Facebook, acorralado por los escándalos, cambiará radicalmente

  • Mark Zuckerberg asegura que la red social ya no será su prioridad y centrará en WhatsApp la estrategia de la compañía para los próximos años
  • Facebook planea integrar en 2020 los sistemas de comunicación de WhatsApp, Instagram y Messenger
  • La empresa promete conversaciones cifradas, más seguras, no recopilar tanta información personal de lo usuarios y nuevas funciones móviles

Facebook, tal y como lo conocemos hoy día, tiene los días contados. El imperio creado por Mark Zuckerberg hace ahora 15 años cambiará radicalmente su estrategia y dejará de centrarse en desarrollar nuevas funcionalidades para la red social. A partir de ahora, el foco estará puesto en las aplicaciones de mensajería instantánea, con WhatsApp como principal estandarte de la compañía, y en crear sistemas de comunicación más seguros para -supuestamente- garantizar más privacidad al usuario.

Ha sido el propio fundador del conglomerado social el que ha reconocido el cambio de rumbo en un post de más de 3.000 palabras publicado en la red social. Sus palabras pueden interpretarse como una manera de “tirar la toalla” con la plataforma que ha sido el estandarte de su negocio desde 2004. Entona el ‘mea culpa’ tras los innumerables escándalos de seguridad en los que se ha visto envuelta Facebook en los últimos meses y reconoce que, a partir de ahora “la prioridad estará en la privacidad”.

Zuckerberg reconoce que la compañía está trabajando para integrar la estructura de mensajería que soporta Facebook Messenger, Instagram y WhatsApp para permitir la interconexión. Este proyecto, en el que ya trabajan más de mil ingenieros de la compañía, podría ver la luz ya en 2020 y permitiría recibir un mensaje en WhatsApp y contestarlo, por ejemplo, desde Instagram, así como el resto de combinaciones posibles.

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Pero este no sería nada más que el primero de los cambios que llegarán en los próximos años. No hay fecha concreta para ninguno de ellos, pero Zuckerberg reconoce expresamente que las prioridades de la compañía han cambiado. “La prioridad estará en la privacidad, algo más importante que las plataformas abiertas que mantenemos hoy día”, señala, en clara referencia a Facebook. Ese sistema integrado de mensajería contaría con conversaciones cifradas extremo a extremo, lo que hará imposible que nadie pueda interceptar las conversaciones.

Además, según señala el directivo, no será necesario proporcionar tanta información personal como hasta ahora para emplear esta plataforma hacia la que evolucionará la red social. Además, los datos que se faciliten se almacenarán menos tiempo, medida con la que la compañía resolvería uno de los principales problemas a los que se puede enfrentar en un futuro cercano si organismos como la Unión Europea deciden limitar aún más el uso que puede realizar de información proporcionada por los usuarios.

En definitiva, ante la posibilidad de que le prohíban emplearlos en un futuro, Zuckerberg decide cambiar el centro de su modelo de negocio. En otras palabras, la compañía le ha visto las orejas al lobo y reconoce expresamente que los problemas que ha experimentado en los últimos meses en torno a la seguridad de la plataforma “han minado su reputación”. Así las cosas, realiza toda una declaración de intenciones: "En el futuro, Messenger y WhatsApp espero que se conviertan en las principales vías de comunicación en la red de Facebook", ha reconocido.

"Hoy sabemos que los mensajes privados, las historias efímeras y los grupos pequeños son las áreas que más crecen en la comunicación online", apunta Zuckerberg, y hacia ello quiere que se dirija el Facebook del futuro. "Hemos demostrado que podemos construir los servicios que la gente desea", apunta, no sin falta de razón, puesto que el crecimiento espectacular de Instagram en los últimos años se explica por el éxito del formato Stories. Cierto es que las copió de Snapchat, pero Facebook ha sabido sacarles el máximo partido y las ha incorporado también en otros productos de la compañía, como WhatsApp (donde se conocen como Estados), en la red social y también en Facebook Messenger.

Estos formatos efímeros son también los que más rendimiento publicitario proporcionan a la compañía -el 93% de sus ingresos proceden de la publicidad en dispositivos móviles- y aún serán más determinantes en el futuro, puesto que a través de ellos se comercializarán los primeros anuncios en WhatsApp. Si, la publicidad llegará a la aplicación de mensajería instantánea a lo largo de este año.

En el futuro, las opciones de monetizar esta app -integrada con el resto de sistemas de mensajería y como centro de operaciones de la compañía- crecerán ampliamente. “Crearemos una plataforma que se centre en todas las maneras en las que la gente quiere interactuar de forma privada, creando nuevos servicios”. Así, ese nuevo Facebook/ Whatsapp proporcionará, además de llamadas, videollamadas, chats, contenidos que desaparecen a las 24 horas… otros servicios como posibilidad de realizar compras online, catálogos de productos, pagos entre usuarios….

"Si una persona ve un producto en una tienda de Instagram, podrá continuar en su app de mensajería para realizar un pago seguro y recibir atención al cliente", confiesa el creador de Facebook, dejando clara la integración de todos los servicios y cuál es su principal objetivo: continuar haciendo caja y seguir aumentando los rendimientos económicos de su empresa, que a pesar de los escándalos, el año pasado obtuvo un 39% más de ingresos que en el ejercicio anterior y cerró el ejercicio fiscal 2018 con unos beneficios de 22.112 millones de dólares.