Radiografía femenina de la desigualdad: las cifras para ir a la huelga del 8M

  • La primera huelga feminista se realizó en Islandia en 1975.
  • Este modelo de protesta vuelve a recuperarse este 8M en todo el mundo, también en España.

Aunque las movilizaciones feministas llevan un tiempo arrasando en sus convocatorias, todavía hay quienes preguntan cuáles son los motivos que empujan a las mujeres a realizar la huelga feminista del 8M. El movimiento feminista considera que las mujeres sufren la violencia machista y la desigualdad en todas las facetas de su vida y, por este motivo, las huelga de este viernes se realiza en cuatro ámbitos distintos: laboral, cuidados, consumo y educación.

Las mujeres han alcanzado importantes conquistas en el mundo desde que en el siglo XIX, al menos desde la perspectiva anglosajona, surgió el feminismo. Derechos como el sufragio, el divorcio, el aborto o la educación de las mujeres se han conseguido gracias a la movilización feminista, aunque en muchas partes del mundo todavía siguen sin materializarse. En otros lugares estas conquistas se lograron y ahora están en peligro por el ascenso de la extrema derecha.

La primera huelga feminista se realizó en Islandia en 1975 por las mujeres que, aunque habían conseguido el voto, solo tenían un 5% de representación parlamentaria. Este modelo de protesta vuelve a recuperarse este 8M en todo el mundo, también en España, para exigir los derechos civiles que todavía no han sido conquistados y reivindicar, además, una igualdad real que aún no se ha conseguido a nivel social.

Publicidad

La violencia contra las mujeres

La violencia de género es la violencia que sufren las mujeres por el hecho de serlo y, aunque algunos actores políticos hayan comenzado a cuestionarla, su existencia se corrobora con las cifras. Según la Organización Mundial de la Salud la violencia contra la mujer es “un problema de salud de proporciones epidémicas”.

La violencia en la pareja es el tipo de violencia más común contra la mujer porque afecta al 30% de las mujeres de todo el mundo. En los peores casos, esta violencia acaba con las vidas de ellas. En todo el mundo, un 38% de los asesinatos de mujeres son cometidos por sus novios o maridos. En España, entre 2010 y 2012 los hombres que asesinaron a parejas y exparejas son 131, mientras las mujeres que asesinaron a sus parejas y exparejas son 17.

Otra cifra para preocuparse: en nueve años, desde 2008 a 2017, se ha triplicado la cifra de menores encausados por violencia de género. Los jóvenes de 14 a 17 años investigados por esta cuestión han aumentado de 124 a 356, según informó el Gobierno el año pasado. ¿Estamos educando a nuestros jóvenes en igualdad?

Agresiones sexuales y violaciones

Las violaciones son un ejemplo claro de la violencia que sufren mayoritariamente las mujeres y niñas. Tan solo en 2015, Europa registró 215.000 agresiones sexuales y, de ellas, 80.000 fueron violaciones, según Eurostat. Una cifra que, con seguridad, es mayor, ya que otras muchas no se denuncian. De todas estos casos, el 90% de las víctimas fueron mujeres, y el 99% de los que ingresaron a prisión por estos delitos fueron hombres.

Brecha salarial y techo de cristal

La brecha laboral en España es una realidad y además aumenta cada vez más. Ellas cobraron un 30% menos (4.745 euros menos que ellos) en 2016 y sus pensiones son un 37% más bajas, según el último estudio de los Técnicos de Hacienda (Gestha). Las mujeres cobran menos porque alcanzan menos puestos de responsabilidad y acceden a trabajos parciales y más precarios.

En Europa y en España las mujeres tienen el doble de probabilidades de cobrar un sueldo bajo. Los sectores más precarizados en nuestro país son el de la hostelería y el turismo; y el trabajo del hogar y de cuidados. Las mujeres representan el 55,8% de la fuerza de trabajo en el primero y el 89,9% en el segundo, según datos de Oxfam Intermón.

Sin embargo, de los 609 puestos directivos en las empresas que más facturan en Europa, solo 36 estaban ocupados por mujeres en 2016, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Mujeres y migrantes

Si la pobreza tiene rostro de mujer, aun más si es migrante –especialmente si su país de origen están fuera de la Unión Europea– España tiene la tasa más alta de Europa de pobreza laboral de las mujeres migrantes: una de cada tres está en riesgo de pobreza.

Además, hay que tener en cuenta que muchas de estas mujeres huyen de países conflictivos. Aunque muchas veces no participan directamente en los conflictos, sufren sus peores consecuencias. Según Oxfam Intermón, al menos una de cada cinco mujeres refugiadas o desplazadas en entornos humanitarios ha sido víctima de violencia sexual.

La desigualdad en los cuidados

Las tareas del hogar, el cuidado de los menores y las personas dependientes sigue cargándose en las espaldas de las mujeres. Por este motivo, ellas suelen aceptar más trabajos parciales cuando en realidad aspiran a un trabajo a tiempo completo. En 2017, el 27,5% de las mujeres que trabajaron a tiempo parcial lo hicieron para cuidar de hijos, hijas o personas adultas en situación de dependencia, mientras solo el 5% de los hombres tenía un empleo parcial por este motivo.

Según la Encuesta Nacional de Vida (ENV) en el tramo de 55 a 64 años una de cada cuatro mujeres españolas cuida de manera no profesional. Este trabajo no remunerado es prácticamente obligatorio para las mujeres porque el sistema de ayuda a la dependencia es insuficiente –hay 928.000 hogares en España con necesidades no cubiertas de ayuda a domicilio— y se ha visto recortado en los últimos años. Tal y como muestran las cifras, ellas son las que se ven abocadas a asumir este déficit del Estado.