifican por ser mujer u hombre, sino que se identifican y sitúan entre lo femenino y masculino), una de las reivindicaciones por las que Silvia habló con su grupo. Yaiza insiste en que, más allá del debate abierto sobre las personas no binarias, Silvia contactó mencionando ser parte del 8M y, por ende, erigiéndose como voz con cierta autoridad. "Sacaron un comunicado desmintiéndolo pero aún así no contaron que ocurrió como lo denunciamos ni, en todo caso, el error de comentar a título personal que nos marcáramos, repito, tras haberse presentado como partícipe de la Comisión".

A pesar de que hubo ese intento de aproximación, y de que el bloque anónimo continúa activo, el intercambio entre ambas acabó bruscamente.

“Primero nos dijeron que lleváramos distintivos. Luego, desde la comisión no lo desmintieron. Después, se justificó con que era un mensaje a nivel personal. Y al final, se nos acusa de segregar tras haber difundido un grupo que era anónimo. Decidí no contestar más”, nos indica. “Nuestro reclamo es la dignidad y que se reconozcan a las mujeres trans como lo que son, mujeres. Están excluidas de la sociedad hasta el punto en el que son obligadas a prostituirse porque no las aceptan en los trabajos y eso a nosotras nos duele”, concluye.

El estigma de mostrarte como eres

Una reivindicación -ser reconocidas y aceptadas socialmente como mujeres- que comparte Silvia, quien incide en una realidad aún invisibilizada: “Participo en el 8M para hacer entender que el cuerpo de una mujer trans no tiene que ser, sí o sí, femenino o el de un hombre trans, masculino”. En su caso ha elegido no operarse: “Me niego a castigar mi cuerpo a mi edad para responder a la presión social de lo que se supone es ser mujer. A someterme a un mantenimiento y renovación de las prótesis mamarias cada cierto periodo”, y aclara: “Esta es mi decisión. Cada uno tiene sus propias circunstancias”.

Sus circunstancias han sido, en parte, ser víctima de agresiones físicas de grupos: “Por mostrar quien soy, porque decimos “basta, no soy como tú me dices que sea”. Y me patologizan, me insultan, me apartan, me discriminan y me agreden. No estoy amparada ni tengo derecho a nada”. Ella aún espera que formalmente la inscriban con el nombre que le corresponde en su documento de identidad.

Porque un trozo de papel, en muchos casos, también estigmatiza a la mujer trans. Le ocurrió, por ejemplo, a la amiga de Teresa Bambú, de la Asociación Rebelión Feminista.

Teresa denunció con un vídeo cómo a su compañera trans la echaban de una Asamblea Abolicionista: “Amenazaron con llamar a la policía y nos fuimos porque mi compañera todavía no tiene su identificación con lo que era complicado apelar a un presunto delito de odio sin arriesgarnos a que fuera también víctima de violencia institucional”. La agredida no denunció oficialmente lo ocurrido, se vio ciberacosada por este grupo y, aunque Teresa le pidió hablar con cuartopoder.es, se ha negado por miedo a represalias.

No es el único caso en el que dentro de un colectivo tan diverso, que se presupone completamente inclusivo, se da la transfobia: “Una mujer lesbiana supuestamente feminista le ha llegado a decir a mi amiga Diana: "Si naciste hombre y te gustaban las mujeres, y ahora te gustan las mujeres ¿por qué no te quedaste como estabas?”.

“El 8M está en contra de cualquier exclusión”

Para finalizar, dialogamos con María Álvarez, miembro de la Comisión del 8M, que es rotunda en valorar hechos como los descritos antes: “Estamos totalmente en contra de cualquier postura tránsfoba, nos parece mal que se excluya a cualquier tipo de persona. No es el feminismo que queremos practicar.”

