ENTREVISTA

Raúl Torres (MdM): “Se ha infravalorado que una pandemia de este estilo pudiera acontecer”

  • Charla con el director de Programas Internacionales de Médicos del Mundo, Raúl Torres

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La pandemia del coronavirus ha cogido a Europa casi por sorpresa. El ébola, el cólera o la fiebre amarilla son experiencias lejanas para los países del viejo continente. Estos días Organizaciones como Médicos del Mundo (MdM) traen aquí los aprendizajes adquiridos durante las epidemias en Haití, Sierra Leona o Congo. El presente demuestra que nos ha hecho flaco favor observar las crisis en estos países, con sistemas de salud con muchos menos recursos que los nuestros, desde una tranquila distancia. El director de Programas Internacionales de la ONG, Raúl Torres, nos explica la importancia de rescatar el modelo de prevención y coordinación empleados en estos lugares para episodios similares. También nos cuenta cómo MdM aplica sus conocimientos en el trabajo que realiza en el hospital Gregorio Marañón.

Médicos del Mundo trabaja con un operativo en las carpas desplegadas junto al hospital Gregorio Marañón en Madrid. ¿Por qué vuestra organización decidió sumarse?

– Somos una organización internacional en 19 países. Tenemos una Unidad de Emergencia, dentro de la que nosotros atendemos crisis de distintos tipos, como terremotos, inundaciones... Trabajamos en contextos de conflicto bélico, crisis nutricionales y también epidemias. No tenemos nada que enseñar en la parte clínica al sistema sanitario español, que es muy potente, pero podemos aportar un conocimiento especifico en el control de epidemias. Ya hemos trabajado con el ébola en países como Congo, con epidemias de dengue o de fiebre amarilla. Aquí el sistema de salud es muy robusto, pero no está habituado a combatir epidemias, a diferencia de otros lugares con sistemas más débiles, que necesitan combatirla de otra manera. Podemos aplicar ese plus de experiencia.

En concreto, ¿qué herramientas de éxito en otras partes del mundo, a priori con sistemas sanitarios más debilitados, sirven para aplicar en España con la epidemia del coronavirus?

"Cuando llegamos a Sierra Leona con el ébola en 2014, el personal sanitario había muerto. Nuestra misión en España es proteger al personal"

– Creemos que España tiene mucha capacidad en la parte de tratamiento, como pueden ser las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), pero pensamos que hay problemas en la parte de prevención y control de la infección. Hace un par de semanas vimos que la tasa de infección del personal sanitario era muy alta, unas cifras que van variado, pero que eran en torno al 13% o al 14%. Aunque en el imaginario colectivo se ponía la atención en las camas de UCI, nosotros pensábamos que daba igual tener camas si no había personal para atenderlas. Cuando llegamos a Sierra Leona con el ébola en 2014, el personal sanitario había muerto. Nuestra misión aquí en España es proteger al personal sanitario. Estamos aportando la parte que conocemos: los circuitos y protocolos dentro de los centros para establecer zonas limpias y sucias. Esto hace que si hay un lugar de gente con covid-19 no infectes todo el hospital, que haya zonas relativamente seguras para el personal de forma que se eviten contagios. Por ejemplo, que no salgas con un Equipo de Protección Individual (EPI) a una zona limpia porque entonces contaminas esa zona. Se trata de trabajar mucho la parte de los circuitos en los protocolos para ser lo más rigurosos que podamos.

De momento estáis en el Hospital Gregorio Marañón en Madrid. ¿Hay posibilidades de que extendáis vuestra colaboración aquí en España?

– En el Gregorio Marañón no solo descongestionamos con las carpas, sino que sacamos a toda la gente covid positivo leve, de manera que dejas las urgencias con un menor riesgo de infección, para que puedan entrar sin riesgo aquellas personas que no sean covid-19. Estamos en conversaciones muy avanzadas con otro hospital en la Comunidad de Madrid y estamos pensando en trabajar en otras zonas fuera de la Comunidad. Las negociaciones son complicadas porque hay muchos actores implicados.

En estos días hemos escuchado varias críticas al Gobierno, tanto en la previsión o preparación ante la epidemia como en la puesta en marcha de la medida del aislamiento. ¿Qué diagnóstico hacéis de la gestión de esta crisis por parte de las autoridades españolas?

"Ha sido criticable todo el mecanismo de coordinación, pero no de España, sino en general. Probablemente no hemos sabido reaccionar adecuadamente"

– Diría dos cosas. La primera es que va a ser muy difícil extraer conclusiones hasta que esto acabe. Las lecciones aprendidas habrá que extraerlas al final. Este tipo de decisiones que se han tomado eran muy difíciles porque había un virus nuevo y en España no era muy evidente el tipo de medidas que había que tomar, ya que no había precedentes de una epidemia así. Me parece que es prematuro hacer críticas en este sentido.

