Nazanin Armanian: “Los iraníes defenderán su país contra cualquier agresión militar”

Conversación con la iranóloga, experta en Geopolítica del Próximo y Medio Oriente

La situación creada tras la renuncia unilateral del pacto nuclear con Irán, por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, abre una serie de interrogantes de evidente alcance geopolítico y geoestratégico. Con el propósito de obtener una serie de respuestas a tales interrogantes, conversamos con la iranóloga profesora universitaria de la UNED Nanazin Armanian, iraní, especialista en geopolítica del Oriente Próximo y Oriente Medio y comentarista de prensa.

–¿Qué objetivos a corto, medio y largo plazos cree que se propone conseguir Donald Trump con la ruptura unilateral del pacto nuclear con Irán?

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“Trump pretende desacreditar al presidente Rohani y a los moderados, fortaleciendo a la extrema derecha fundamentalista”

–A corto plazo, desviar la atención pública de la crisis política en Estados Unidos y exportar la crisis interna. Al Rusiagate se han sumado los escándalos sexuales del presidente, que le pueden costar la Presidencia. Así, el hombre oscuro y degenerado se presenta como un poderoso estadista capaz de poner a un país como Irán en su sitio. También están al caer las elecciones parlamentarias del noviembre y Trump necesita fortalecer sus lazos con sus patrocinadores y con la base social ultraconservadora, inyectándoles una dosis de energía bélica.

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Por otro lado, al plantear unas nuevas exigencias a Irán, a sabiendas que se negará a cumplirlas (como desmantelar su programa de misiles o el compromiso de desmantelar sus fuerzas de los países de Oriente Próximo), para colocar a Irán en el centro de la furia mundial. A medio plazo, pretende impedir que China, Rusia y Europa, que insisten en salvar el acuerdo, accedan a los inmensos recursos naturales de Irán y a su gran mercado, ahora que EEUU no puede hacerlo, por el clima que tanto los políticos de EEUU como los de Irán han creado en ambas sociedades. Con el poder financiero de EEUU, incluso hoy, son casi imposibles las transacciones de Irán con los bancos europeos.  Al aumentar los precios del petróleo, echa una mano a los productores del gas esquisto (en su país) y perjudica a China, que es importador de hidrocarburo.

Con las sanciones, Trump pretende también desacreditar al presidente Rohani y a los moderados, fortaleciendo a la extrema derecha fundamentalista que buscan una guerra, aunque de baja intensidad, con alguna potencia extranjera, con el fin de exportar la profunda crisis política y de legitimidad que sufre la República Islámica. Rohani está intentando evitar un enfrentamiento bélico con los EEUU, incluso ahora que los “ultras” de la RI están utilizando este “fracaso” para imponer un ´régimen militar, a pesar de que el acuerdo fue patrocinado por el propio líder de esta facción, el Ayatolá Jamenei, el jefe del Estado.

Al empujar a Irán a salir del acuerdo y a reanudar su programa nuclear, el objetivo final de Trump es tener el pretexto de destruir las instalaciones militares de Irán en un masivo ataque aéreo, que es la demanda de Israel y Arabia Saudí quienes han presionado a los presidentes de EEUU para que “hiciera algo contra Irán”. Trump ha creado un gabinete de guerra con personajes como John Bolton (uno de los promotores de la agresión a Irak), Mike Pompeo y general Mattis “El Perro Loco”, para dar una “solución final” a Irán, asignatura pendiente del EEUU tras el derrumbe del socialismo.  La “Guerra sin fin”, cuya próxima víctima será Irán, además es un negocio redondo para el complejo industrial-militar, que de paso palía el problema financiero de EEUU

— ¿Qué o quién ha influido más en su decisión?

— Trump es el único presidente de EEUU que hizo su primera vista oficial al extranjero yendo a Arabia Saudí e Israel, los dos archienemigos de Irán. De los saudíes, que habían pedido a Obama “aplastar la cabeza de la serpiente iraní”, recibió un cheque por el valor de 1.000 millones de dólares, y luego el visto bueno para trasladar su Embajada de Tel Aviv a Jerusalén, con la condición de que contuviera a Irán.  Esos dos países han sido los primeros en aplaudir la medida de Trump en romper el acuerdo nuclear. Recuperando las tradicionales relaciones de EEUU con dichos países, dañadas por Obama, Trump saboteó los intentos de Teherán por reconciliarse con Arabia Saudí, empujándoles a un peligroso enfrentamiento.

