Superioridad bélica y moral

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Obama, el domingo, mientras seguía la misión contra Bin Laden desde la Casa Blanca. / Pete Souza (whitehouse.gov)-Efe

Cuando el presidente Barack Obama pise la Zona Cero este jueves, la atomósfera política que respire en el lugar será muy diferente a la de la madrugada del lunes. No sólo se ve quebrada la unidad nacional que podría haber simbolizado la presencia -ya que fue invitado, pero declinó- del ex-presidente George W. Bush -cuyos métodos anti-terroristas, tan duramente criticados por el candidato Obama, podrían haber proporcionado información fundamental para el éxito de la misión-, sino que también sufre la favorable opinión pública, que si bien está satisfecha por el resultado final -la muerte de Osama Bin Laden- ve cómo se desbarata la versión inicial de los hechos.

Los detalles heroicos que en un principio adornaron el relato de la operación han ido desvaneciéndose, dando paso a una historia de pragmatismo maquiavélico que responde al modo tradicional de actuación del gobierno de Estados Unidos. Osama no estaba armado, ni utilizó a una mujer como escudo humano. Fue ejecutado durante la misión. Y nunca veremos la fotografía de su cadáver.

"Hacer pública la foto de Bin Laden", dijo Obama al programa semanal de la cadena CBS 60 Minutes, "crearía un riesgo para la seguridad nacional".

En la entrevista, primera desde los acontecimientos en Abbotabad, y que será emitida este domingo, Obama justifica su decisión de no revelar las fotografías que él sí ha visto con el argumento de superioridad moral: "No somos así. No exhibimos estas cosas como si fueran trofeos. La realidad es que esta persona era alguien que merecía la justicia que recibió. Y creo que los estadounidenses y la gente de todo el mundo están felices de que ya no esté aquí".

Preguntado por el entrevistador si tiene la certeza que el hombre asesinado era Bin Laden, Obama se muestra convencido: "No vas a ver a Bin Laden paseando por la Tierra nunca más".

Tampoco habrá imágenes de cómo se deshicieron del cadáver. El gobierno de Estados Unidos ha defendido desde el principio que siguió los procedimientos del Islam antes de tirar el cuerpo de Bin Laden al mar.

"El respeto que le fue mostrado, a él y a su cuerpo", dice el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, "fue mucho mayor al respeto que Osama bin Laden mostró a las víctimas del 11 de Septiembre o cualquier otra de sus víctimas, y esto es así por quiénes somos".

Si bien Obama, al contrario que su predecesor, se rehúsa a hablar de "Guerra contra el Terrorismo", los métodos bélicos han cambiado mucho menos que la retórica.

El portavoz de la Casa Blanca respondió el miércoles a una de las preguntas sobre el transcurso de la operación leyendo este comunicado:

"El equipo tenía la autoridad de matar a Osama bin Laden a no ser que ofreciera rendirse, en cuyo caso el equipo tenía que aceptar su rendición si es que el equipo podía hacerlo de manera segura. La operación fue conducida en una manera totalmente consistente con las leyes de guerra. La operación fue planeada para que el equipo estuviera preparado y tuviera los medios para tomar a Bin Laden bajo custodia. No hay ninguna duda de que la operación fue legal. Bin Laden era el líder de Al Qaeda, la organización que llevó a cabo los atentados del 11 de Septiembre de 2001, y Al Qaeda y el mismo Bin Laden habían seguido planeando atentados contra los Estados Unidos. Actuamos en defensa propia para la Nación".

Y ese argumento, que la Nación actuó en defensa propia, es utilizado también por el Fiscal General del Estado, Eric Holder.


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3 Comments
  1. M says

    ¿Y tú que opinas, Juanma?

  2. Andres y Charo says

    Joer y se quedan tan panchos, hay que joerse para no caerse, con los argumentos jurídico-doctrinales del fiscal general.

  3. Aguila says

    Bien muerto esta y no vamos a estar con blandenguerias europeas.

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