Google pone contra las cuerdas a los comparadores de vuelos

Google dejará de proporcionar información gratuita en tiempo real sobre el estado y precio de los vuelos a centenares de pequeñas empresas. / Foto: Pixabay

Google ha decidido cerrar el grifo a centenares de páginas web que comparan vuelos baratos en el mundo y dejar de proporcionarles gratis la información con la que actualizan sus portales. Así lo ha señalado la compañía en un post publicado en su blog de desarrolladores que va a hacer tambalearse los cimientos de la industria turística en todo el planeta.

Millones de internautas acuden a este tipo de páginas a la hora de planear sus vacaciones y desplazamientos. Son sistemas informáticos que, con sólo indicar el lugar de partida y destino, así como las fechas deseadas, proporcionan datos de las combinaciones aéreas más económicas para viajar.

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Muchas de estas empresas son startups y pequeñas compañías que utilizan el motor de búsqueda de Google para subsistir, pero la firma de Mountain View ha decidido dejar de proporcionarles sus datos gratis a partir del 10 de abril de 2018, con lo que su negocio peligra considerablemente a partir de esa fecha… y posiblemente quien pague el pato sea el consumidor.

¿Por qué Google ha decidido cortar ahora el servicio? Básicamente, porque no podía hacerlo antes. Para entender la situación hay que remontarse a principios de 2011, fecha en la que Google compró ITA, una pequeña firma estadounidense cuyo software servía para proporcionar información de vuelos tanto a compañías aéreas como a agencias de viaje y páginas web comparadoras de precios. Realizó un desembolso por ella de 700 millones de dólares.

Tras la adquisición, utilizando los nuevos recursos, Google lanzó sólo unos meses más tarde Google Flights, su propio buscador de vuelos baratos. Entonces, las autoridades antimonopolio de Estados Unidos le obligaron a que mantuviese activo QPX, el programa de búsqueda de precios desarrollado por ITA y que utilizaban decenas de empresas para ofrecer sus servicios, al menos durante cinco años, para garantizar la libre competencia.

Una vez transcurrido el plazo, Google ha puesto fecha de cierre a la versión gratuita del servicio, QPX Express, que había sido lanzado hace tres años para proporcionar información a centenares de startups y pequeñas compañías. Según el buscador, que mantendrá la versión corporativa del software –el que usan fundamentalmente las aerolíneas pagando una importante cuota anual- es el bajo interés que suscita el producto lo que les ha llevado a tomar la decisión de cerrarlo.

Sin embargo, todo apunta a que, una vez cumplidos los requerimientos legales fijados por los sistemas en defensa de la competencia de Estados Unidos, Google ha decidido dejar de permitir que “otras compañías” le arrebaten gratuitamente parte del pastel que le correspondería a su propio buscador, Google Flights. Así las cosas, quien quiera utilizar su información, tendrá que pagar por ella.

¿Qué supondrá esto? Principalmente, que si las páginas web que buscan el mejor precio en miles de vuelos tienen que pagar una tasa a Google, es posible que de forma indirecta ésta repercuta en un incremento del precio para el usuario. No es algo difícil de hacer: tan sólo deberían aumentar los denominados “gastos por trámites y gestión” para sufragar el sobrecoste de utilizar la versión premium de QPX Express.

Google también ha señalado que no ampliará el número de empresas con las que trabaja en la actualidad. Es decir, las páginas comparadoras de precios de vuelos que surjan a partir de ahora tendrán que buscarse otros sistemas para obtener la información. Esto ya lo hacen algunas de las compañías más importantes del sector, como por ejemplo Skyscanner, que utiliza un software propio desarrollado por sus ingenieros.