El uso de bombas de racimo por parte del régimen sirio se dispara

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La denuncia realizada el pasado domingo por Human Rights Watch, que acusó al régimen de Damasco de lanzar bombas de racimo -carcasas repletas de decenas o centenares de pequeñas bombas, según el modelo, que se esparcen antes de explotar y, en el caso de no hacerlo, actúan como minas antipersona a la espera de víctimas- ya se ha quedado pequeña. Activistas de diversas partes de Siria han captado nuevas imágenes sobre el reciente lanzamiento de este tipo de munición, muy controvertido por su carácter aleatorio y prohibido por los países que han suscrito la Convención sobre Bombas de Racimo (agosto de 2010). Todo parece indicar que la dictadura de Bashar Assad ha optado por generalizar el uso de este armamento indiscriminado, que se ceba en niños dado que las submuniciones resultan atractivas para los más pequeños.

Un niño sostiene dos bombetas junto a la carcasa vacía, en la localidad de Buweida, en Homs. / Grupo Facebook English Speakers to Help The Syrian Revolution

La ONG informaba del uso de este controvertido armamento en los pasados meses de julio y agosto en las localidades de Tamanea, Taftanaz, Al Tah, Maarat al Numan (todas en la provincia de Idlib), en Buweida y Sallumiyeh, en la provincia de Homs, en Tel Rifaat, en la provincia de Alepo, así como en la provincia de Latakia y en la localidad de Ghouta, cerca de Damasco. A principios de octubre, se denunciaba, las bombas de racimo fueron usadas en la estratégica ciudad de Maarat al Nauman, donde los rebeldes se han hecho fuertes cortando el suministro militar del régimen hacia la ciudad de Alepo, en plenos combates.

Desde la publicación del informe, los vídeos que muestran las submuniciones se multiplican. Ayer se difundieron hasta cinco grabaciones, captadas en el barrio de Al Bab en Alepo, en Hamouriyah (en la región de Damasco), en Isqat, situada en la provincia de Idlib, en Buweida y Rastán, ambas en la provincia de Homs, donde pueden observarse con nitidez las trampas mortales sembradas por la aviación siria.

El siguiente vídeo corresponde a Buweida:

Vídeo difundido desde Hamouriyah, en la provincia de Damasco:

En un foro de Internet usado por los activistas para comunicarse con la prensa internacional, Nidal, uno de sus responsables de comunicación en Rastan, Homs, anunciaba lacónicamente el hallazgo de "extraños tipos de bombas" por parte de niños. Este es el vídeo que acompañaba a su comentario.

El desconocimiento de los civiles sobre las mortíferas bombas de racimo podría explicar el comentario de Nidal. A juicio de Eliot Higgins, este tipo de munición no ha sido empleada de forma masiva hasta principios de octubre. "El primer caso que descubrí fue una bomba de racimo RBK con submuniciones AO-1 SCh hallada en Jabal Shehshebo, en la región de Hama, el 10 de julio (...) Tras ese ejemplo no aparecieron más grabaciones hasta el 27 de agosto, cuando activistas de Al Bukamal, en Deir ez Zor, colgaron vídeos de una bomba de racimo RBK con bombetas PTAB 2.5m, pero de nuevo se trataba de una sola bomba, y más allá de informaciones no confirmadas no había pruebas de que se hubiesen vuelto a usar", explica en un intercambio de emails con cuartopoder.es este bloguero británico autor de Brown Moses Blog, una bitácora digital sobre el armamento empleado en Siria, meticulosamente documentada, origen de la denuncia realizada por HRW.

Video captado en Isqat, en Idlib, también en la jornada del martes:

Eliot Higgins constató un aumento drástico del número de grabaciones de bombas de racimo a partir del pasado 9 de octubre, cuando "diversos vídeos de diferentes zonas de la provincia de Idlib fueron colgados en diferentes canales YouTube, así como uno cerca de Damasco. Me sorprendió ver de pronto todas esas pruebas del uso de bombas de racimo, y al principio pensé que estaba relacionado con la batalla en torno a Maarat al Numan, en una autopista clave. Sin embargo, desde entonces han aparecido unos 50 vídeos posteriores de toda Siria lo que sugiere que, más que ser una reacción a la captura de una localidad clave, es una escalada en la guerra aérea en todo el país". 

Submuniciones halladas en Daraa. / Grupo Facebook English Speakers to Help The Syrian Revolution

A juicio de este analista, se trata de una nueva estrategia del régimen. "Creo que antes del 9 de octubre, las bombas de racimo se usaban en circunstancias extremadamente raras, y el hecho de que sólo se hayan grabado dos casos lo refleja. Hasta ahora, hemos visto una escalada en la ofensiva aérea desde helicópteros artillados hasta OFAB (munición de fragmentación altamente explosiva) lanzadas primero por helicópteros y luego por [aviones] L-39s, hasta el uso [de cazabombarderos] MIG y el lanzamiento de ODAB [bombas incendiarias], y ahora bombas de racimo".

Este, en Al Bab, barrio de Alepo:

Lo más preocupante es que la submunición que no explota en el acto suele quedar activa para siempre, convirtiéndose en una trampa especialmente atractiva, por su tamaño, para los niños. El hecho de que menores sirios aparezcan en fotografías y vídeos recogiendo bombetas sin estallar da una idea de la falta de concienciación en Siria sobre la extremada virulencia de estas municiones que actúan como minas. HRW ha solicitado a las autoridades sirias que eduquen a la sociedad sobre el peligro que suponen sus bombas de racimo y que se comprometan a limpiar las zonas afectadas, algo harto improbable. Siria, como Estados Unidos o Israel, no se encuentra entre los 110 países que han suscrito la Convención sobre Municiones de Racimo.

"Al principio, la gente estaba contenta", explica Hamza, un activista de Buweida Este, en la provincia de Homs. "Estamos acostumbrados a que los helicópteros vengan a diario y nos disparen cohetes, y últimamente nos lanzan barriles de TNT que generan una destrucción enorme. Hace poco, uno de esos barriles arrasó tres casas enteras matando a 10 personas y causando heridas a 25. Así que todos dicen que están encantados con estas bombas de racimo, porque no están causando tantas víctimas", añade el joven sirio. Según el recuento de los activistas, en esta zona de Homs las bombas de racimo (han caído en tres ocasiones) sólo han causado dos heridos (con amputaciones graves). El Ejército de desertores estaría buscando las submuniciones para desactivarlas y alejarlas de núcleos civiles. Hamza admite haber visto a "muchos niños jugar con ellas".

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