Cómo comprar seguro por Internet esta Navidad

  • Los españoles gastarán, de media, 601 euros por persona esta Navidad, y el 30% de las compras se realizará mediante el canal online
  • España aún se sitúa en el puesto 16 de los 28 países de la Unión Europea en cuanto a realización de compras por Internet
  • La posibilidad de obtener descuentos y la comodidad de recibir los productos en casa, principales motivos para recurrir al eCommerce en Navidad

Los españoles gastarán esta Navidad en regalos, comidas y viajes una media de 601 euros por persona, según el Estudio de Consumo Navideño 2018 elaborado por Deloitte. Esto supone un 3% más del importe que se desembolsó para las fiestas navideñas del año pasado y sitúa ya a España en el segundo lugar del ranking de países europeos que más invierten en esta época del año, viéndose rebasado sólo por Reino Unido.

Casi el 30% de las compras de Navidad se realizarán ya este año a través de Internet. Los españoles han superado el miedo inicial al e-Commerce, aunque todavía se sitúan a niveles algo inferiores que los de otros países de la Unión Europea, pues según el último Informe de la Sociedad de la Información de la UE, España ocupa el puesto 16 en la clasificación de los 28 países miembros que más practican el comercio electrónico. Según el organismo supranacional, el 59% de la población española ha realizado alguna compra a través de Internet en el último año.

En los últimos años, la celebración de grandes eventos con importantes descuentos, como el pasado Black Friday o el Cyber Monday, ha dado el pistoletazo de salida a la temporada de compras por Internet y también ha contribuido a normalizar esta práctica entre los sectores más reticentes de la población a realizar compras online.

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La posibilidad de ahorrar en el precio pagado por los productos y la comodidad de poder hacer las compras desde casa o la oficina, así como la reducción en los plazos de entrega y, en algunos casos, la supresión de los gastos de envío, son las razones por las que cada vez más internautas españoles se lanzan a realizar sus compras navideñas a través de Internet.

Sin embargo, para evitar que la experiencia sea negativa, es necesario tomar una serie de precauciones. Realizar las compras de Navidad a través de Internet tiene numerosas ventajas, pero puede convertirse en una pesadilla si los regalos no se reciben a tiempo o si, por ejemplo, se es víctima de una estafa. Para que estas situaciones no ocurran y defender nuestros derechos como consumidor, se pueden tomar en consideración las siguientes precauciones:

1.- Identificación de la tienda online: Todas páginas de venta online que operen en la Unión Europea deben incluir en un lugar visible de la web la información referente a su denominación social, NIF, dirección postal, datos de contacto y de atención al usuario. Es importante reparar en esta información y abstenerse de realizar compras online en cualquier establecimiento que no esté convenientemente identificado.

Si se realizan las compras a través de plataformas que permiten realizar transacciones entre particulares, como eBay, Amazon o Wallapop, además de conocer los datos de contacto del vendedor, también es recomendable conocer la reputación online del mismo consultando los comentarios de otros usuarios para tener cierta garantía de cómo se desarrollará el proceso de compra.

2.- Compras en igualdad de condiciones en la UE. Desde el pasado 3 de diciembre, los usuarios de la Unión Europea pueden comprar en cualquier establecimiento online sin sufrir discriminación alguna por residir en otro país. Por ejemplo, ya no tienen por qué ser redireccionados a la versión local de la tienda online de la empresa o sufrir variaciones de precios o de stock de productos por comprar desde otro estado miembro.

3.- Garantizar la seguridad de la transacción. Conviene comprobar que se está realizando la compra en un entorno online seguro. Para ello, lo más fácil es verificar que la web en la que se lleva a cabo la transacción cuneta con un certificado reconocido de seguridad. Si es así, en la barra del navegador, la dirección URL de la tienda online empezará por https://. La “s” significa que el entorno es seguro y que los datos están siendo cifrados. Por lo tanto, no habría problema a la hora de, por ejemplo, ofrecer los datos bancarios.

Además, contar con un sistema antivirus instalado en el ordenador con protección específica para comercio electrónico también ayuda a garantizar que las transacciones se estén produciendo de manera correcta y cierre la puerta a cualquier sobresalto.

4.- Desconfiar de los chollos excesivos. Cualquier oferta “demasiado” llamativa puede tratarse un error o de un fraude. Si el usuario tiene dudas lo mejor es buscar referencias antes de hacer el pago para evitar ser víctima de una estafa. Debes saber que si se trata de un error, el comerciante podría intentar paralizar la venta en cualquier momento aunque ya hubieses pagado. En este caso, se le puede demandar ante las instancias de consumo y esperar el veredicto.

5.- Cuidar la información que se comparte. Es normal que las tiendas online soliciten datos como la numeración de la tarjeta de crédito y éstos deben proporcionarse a través de formularios y en entornos que se hayan comprobado como seguros. No se deben compartir los datos bancarios a través de correos electrónicos, ni tampoco suministrar el PIN o clave de seguridad e las tarjetas. Lo que sí se suele solicitar es el CVV, el número de tres o cuatro dígitos que generalmente se encuentra al dorso de las tarjetas.

6.- Métodos de pago. Los usuarios no deben pagar un cargo adicional por utilizar un medio de pago determinado. Según la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, la tienda online debe proporcionarles distintas opciones para que abonen los artículos de la forma que deseen sin afrontar costes extra.

7.- Comprobantes. El consumidor debe conservar toda la documentación que pueda acerca de la transacción por si fuera necesario realizar una reclamación más adelante. En este sentido conviene guardar la confirmación del pedido enviada por email, el comprobante de la transferencia o pago… e incluso pantallazos de la transacción.

8.- Plazos de entrega. La tienda online debe comunicar en todo momento cuándo y cómo se entregará el producto. Si no lo hace, el plazo máximo se establece en 30 días. Si no pudiera cumplirlo, el vendedor debe notificar al comprador esta circunstancia y darle la opción para que decida continuar con el pedido o cancelarlo sin coste alguno. En caso de retraso injustificado, el usuario podrá reclamar que se le pague el doble de la suma adeudada.

9.- Recepción. Si al recibir el envío el paquete estuviese dañado o golpeado, el consumidor puede devolverlo o rehusar aceptarlo, indicando el motivo y firmando el acuso de recibo al mensajero dejando constancia de que presenta daños exteriores.

10.- Devoluciones. La Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios establece que el consumidor puede desistir de la compra en el plazo de los 14 días siguientes a la recepción del producto o a la contratación de un servicio sin tener que ofrecer justificación alguna. Además, si en la web no existe información sobre el desistimiento o no se comunica de alguna otra manera al usuario, el plazo se amplía hasta los 12 meses. Si no se indica que los gastos de devolución corren por parte del comprador, debería ser la tienda online la que se hiciese cargo de ellos.

11.-Garantías. Los productos comprados por Internet tienen la misma garantía que un producto adquirido en un establecimiento físico, por lo que no se debe aceptar ninguna reducción.

12.- Reclamación. Ante cualquier problema, haz valer tus derechos como consumidor online. Lo primero que debes hacer es ponerte en contacto con el establecimiento a través de su servicio de atención al cliente. Si no se llega a un acuerdo, puedes presentar una reclamación ante la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OIMC). Si crees que has sido víctima de un delito, debes denunciar en una comisaría o presentar tu denuncia vía online en la página web de Policía Nacional.