Varias de las feministas partícipes en la huelga del 8M reconocen que el argumentario este año ha hecho un esfuerzo por avanzar juntas hacia una mayor diversidad y transversalidad. "Somos mujeres que nos aproximamos al feminismo desde nuestras propias historias, muy distintas pero con una causa común. Las hay racializadas, con trabajo o sin él, con familia o sin ella, y el logro es complejizar la lucha y aprender juntas durante el proceso".

Reconoce que hay temas que se han quedado fuera del argumentario porque, incide, “solo recogemos aquello que compartimos todas juntas como movimiento, como por ejemplo la condena a la trata de humanos con fines sexuales”. Así, temas como la prostitución o los llamados vientres de alquiler, ambos bajo foco mediático muchas veces, no se incluyen, siendo los cuatro ejes principales frontreras, violencias, cuerpos y economía -laboral, de cuidados y de consumo-.

Sin embargo, a Basha Changuerra, de Afroféminas, le falta “una verdadera interseccionalidad”: “Racializada no tiene que ver con ser migrada”. Y lo expone así: “Yo soy afro catalana de Barcelona y mi padre es guineano con nacionalidad española. Mi realidad como mujer negra no tiene nada que ver con la de una mujer negra venida de Mali”. Y aunque reconoce que comparten la cultura negra, se ve a sí misma socializada europea. “Por tanto, que en el 8M nos juntaran con migrantes y refugiadas es como si te ofrecieran una habitación aparte dentro de tu propia casa”. Un apunte que hizo que en 2018 Gitanas Feministas se desligara de la cita, y nos lo razonan así: “No incluyeron nuestras demandas, nuestros reclamos y sus estructura se mostraron rígidas, dominantes y provocaron la expulsión de las mujeres racializadas”.

Pero tanto para Silvia como para María estas discrepancias, lejos de ser problemas, reflejan la amplia diversidad del movimiento y, por ello, su principal fortaleza. “Es transversal y faltan muchas más mujeres. Queremos ser más”. Porque, según Álvarez, “el feminismo surge porque no quieres ni que tu padre ni que tu hermano hablen por ti. Todas las voces son escuchadas y ni yo, como mujer, hablaré por otra mujer”, dice Álvarez.

Sobre sus expectativas del 8M concluye que no hay esquirolas, “todas somos ‘resistidoras’ de la vida”, y apuesta por un legado de “políticas de confianza frente a las del miedo (...) una vacuna frente a lo que viene a base de espacios feministas en cada pueblo y barrio porque, como dice una canción de ‘Tremenda Jauría’: que el sindicato sean tus amigas”.

2 Comments
  1. Julio Loras Zaera says

    Lo único que permite hablar de feminismo en general es la lucha por la igualdad. Por encima y alrededor de eso, hay feminismos muy diversos, lo cual no sería un problema si unos no se consideraran más feministas que otros y no impusieran sus criterios de grupo a los demás.

  2. florentino del Amo Antolin says

    Cuando la compactadora social, le falta recorrido para tanta desigualdad acumulada… Que todas ellas deben de mirar ¿ quien es el verdadero freno de tanto retraso ?. Confrontar gratuitamente, para regocijo del sistema que mantiene la desigualdad… Ni es inteligente y conforma un obstaculo en el dialogo y defensa del común problema; hay que estar delante, detrás, al lado… Y si fuese posible colaborando; faltan manos y sobran reproches, ya seas amarilla, roja, cobriza, malaya, morena de bote, o blanca nórdica… ¡ La desigualdad la fabrican aquellos capitalistas que no tienen fronteras, usan los paraísos fiscales y ponen vallas altas, donde quedan presas las ilusiones y colgadas las carnes tostadas de las lunas que cayeron día tras día, fríos y descampados de solidaridad !. ¡ Por una Internacional Feminista Global !. https://uploads.disquscdn.com/images/69b4f11a4c6cbc5c6d169fc04c930edf7c1c015ad9cc0b8b70c45969770f9390.jpg https://uploads.disquscdn.com/images/91c83429c8a9935ceb97df5c1479ce8836461a218ed7f9c8c6129ff540c066ac.jpg

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