En segundo lugar, se pone de manifiesto que en los sistemas sanitarios tan robustos y tan potentes, de los que estamos tan orgullosos, había una deficiencia en la valoración de esta eventualidad. Cuando nosotros entramos en Siria o Sudán del Sur, hacemos una matriz de riesgo, con la que canalizas la probabilidad de que algo acontezca y el impacto que eso tendría. Si eso es relativamente posible y hay un impacto muy alto, piensas cómo se puede gestionar y mitigar. Creo que se ha infravalorado a nivel global la posibilidad de que una epidemia de este estilo pudiera acontecer. Los sistemas de prevención globales no estaban preparados. En Congo, un país muy pobre, cuando el año pasado tuvimos la epidemia de ébola, como ya habían ocurrido varias, se pusieron en marcha rápidamente los mecanismos de coordinación. Había una experiencia previa y el país estaba preparado, dentro de sus escasos medios, para coordinarlo bien. Ha sido criticable todo el mecanismo de coordinación, pero no de España, sino en general. Probablemente no hemos sabido reaccionar adecuadamente...

Parece que ahora también nos acordamos mucho de los recortes que ha sufrido la sanidad pública en España desde la crisis. ¿En qué medida esto influye en nuestra capacidad para hacer frente a la epidemia?

– En España, en Médicos del Mundo llevamos muchos años trabajando con poblaciones vulnerables y siempre hemos defendido una atención sanitaria pública universal, gratuita y un sistema que creíamos que tenía que ser reforzado y dar acceso y prestaciones a otros colectivos. Siempre hemos por un sistema público lo más potente posible. Aunque es muy sólido en muchas cosas y podemos ser líderes en trasplantes, en prevención de epidemias o acceso de poblaciones vulnerables es un sistema mejorable. No sé si ha sido el factor decisivo en esta crisis, pero evidentemente un sistema más potente podría responder mejor. De todas maneras, yo pondría más el foco en la prevención o falta de previsión de que esto podría acontecer.

¿Qué pronóstico hacéis sobre el desarrollo del coronavirus en regiones del mundo más pobres, con sistemas sanitarios más débiles como África o América Latina?

"En África unas medidas de confinamiento como las de aquí podrían dar lugar a revueltas sociales"

– Estoy muy inquieto porque estamos otra vez con la incertidumbre de no saber cómo va afectar. No sabemos cómo se comporta este virus, aunque tenemos la esperanza de que tenga una capacidad de expansión diferente en otros lugares. En estas zonas el virus va con un retraso de semanas, así que es difícil saberlo. En los países africanos está subrepresentada la parte de infección. Si llegase a niveles similares a los de Europa, sería más difícil todavía prever el impacto. Hay varias cuestiones: su sistema no tiene la capacidad de responder si la expansión es la misma y, por otro lado, las medidas que se están tomando en Europa como el aislamiento serían extremadamente complicadas. En África la mayoría de la gente no se puede quedar en casa, son países con un 70% o 80% de la economía informal, y unas medidas de confinamiento como las de aquí podrían dar lugar a revueltas sociales. La gran incógnita es si esto tendrá la misma capacidad expansiva allí y cómo va a responder la ciudadanía a las medidas. También hay que tener en cuenta cómo vamos a responder desde Europa porque hay un tema muy importante: esta epidemia es global y si la contienes en tu país, pero no la contienes en el resto del mundo, regresa, como se está viendo en China.

-- ¿Cuáles serían las medidas más adecuadas para estos países? ¿Hay alternativas al aislamiento generalizado?

– Estuve en 2015 en Sierra Leona con la epidemia de ébola. No había confinamiento, pero había algunas cosas paradas como los colegios. Las medidas de separación, de distancia social, existían y se respetaban. Sin embargo, la actividad continuaba. Se tenían muy identificados los casos y se hacía un seguimiento de contacto de todos ellos. Si veías que había un caso, aislabas a una familia o a una población. En Freetown había familias confinadas en su casa y organizaciones que les llevaban alimentos durante ese periodo de tiempo, pero no podían salir. Había checkpoints donde se tomaba la temperatura varias veces. Eso sería lo ideal, pero para que tú pudieras hacer eso tendrías que no perder nunca el control. El ébola era mucho más letal, pero más sencillo, porque solo lo transmitías cuando tenías síntomas. Para mí la única manera de tener estas medidas tan masivas sería un control muy radical. En Congo lo tienen muy integrado, cuando surge un caso, se pone en marcha todo este operativo que he echado de menos en muchos países. Aunque es verdad que es más complicado el seguimiento al ser un virus con asintomáticos, con las personas como vehículo para extender el virus.

Tenemos la vacuna como horizonte, como el momento en el que se terminará definitivamente todo esto, ¿pero que escenario nos podemos encontrar entonces?

"El escenario será diferente dependiendo del momento en el que llegue la vacuna"

– No soy epidemiólogo, pero coincido con mirar hacia la vacuna. Cuando los vehículos de expansión del virus son asintomáticos, me parece que puedes contenerlo, pero que es casi imposible neutralizarlo del todo, salvo que puedas hacer vacunación masiva. Cuando llegue la vacuna, que tardará, estaremos en uno de estos dos escenarios: un escenario muy controlado, con el virus localizado en determinados países de manera que se pueda hacer una vacunación selectiva; o un momento como el actual, que necesitaría una vacunación mundial. Eso sería muy costoso y muy complicado logísticamente. Fue interesante la experiencia en Congo, durante la primera epidemia de ébola, ya que se había cambiado la estrategia de la vacunación: en un primer momento se hacía por anillos en cuanto a contactos y, sin embargo, por dificultades de ser un país en guerra, se optó por una estrategia más masiva y eso ya sirvió. Creo que el escenario sera diferente dependiendo del momento en el que llegue la vacuna.

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