Veamos: el 13 de marzo Trump destituye a su Secretario de Estado, Rex Tillerson, un defensor del acuerdo nuclear. Fue la primera vez en un siglo que un jefe de la diplomacia estadounidense es destituido. Una semana antes, Benjamín Netanyahu había visitado la Casa Blanca para presionar a Donald Trump con la necesidad de modificar el acuerdo nuclear con Irán. El autor de la frase “America First” dispara en su propio pie, dando la prioridad a los intereses de dichos países antes que a los de EEUU, cuando Irán, que estaba dispuesto a acercarse al Gran Satán, firmó un acuerdo de compra de 118 Airbus a Boeing, que ahora se ha congelado

— ¿Cree -o no- que Irán vulneraba el pacto?

— La Agencia de Energía Nuclear de la ONU, que tiene monitorizadas las centrales nucleares de Irán, sigue insistiendo en que Irán cumple con su parte. Pero no le importa a Trump, del mismo modo que no les importó al Trío de las Azores los informes que realizó el enviado de la ONU a Irak, Hans Blix, en 2002 sobre la ausencia de armas de destrucción masiva en aquel país.

— ¿En qué medida la ruptura del pacto conduce -o no- al mundo hacia una nueva guerra?

“La mecha de la guerra que le ha preparado EEUU a Irán desde hace años puede encenderse con un mero “accidente” entre los buques de ambos países”

—  Irán se prepara para el peor escenario. La región está albergando una inmensa tensión con los depósitos de armas mayores y más avanzado del mundo. “Con unas 2.000 incursiones podremos destruir la capacidad nuclear iraní“, dijo Mike Pompeo en 2014. El anuncio de la retirada (provisional) de las tropas de EEUU de Siria por Trump, a pesar de los ruegos del presidente francés Macron, se debe al temor de recibir ataques de las fuerzas proiraníes en este país, tras el anuncio del fin del acuerdo por EEUU. La mecha de la guerra que le ha preparado EEUU a Irán desde hace años puede encenderse con un mero “accidente” entre los buques de ambos países en el Golfo Pérsico, en Siria o en Irak.

— ¿Piensa o no que será una guerra de drones?

— Por parte de EEUU sí, pero la respuesta de Irán, a falta de tecnología bélica,  será “cuerpo a cuerpo”

— ¿Qué Estados ganan hoy y mañana, con esta medida?

— Ganan: el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que se enfrenta a varios cargos de corrupción; este triunfo le da un balón de oxígeno que serán dos cuando Trump traslade su embajada a Tel Aviv. Gana también el régimen de Arabia Saudí, que ve cómo sus petrodólares y sus yihadistas siguen salvándole de una desaparición segura. Asimismo, la facción extremista de la República islámica, que aspira desmantelar a los moderados y reformistas e instalar un régimen de extrema derecha fundamentalista. De igual modo, gana la industria armamentística, sobre todo, la nuclear. De hecho, Arabia Saudí ya tiene sus bombas, según la televisión rusa (del 20 de febrero del 2016)  basándose en las declaraciones del analista político saudita, Daham al Anzi,  que las probaría si  llegase a hacerlo y Turquía ya negocia con Rusia para disponer de la “energía” nuclear. China y Rusia que podrán convertirse en los principales socios económicos de Irán (al verse impedidos los occidentales).

— ¿Y quiénes pierden?

