Comienza en Turquía la persecución contra quienes defienden una sociedad laica

Dos instantes de la paliza al diseñador Barbaros Sansal por trabajadores del aeropuerto de Estambul. / Bianet

Sorprendentemente, tras el atentado de la sala de fiestas Reina de Estambul, en el que murieron 39 personas a manos del Estado Islámico mientras celebraban el Año Nuevo, se han sucedido las detenciones por defender los valores laicos bajo la acusación de incitar al odio y al enfrentamiento civil. El caso más grave de estos ataques ha sido la detención y encarcelamiento del diseñador Barbaros Sansal, que fue literalmente sacado del avión en el que acababa de aterrizar en Estambul para darle una paliza en la misma pista del aeropuerto, al pie de las escalerillas del avión en el que había llegado.

Barbaros Sansal, conocido también por defender los derechos homosexuales y participar activamente en las protestas de la plaza de Taksim, había publicado el día 31 un vídeo a través de Twitter denunciando a quienes celebraban la llegada de 2017 mientras por Turquía se extiende la miseria, el radicalismo islámico, la corrupción y las cárceles se llenan de periodistas.

Debido al contenido de este mensaje, difundido mientras estaba de vacaciones en la zona bajo control turco del norte de Chipre, Sansal fue enviado de vuelta a Estambul, tal y como se recogen los comentarios sobre este hecho en la red social Bianet.

A pie de pista le esperaba un grupo de trabajadores del aeropuerto que lo sacaron del avión para propinarle una brutal paliza , (ver vídeo abajo) antes de que la Policía consiguiera introducirlo en un coche y llevarlo a comisaría. Allí se le interrogó y se le acusó de incitación al odio, por lo que el diseñador ha sido enviado a la cárcel. De acuerdo con las declaraciones de su abogado, ha solicitado ser recluido en una celda individual debido a que teme por su vida.

Un grupo de personas se manifiesta tras una pancarta con la leyenda “el laicismo no puede ser detenido”. / Bianet

También al día siguiente del grave atentado de Estambul fueron detenidos dieciséis militantes de varias organizaciones de izquierda que se habían concentrado para protestar contra el Estado Islámico, igual que ha ocurrido con varios jóvenes de centros culturales y universidades donde, de forma pública, se ha manifestado el apoyo a una sociedad laica y libre del radicalismo musulmán.

Entre los apresamientos destaca el de los jóvenes Hamit Diskaya y Aysegul Basar que, tras el atentado, realizaron de viva voz ante los clientes de una cafetería un llamamiento para que la gente levantara la bandera del laicismo porque significa libertad, fraternidad y una vida humana.

Según también informa Bianet, el Ministerio del Interior recibió un mensaje denunciando que unos “traidores terroristas estaban llamando a la guerra civil”. El Ministerio, por su parte, solicitó la identificación de esas personas y puso el caso en manos de una unidad especial antiterrorista que procedió a su detención. Conducidos a comisaría para ser interrogados, fueron acusados de “incitación al odio” en aplicación del artículo 216 del Código Penal y encarcelados.

Lo mismo ocurrió con siete estudiantes de la Universidad de Dokuz Aylul, de Esmirna, que también públicamente y ante las personas que se encontraban en los comedores se adhirieron al llamamiento de Diskaya y Basar. Tras ser sacados a golpes por guardas privados de la Universidad, los siete jóvenes fueron puestos en manos de la policía, que, tras interrogarlos en comisaría, los puso en libertad al día siguiente. Grupos de personas se han manifestado en la calle con pancartas diciendo que “no se puede detener al laicismo”.

Momento en que varios estudiantes de la Universidad de Dokuz Aylul defienden públicamente el laicismo. / Bianet

Debido a estos hechos, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), de orientación socialdemócrata y el principal de la oposición, ha realizado una pregunta parlamentaria al Gobierno para que explique cómo puede ser considerado un delito de terrorismo afirmar que el laicismo significa libertad y una vida humana. El CHP ya ha denunciado en otras ocasiones que el Gobierno de Erdogán está aprovechando la psicosis del golpe de Estado para limpiar de la Administración no solo a los sectores gulenistas que lo apoyaron, sino también a numerosos cargos debido a sus ideas progresistas y laicas.

Uno de los hechos que muestran la creciente tensión entre los sectores laicos e islamistas de la sociedad turca es el comentario realizado por Melih Gokcek, alcalde de Ankara, la capital de Turquía, sobre la paliza a Sansal; para él, se trata de la “respuesta de la nación” turca a sus palabras provocadoras.

Por su parte, el Partido Democrático de los Pueblos (HDP), la tercera fuerza parlamentaria, ha puesto en marcha otra iniciativa en la Asamblea Nacional pidiendo al Gobierno que investigue varias publicaciones en internet que se han alegrado del atentado contra la sala de fiestas Reina, denigrando además a los fallecidos en el mismo. El HDP pregunta también al Gobierno por qué el director de Enseñanza del distrito de Sisli prohibió la celebración del Año Nuevo por ser una costumbre contraria a los valores turcos.

Sendika.org (YouTube)

Publicidad