Unidos Podemos aumenta la presión sobre Sánchez después de su apoyo “sin condiciones”

Los gritos de 'sí se puede' reflejaron la euforia vivida en la bancada de Unidos Podemos por el éxito de la moción de censura socialista contra Mariano Rajoy. El buen sabor que ha dejado la victoria poco a poco se va atenuando y da paso a las demandas que los partidos de izquierda tienen sobre el nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de quien desconfían. Ese primer apoyo “sin condiciones” que Pablo Iglesias le brindó al nuevo mandatario –y que éste agradeció-- con el objetivo prioritario de expulsar al PP, va transformándose en una presión que aumenta paulatinamente conforme pasan los días.

Pablo Iglesias indicó a Sánchez en que “ahora toca responsabilidad” y que espera que no quiera gobernar únicamente “con sus 84 diputados”. Podemos es partidario de retrasar las elecciones hasta agotar el tiempo de la legislatura con “un Gobierno amplio” que les incluya”, algo que les daría margen para revertir las políticas del PP y mejorar sus perspectivas electorales. Sin embargo, la posición de Sánchez es “muy clara” y consiste en conformar un Gobierno en minoría, según confirmó la portavoz de los socialistas en el Congreso, Margarita Robles.

Desde Podemos no se dan por vencidos e insisten. El secretario de Organización de Unidos Podemos, Pablo Echenique, repitió el sábado que el nuevo presidente “tiene una oportunidad histórica” para transitar hacia “una nueva forma de hacer política”, con un Gobierno conjunto del PSOE y Unidos Podemos para “afrontar los retos que quedan por delante hasta 2020”. También se encargó de recordar que aunque la formación ofreció un “sí sin condiciones” para la investidura de Sánchez, el partido considera que son asuntos prioritarios “blindar las pensiones” o “reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres”.

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Además, desde Izquierda Unida se ha dado un paso más y se ha confesado “un optimismo moderado” con la investidura de Pedro Sánchez. “Somos conscientes de que sin programa, son ilusiones que se pueden desvanecer”, ha apuntado el coordinador federal de IU, Alberto Garzón, quien ha recordado que el PSOE les “ha decepcionado” en varias ocasiones. Aunque se abre “un espacio de esperanza” para “una nueva etapa”, el líder de la coalición de izquierdas se ha mostrado “escéptico” con las promesas socialistas.

Por otro lado, el PCE se ha encargado de poner sus propios límites en un comunicado. El partido afirmó este viernes que apoyará al mandatario únicamente si aplica las medidas que consideran “urgentes” para mejorar las condiciones del pueblo. Las medidas que son obligatorias para la formación son: la derogación de la LOMCE, la reforma de las pensiones, la reforma de la 'ley mordaza', la garantización del acceso a la vivienda, la modificación de la legislación hipotecaria, las medidas frente al paro y la precariedad y un amplio diálogo para normalizar la situación en Catalunya. Si Sánchez no cumple, perderá su voto de confianza.

Sin embargo, el partido comunista difiere de Podemos en los plazos para las elecciones. “Entendemos que deben celebrarse tan pronto como sea posible, una vez descontaminadas las instituciones del inmenso daño causado por el PP”, añadieron en el comunicado.

Aunque los socialistas no dan muestras de querer conformar un Gobierno en coalición con otras fuerzas políticas, la aritmética parlamentaria le obliga a tejer consensos con quienes le apoyaron en la investidura. Llegan días de marcar posiciones de cara al público, pero la izquierda también es consciente de que sus dificultades para ponerse de acuerdo generan desafección entre los ciudadanos. Y ahora, por fin, un pacto entre las izquierdas que ha necesitado de los independentistas ha logrado expulsar al PP del Ejecutivo. Las conversaciones a puerta cerrada necesariamente tendrán que darse, mientras la dureza del discurso público contra el PSOE se irá modelando según las circunstancias y en base a su utilidad como palanca política.