— En cuanto a quienes pierden, los ciudadanos iraníes y los demás pueblos de Oriente Próximo, además de las fuerzas  que luchan a nivel mundial por prohibir la proliferación de armas nucleares. Europa, cuyas empresas se habían puesto las botas para entrar en el mercado emergente más importante del mundo. La compañía automovilística alemana Daimler había estimado que podía vender unos 40.000 autos al año a los iraníes; la italiana Saipem, firmó un acuerdo petrolífero con Irán por el valor de 5.000 millones. La gigante Total ahora ha congelado sus inversiones en Irán. Pierde Israel, ya que era el principal beneficiario del acuerdo, que impedía que Irán pusiera fin a su reinado del único poseedor de armas nucleares

— ¿Secundará el pueblo estadounidense una nueva guerra en el Medio Oriente o ampliará la fractura social y política actualmente existente?

“No parece que en EEUU conozcan las dimensiones de la amenaza de guerra que se avecina”

— Desgraciadamente, los ciudadanos de EEUU, que figuran entre los peor informados entre los países del mundo industrial, no parece que conozcan las dimensiones de la amenaza de la guerra que se avecina. La visión maniquea de “buenos y malos” y del “Destino Manifiesto” nublan las mentes y los problemas inmediatos que padecen, como el racismo, pobreza, etc. impiden que se preocupen por lo que sucede fuera de sus fronteras.

— ¿Cómo percibe el pueblo iraní la situación creada?

— Con mucho nerviosismo. Además, el precio del dólar se ha disparado y los extremistas vuelven a ocupar los primeros planos afirmando “ya lo dijimos, que no se puede confiar en EEUU”, pese a que ha sido el propio ayatolá Jemeni quien autorizó y supervisó las negociaciones.

— ¿Apoyará o no el pueblo al régimen iraní en caso de surgir una guerra?

— El descontento por la represión, la corrupción, el desempleo, la persecución a las mujeres, etc. ha hecho que según las propias autoridades cerca del 70% de la población esté ya en contra del régimen islámico. Irán necesita unos 200 mil millones de dólares en inversiones para impulsar la economía y crear empleo. Aumentar las sanciones contra Irán y, sobre todo, contra su sistema financiero es estrangular su economía con el fin de provocar una rebelión de los pobres. Pero, para una nación con una historia milenaria, los gobiernos son un suspiro y lo que permanece es la patria. Saben dar prioridad a cada cosa en su momento. Por lo que creo que defenderán con su vida al país de cualquier agresión militar

— La ruptura del pacto, ¿fortifica o debilita a Donal Trump? ¿En qué sentido?

— A pesar de que 37 destacados científicos estadounidenses, entre ellos Richard L. Garwin, un físico que ayudó a diseñar la primera bomba de hidrógeno del mundo, pidieron a Trump acatar y mantener el nuclear suscrito en 2015 por Irán y el Grupo 5+1, o que 180 congresistas le advierten que la salida de EEUU del acuerdo del pacto nuclear va contra de los intereses del país, no ha disuadido al presidente. Creo que en una sociedad como la estadounidense, el deshonor no es organizar una o medio docena de guerras contra millones de personas, sino tener relaciones extramatrimoniales con una becaria o una estrella de porno. Una guerra convertirá a este villano en un héroe.

— ¿Qué efectos tendrá esta medida en la situación en Siria?

— Dos horas después del anuncio de Trump, Israel bombardeó Damasco. Por otro lado, el ministro israelí de Energía, Yuval Steinitz, aseguró que matarían a Bashar al Asad si los misiles iraníes caen en Israel. Siria , junto con el Líbano e Irak, serán los escenarios de un enfrentamiento directo entre EEUU-Israel e Irán.

— ¿Qué consecuencias tendrá en las negociaciones entre Trump y Corea del Norte?

No creo que Kim Jong-un haya confiado en EEUU, ni siquiera desde antes de que Trump traicionara al pacto que su país firmó en 2015 con Irán. En las últimas cuatro décadas, las guerras de la superpotencia han sido dirigidas contra las naciones débiles y desarmadas. Nunca ha tenido la intención de enfrentarse con Corea del Norte, que tiene la bomba nuclear. Además, al contrario del caso de Irán, ningún lobby está presionándole a la Casa Blanca para que destruya Corea, que está protegido por el ejército chino. El presidente Xi no es Michael Gorbachov y su política de “concesiones unilaterales”. Corea dejaría de hacer pruebas nucleares quizás cuando EEUU renuncie a la “guerra comercial” contra China.

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