Apuesta austera

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Mitt Romney (izquierda) y Paul Ryan, durante la presentación ayer de éste como candidato a la vicepresidencia de Estados Unidos, en el museo naval de Nauticus en Norfolk, Virginia. / Jim Lo Scalzo

Por mucho que se hable del fracaso de las políticas de recortes al otro lado del Atlántico o de la necesidad de atraer a un número significativo de votantes hispanos para ganar las generales, Mitt Romney decidió apostar por lo convencional y escogió a un hombre blanco del Medio Oeste, abanderado de la más estricta austeridad fiscal, como compañero de viaje a la Casa Blanca

Paul Ryan, congresista por Wisconsin, es joven, apuesto y carismático, autor de un plan presupuestario que ha despertado alabanzas del sector más conservador a la vez que ha hecho saltar las alarmas de los defensores del actual modelo social.

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"Estamos en un camino insostenible que le está robando a Estados Unidos su libertad y seguridad", dijo Ryan en Norfolk, Virginia, tras ser presentado erróneamente por Romney como "el próximo presidente". "No tiene por qué ser así".

El debate electoral vuelve al campo del que no debió salir nunca: la economía. Con su recién estrenado número dos, que preside el Comité Congresional de Presupuesto, Romney vuelve a centrar su mensaje, distraído durante las últimas semanas con negativas a desvelar pasadas declaraciones de renta y con estrepitosos tropiezos europeos.

"Paul y yo estamos comenzando un viaje que nos llevará a cada esquina de Estados Unidos", dijo Romney. "Estamos ofreciendo un proyecto de gobierno positivo, que nos lleve al crecimiento económico".

La creencia más extendida dentro de las filas republicanas es que las medidas de estímulo económico no dieron el fruto esperado y la única manera de acelerar la hasta ahora tímida recuperación ecónomica es implementando drásticos recortes del gasto y de la red social. El plan presupuestario redactado por Ryan hace dos años, y aprobado en dos ocasiones por la Cámara Baja, controlada por los republicanos, se ha convertido en la Biblia para aquéllos que pretenden solucionar la crisis con una tajante reducción del déficit y con impuestos más limitados para los más pudientes.

"Como miembro del Congreso, Ryan le puso su sello a las irresponsables políticas económicas de Bush que hicieron explotar nuestro déficit y estrellaron nuestra economía", reaccionó rápidamente la campaña Obama-Biden mediante un comunicado. "Ahora la candidatura Romney-Ryan nos conduce hacia atrás, repitiendo los mismos catastróficos errores".

Con la elección de Ryan se acaban las esperanzas de tener un candidato vicepresidencial latino que hubiera podido aliviar el descontento entre los hispanos con el Partido Republicano. Si bien hay expertos que opinan que la importancia de este electorado ha sido últimamente sobrevalorada, si es cierto que será matemáticamente improbable una victoria republicana en una contienda tan ajustada si el apoyo latino continúa estancado por debajo del 25 por ciento.

De ahí que sonara como favorito en todas las quinielas el senador por la Florida, de origen cubano, Marco Rubio. La potencial candidatura vicepresidencial de Rubio, sin embargo -como apuntamos en este blog hace dos meses-  se quedó desnuda tras la medida unilateral y por sopresa del presidente Barack Obama que permitirá, a partir de este miércoles, la solicitud de un permiso de trabajo temporal a casi dos millones de jóvenes indocumentados, una gran mayoría de ellos de origen hispano.

Con Ryan, Romney opta por intentar asegurarse el apoyo de un estado en juego como Winsconsin, a la vez que enfatiza los principios de austeridad fiscal que agraden a la derecha y a un buen número de independientes. Y se deja de aventuras como aquélla protagonizada hace cuatro años por su colega de partido John McCain.

1 Comment
  1. M says

    Gracias, Juanma! Un gustazo leerte

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