El secreto de Snapchat, la aplicación móvil que obsesiona a Facebook

Snapchat
Snapchat, el último ‘boom’ social / Foto: Snapchat

Aunque en España aún no es tan popular como en Estados Unidos o el Reino Unido, hay una nueva aplicación de mensajería instantánea a través del móvil que está haciendo furor, sobre todo entre los más jóvenes. Su nombre es Snapchat y trae de cabeza a genios como Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook.

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Snapchat es una especie de WhatsApp, que permite mandar fotos y vídeos cortos entre los usuarios. La diferencia principal es que al enviar las imágenes, además de poder añadirles un texto, el usuario tiene que elegir la duración que tendrán en el teléfono móvil de la persona –o personas- a las que se las envía.

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Es decir, que las imágenes tienen una fecha de caducidad. Pasado su tiempo de duración, que puede fijarse entre 1 y 10 segundos, se “autodestruyen”, eliminándose para siempre del teléfono del destinatario y sin dejar rastro digital.

Esto permite que Snapchat ofrezca un intercambio de mensajes más privado y seguro que otras aplicaciones como WhatsApp o Line, ya que nadie puede quedarse indefinidamente con los contenidos enviados en su móvil.

El éxito de la aplicación, que se lanzó en septiembre de 2011, es abrumador. En Estados Unidos ya la utilizan el 9% de los propietarios de un teléfono móvil y, a nivel mundial, cada día se envían 400 millones de fotografías a través de este servicio. La cifra supone un incremento de un 3.400% en comparación a las fotos que se enviaban hace un año. Además, se trata de una cantidad brutal en comparación con los 350 millones de imágenes que se suben diariamente a Facebook o los 50 millones que se publican en Instagram.

Hay que reconocer que el sexting (el envío de mensajes subidos de tono entre usuarios de teléfonos móviles) tiene mucho que ver en estas cifras tan abultadas. El hecho de que los mensajes tengan una fecha de caducidad hace que muchos usuarios, sobre todo los más jóvenes, se atrevan a enviar fotografías con escasa o ninguna ropa en su proceso para ligar, sabedores de que su imagen se borrará en un determinado espacio de tiempo.

Aunque cierta parte del boom de Snapchat se explique por este motivo, sus cifras de tráfico y el número de usuarios que ha acaparado en un realmente corto espacio de tiempo hace que muchos competidores empiecen a preocuparse por el empuje de esta aplicación.

Snapchat
La aplicación tiene un diseño similar a otras de mensajería instantánea como WhatsApp / Foto: Snapchat

Mark Zuckerberg, CEO y fundador de Facebook (compañía que adquirió Instagram hace ahora año y medio) se ha encaprichado con Snapchat. El empresario ha realizado varias ofertas para comprar la aplicación, pero siempre ha recibido la negativa de su cofundador y consejero delegado, Evan Spiegel, otro joven de 23 años.

Zuckerberg ha llegado a subir su puja hasta en tres ocasiones en los últimos meses. La última, hace sólo un par de días, cuando ofreció 3.000 millones de dólares en efectivo para hacerse con Snapchat, una cantidad muy alta teniendo en cuenta que por Instagram pagó poco menos de 1.000 millones de dólares.

Sin embargo, Spiegel volvió a rechazar una vez más la oferta, ya que considera que el año que viene su aplicación puede valer mucho más de lo que le ofrece Facebook. Sabedor del máximo interés de Zuckerberg por hacerse con su compañía, está dispuesto a sacarle todo el partido que pueda.

¿Pero por qué tanto interés? Considerada la mayor aplicación sin ingresos desde el nacimiento de Instagram, Snapchat tiene un potencial es enorme. Los analistas de Wall Street fijan su valor actual en unos 3.600 millones de dólares (sólo 200 millones menos que lo que costaría Pinterest, el último –o quizá ya, penúltimo- boom social).

Además, tal y como reconoció Facebook durante la presentación de sus resultados económicos correspondientes al tercer trimestre del año, a la red social cada vez le cuesta más retener al público adolescente. Incorporando Snapchat, Facebook cree que volvería a recuperar cuota de mercado entre los adolescentes.

Pero en Snapchat no están por la labor. Su única preocupación por el momento es disfrutar de su independencia y buscar formas de monetizar el servicio. Se habla de un posible acuerdo con discográficas para poder enlazar a tiendas de música online como iTunes y facilitar a los jóvenes la escucha pagada de discos, pero lo cierto es que su modelo de negocio no está todavía claro. Lo que sí parece seguro es que Zuckerberg contraatacará pronto con una nueva oferta y, posiblemente, más millones de dólares sobre la mesa.